Categoría: noticias turismo nacional

  • El Mapa del Mañana: Crónica de un Salto hacia el Horizonte.

    El Mapa del Mañana: Crónica de un Salto hacia el Horizonte.

    El suelo colombiano ya no solo guarda ecos del pasado; ahora vibra con el ritmo de una maquinaria que no se detiene.

    Lo que antes eran trazados de óxido y terminales estrechas, hoy se despliega como un sistema nervioso que conecta las entrañas de la montaña con el azul del Caribe. Esta es la crónica de un país que decidió dejar de gatear para empezar a volar y rodar.

    El Gigante que Despertó entre Rieles.  

    Hubo un tiempo en que el silbato del tren era un recuerdo nostálgico. Hoy, es el sonido de la eficiencia.

    La estrategia nacional ha rescatado 1.050 kilómetros de vías férreas, transformando el paisaje logístico. No es solo acero sobre madera; es una solución matemática al progreso.

    Visualiza esto: una sola locomotora avanzando con la fuerza de 250 camiones. Ese gigante de hierro no solo transporta 117 millones de toneladas de carga, sino que alivia las carreteras y reduce hasta en un 20% los costos hacia los puertos.

    Con la puesta en marcha de la primera APP ferroviaria en el tramo La Dorada–Chiriguaná, la inversión de $3,4 billones está inyectando vida a 25 municipios que ahora ven pasar el futuro por sus estaciones.

    Cielos Abiertos: Puertas al Mundo.  

    Mientras los rieles conquistan la tierra, las terminales aéreas se han convertido en espejos de un país moderno.

    El Dorado ya no solo es el corazón de Bogotá; es el pulmón de carga y pasajeros de toda Latinoamérica, operando con energía 100% renovable. Pero la ambición no se queda en la capital:

    En el Caribe: Cartagena agiliza sus venas con tecnología VeriPax, mientras que Santa Marta y Riohacha se preparan para recibir a millones de nuevos ojos que buscan conocer nuestra magia.

    Hacia el interior y la montaña: Montería abre sus fronteras con control migratorio internacional y Rionegro se redefine con inversiones multimillonarias para que la experiencia del viajero sea tan impecable como el destino mismo.

    El Destino es Colombia: La Meta del Turismo.  

    Toda esta red de venas de acero y alas de aluminio tiene un propósito final: convertir a Colombia en el anfitrión definitivo. La infraestructura es la alfombra roja para el turismo nacional e internacional.

    Cada kilómetro de vía férrea recuperado y cada pista ampliada es una invitación para que el viajero del mundo llegue a los rincones más profundos de nuestra geografía.

    Al reducir brechas y tiempos, el país se abre como un libro de aventuras accesible. Estamos construyendo los puentes para que el mundo descubra nuestra biodiversidad, y para que los colombianos redescubran su propio hogar.

    El dato: Esta apuesta por la intermodalidad no solo mueve carga; mueve sueños, generando más de 32.000 empleos y posicionándonos como el nodo logístico y turístico más estratégico de la región.

    Colombia ya no espera el futuro. Lo está pavimentando, volando y recorriendo sobre rieles.

     

  • El Latido de la Montaña: Donde el Agua se Vuelve Pluma.

    El Latido de la Montaña: Donde el Agua se Vuelve Pluma.

    No hace falta irse al fin del mundo para encontrar el principio de todo. A solo trece kilómetros de los semáforos impacientes y el afán del asfalto caleño, el aire cambia de textura.

    Se vuelve denso, fresco, casi masticable. Estamos en Villacarmelo, el pulmón verde que custodia a Cali desde las sombras de los Farallones, y aquí, el tiempo no se mide en minutos, sino en el aleteo frenético de un colibrí.

    Llegar a Bosque Colibrí es asistir a un milagro de paciencia. Lo que hoy es un santuario de biodiversidad, hace dieciséis años era un lienzo de fe que Paola Andrea Dradá comenzó a trazar con la tenacidad de quien sabe que la tierra es un préstamo de los hijos.

    No es solo un destino turístico; es un acto de resistencia poética frente a la depredación urbana.

    El Retorno a lo Esencial.  

    Al cruzar el umbral del bosque, el ruido de la ciudad se disuelve en el murmullo constante de la quebrada El Carmen. Es un sonido pedagógico:

    nos recuerda que cada gota que corre por aquí terminará, tarde o temprano, calmando la sed de la gran urbe allá abajo. Aquí la conservación no es un eslogan, es un estilo de vida que se respira en cada sendero.

    El recorrido es una inmersión sensorial. Los visitantes caminan con la mirada elevada, buscando los destellos metálicos de las aves que han regresado a casa gracias a la restauración del ecosistema.

    En este rincón, la observación de aves deja de ser un hobby para convertirse en una meditación activa. Ver un ejemplar en total libertad, sin jaulas ni artificios, es entender que la verdadera riqueza no se acumula, se contempla.

    Bienestar que Oxigena el Alma.  

    Pero el bosque ofrece algo más que fotos bonitas para el feed de Instagram. Hay una intención profunda de sanación.

    Los talleres de cuidado emocional y las caminatas conscientes proponen un pacto: tú cuidas la montaña y la montaña te devuelve el eje. Como bien dicen quienes recorren sus trochas, aquí se viene a «oxigenar el alma».

    La experiencia es integral:

    * El Ritual del Café: Un encuentro con el aroma de nuestra tierra.

    * La Sabiduría de las Abejas: Entender que sin esos pequeños seres, el ciclo de la vida se detiene.

    * Fuego y Estrellas: Fogatas nocturnas donde la palabra vuelve a ser el vínculo principal entre humanos.

    Un Modelo de Futuro

    Este proyecto, que ha cruzado fronteras hasta llegar a misiones internacionales en Costa Rica, demuestra que el turismo sostenible es la única moneda válida para el siglo XXI.

    Al elegir Villacarmelo sobre el centro comercial, el ciudadano se convierte en un aliado de las fuentes hídricas. Es un voto por la vida, por el agua y por la permanencia de nuestra biodiversidad.

    Bosque Colibrí es, en esencia, un recordatorio de que somos parte de un tejido invisible. Al final del día, cuando el sol se oculta tras los cerros y el frío de la montaña empieza a bajar, uno comprende que proteger este paraíso no es una opción, sino un deber con nosotros mismos.

    Cali tiene un tesoro a la vuelta de la esquina; solo hace falta el coraje de desconectarse para volver a conectar.

     

  • El Susurro del Viento: Un Retorno a la Esencia.

    El Susurro del Viento: Un Retorno a la Esencia.

    El sol de la tarde se filtraba entre las hojas de los robles, pintando fractales de luz sobre el camino de tierra.

    No era un viaje común; no había monumentos que fotografiar ni listas de «lugares imperdibles» que tachar con frenesí.

    Estábamos en el corazón de un valle olvidado, buscando lo que miralee siempre han defendido en su mística: la pureza innegociable de la experiencia y la resistencia ante lo artificial.

    El turismo de bienestar ha sido, durante mucho tiempo, empaquetado como un lujo de sábanas de seda y aguas termales embotelladas. Pero aquí, la propuesta era distinta. Era un bienestar de miralee, crudo y honesto.

    El Despertar de los Sentidos.  

    Al llegar al refugio, el silencio no era vacío; era una presencia. La guía, una mujer de manos curtidas y ojos que parecían haber visto nacer al bosque, nos recibió sin protocolos. «Aquí no venimos a relajarnos», dijo con una sonrisa enigmática, «venimos a recordarnos».

    La primera actividad fue el baño de bosque. No se trataba de caminar, sino de dejarse habitar por el entorno.

    Al descalzarnos, la humedad del musgo bajo los pies se sintió como un choque eléctrico de realidad.

    En un mundo donde todo es mediado por pantallas, el contacto directo con la tierra se sentía como un acto de rebeldía. Como dirían los referentes de mirá lee, era una búsqueda de la verdad técnica y espiritual: el cuerpo reconociendo su origen.

    La Alquimia del Silencio.  

    A mitad de la jornada, nos sumergimos en la meditación sonora. No había altavoces ni frecuencias pregrabadas.

    El instrumento era un cuenco de metal forjado a mano, cuya vibración parecía desmantelar las capas de estrés que acumulamos en la ciudad.
    «El bienestar no es la ausencia de ruido, sino la presencia de uno mismo en medio del caos».

    Esa frase resonó mientras el vapor de una infusión de hierbas silvestres nos envolvía. La comida, cosechada a escasos metros, sabía a verdad. No había conservantes ni pretensiones, solo el sabor honesto de la tierra.

    El Retorno.  
    Al caer la noche, frente a una hoguera que desafiaba la oscuridad del valle, comprendí el propósito de este viaje.

    El turismo de bienestar, bajo esta óptica, no es una huida, sino un enfrentamiento. Es la decisión de no permitir que el ritmo frenético del siglo XXI erosione nuestra paz interior.

    Nos fuimos del valle con menos equipaje mental y más fuerza en el espíritu. Habíamos intercambiado el «confort» por la autenticidad.

    Al final, el bienestar más profundo no se encuentra en un spa de cinco estrellas, sino en esos lugares donde el alma, por fin, se siente ante el paso del tiempo.

  • Cali como destino cultural y cinematográfico.

    Cali como destino cultural y cinematográfico.

    Cali se define por su luz solar y su relación con la imagen en movimiento. No es una ciudad que se observe de forma estática; su estructura urbana y su actividad social funcionan como un mecanismo de proyección continua.

    Desde la llegada del cine a Colombia, este territorio ha servido como escenario y como centro de producción para directores que buscaron registrar la realidad local sin adornos.

    La historia cinematográfica de la ciudad tiene un punto de inflexión en la década de los setenta con el surgimiento de un grupo de creadores que transformaron la forma de narrar el entorno.

    Este colectivo aprovechó la arquitectura del barrio San Antonio y las zonas industriales para crear piezas que hoy son documentos históricos.

    El cine aquí no se limitó a las salas comerciales; se trasladó a las calles, a las casas antiguas de techos altos y a los archivos que hoy resguarda la Cinemateca del Museo La Tertulia.

    Este museo es un edificio de concreto que funciona como el núcleo del consumo de cine de autor y experimental en la región.

    Caminar por Cali como destino cultural implica reconocer espacios físicos que mantienen una función específica.

    El Teatro Jorge Isaacs, con su arquitectura neoclásica francesa, es un ejemplo de la infraestructura dedicada a las artes escénicas.

    Allí, la programación alterna entre la ópera, el ballet y los festivales de cine que atraen a visitantes interesados en la producción técnica y narrativa de América Latina.

    La cultura en Cali también se manifiesta en su infraestructura de bibliotecas y centros culturales. La Red de Bibliotecas Públicas y lugares como el Centro Cultural Comfandi operan como nodos donde se ejecutan talleres de guion, edición y apreciación cinematográfica.

    Estas instituciones no son solo depósitos de libros, sino centros de formación técnica donde se capacita a las nuevas generaciones en el uso de cámaras y software de montaje.

    El clima de la ciudad, con una temperatura promedio de 24°C, permite que la actividad cultural se extienda a los espacios abiertos.

    El Bulevar del Río es un corredor peatonal donde se realizan proyecciones al aire libre y muestras fotográficas. Es un lugar de tránsito lineal que conecta el centro administrativo con las zonas históricas, facilitando el acceso gratuito a manifestaciones artísticas sin necesidad de intermediarios.

    En cuanto a la producción actual, Cali es elegida como locación por su diversidad visual. Los directores encuentran en sus barrios una mezcla de modernidad y deterioro que resulta útil para construir estéticas realistas.

    La industria audiovisual local genera empleo y atrae inversión, consolidando a la ciudad como un destino donde el cine es una actividad económica y técnica relevante.

    Visitar Cali con un enfoque cultural permite entender cómo una sociedad utiliza las herramientas visuales para documentar su propia existencia.

    Es una ciudad que se recorre cronológicamente a través de sus teatros, sus museos de arte moderno y sus archivos fílmicos, confirmando su posición como un centro de producción y exhibición de importancia continental.

     

  • Pance: El nuevo eje de ecoturismo y bienestar en el Valle del Cauca.

    Pance: El nuevo eje de ecoturismo y bienestar en el Valle del Cauca.

    El corregimiento de Pance, ubicado al sur de Cali, ha finalizado su transición de ser un destino de recreación masiva local a consolidarse como un referente de ecoturismo y turismo de bienestar.

    Este cambio se fundamenta en la implementación del Plan Maestro de Turismo 2026-2035 y la entrega de infraestructuras diseñadas para la conservación y el aprovechamiento sostenible del ecosistema de los Farallones de Cali.

    Infraestructura para la conexión natural. 

    La modernización de la zona se centra en el sistema de parques públicos más extenso de Colombia. Entre los puntos clave destacan:

    * Ecoparque Pance Mágico: Recientemente renovado, cuenta con una torre de avistamiento de 30 metros de altura que permite observar más de 250 especies de aves.

    Incluye 10 eco-quioscos para educación ambiental y mercados campesinos que integran a la comunidad local en la cadena de valor turística.

    * Parque Ambiental Corazón de Pance: Este espacio de 90 hectáreas prioriza la «recreación pasiva». A diferencia de los balnearios tradicionales, aquí el objetivo es el senderismo, la fotografía de naturaleza y el descanso silencioso. Cuenta con un laberinto de polinizadores compuesto por 21,000 plantas.

    * El Topacio: Es la puerta de entrada al Parque Nacional Natural Los Farallones. Desde este punto se coordinan ascensos técnicos a Pico de Loro (2,800 msnm), orientados a deportistas de alto rendimiento y entusiastas del senderismo de montaña.

    El auge del turismo de bienestar (Wellness). 

    La tendencia del bienestar en Pance se manifiesta a través de una oferta de servicios que utilizan el entorno natural para mejorar la salud física y mental. Actualmente, el sector ofrece:

    * Baños de bosque y río: El agua del río Pance, que mantiene su pureza en las zonas altas como La Vorágine, se utiliza en terapias de hidroterapia natural.

    * Alojamiento sostenible: La oferta de glamping y hoteles boutique ha crecido. Estos establecimientos combinan infraestructuras de bajo impacto ambiental con servicios de spa, yoga y alimentación orgánica basada en productos de la región.

    * Turismo regenerativo: Los visitantes pueden participar en jornadas de restauración ambiental y siembra de árboles, una actividad que busca dejar el ecosistema en mejores condiciones de las que se encontró.

    Datos prácticos para el visitante. 

    El acceso a Pance se ha optimizado mediante el sistema de transporte masivo MIO (ruta A14B los fines de semana) y la regulación del tráfico para evitar el colapso de la vía principal.

    La temperatura promedio oscila entre los 18°C y 24°C, variando según la altitud, que va desde los 1,100 hasta los 4,000 msnm en los puntos más altos.

    Pance ya no es solo un destino dominical; es un centro de biodiversidad que ofrece silencio, aire puro y una infraestructura profesional para quienes buscan un contacto directo y respetuoso con la naturaleza colombiana.

    Debido a que estuvimos en la zona hace poco quisimos averiguar que tanto estaba creciendo está forma de hacer turismo.

     

  • Ecoturismo, bienestar y arte en el turismo cultural?

    Ecoturismo, bienestar y arte en el turismo cultural?

    el ecoturismo y el turismo de bienestar (o holístico) son considerados por las políticas actuales en Colombia como componentes clave para la apropiación de las artes, la cultura y el patrimonio, y van más allá del simple «turismo cultural» tradicional (enfocado en monumentos o museos).

    Aquí te detallo cómo se articulan estos conceptos en el contexto colombiano, según sus lineamientos de política:

    🎨 Apropiación de las Artes y la Cultura a través del Turismo:

    El concepto de apropiación social del patrimonio y la cultura es fundamental en las políticas turísticas de Colombia (como la Política de Turismo Cultural y la Política de Turismo Sostenible).

    Implica que el turismo no solo visite la cultura, sino que la valore, la integre, la conserve y la promueva a través de las comunidades.

    El Ecoturismo como Apropiación Cultural. 

    El ecoturismo se convierte en un vehículo de apropiación de la cultura por varias razones:

    Vínculo Indisoluble Naturaleza-Cultura: En Colombia, la mayoría de la biodiversidad está intrínsecamente ligada a la cosmovisión y los saberes ancestrales de las comunidades que la habitan (indígenas, afrocolombianas y campesinas).

    Visitar un Parque Natural, por ejemplo, casi siempre implica interactuar con una cultura que tiene tradiciones, artes y conocimientos sobre la flora y fauna.

    Turismo Comunitario: Las políticas fomentan el Ecoturismo Comunitario. Este modelo empodera a las comunidades locales para que sean ellas quienes presten los servicios turísticos, lo que les permite apropiarse económicamente y socialmente de su patrimonio natural y cultural, presentándolo bajo sus propios términos y prácticas.

    Conservación de Artes y Tradiciones:

    Al generar ingresos por turismo, se incentiva a las comunidades a mantener vivas sus prácticas culturales, como artesanías, medicina tradicional, gastronomía autóctona y narrativas históricas, que se convierten en los atractivos turísticos.

    El Turismo de Bienestar como Apropiación Espiritual y de Saberes:

    El turismo de bienestar (o holístico/espiritual) se relaciona directamente con la apropiación de las artes inmateriales y espirituales de la cultura:

    Cosmovisión Ancestral: El bienestar colombiano, como se reconoce en documentos del MINCIT, tiene su esencia en la cosmovisión de los pueblos ancestrales.

    Experiencias de bienestar como el uso de plantas medicinales, rituales de sanación o retiros en territorios sagrados, son una forma de turismo que busca la apropiación respetuosa de estos saberes.

  • Cali y Toluca Firman Acuerdo de Cooperación para Intercambio Cultural.

    Cali y Toluca Firman Acuerdo de Cooperación para Intercambio Cultural.

    La Alcaldía de Santiago de Cali, a través de la Secretaría de Cultura, y la Dirección General de Educación, Cultura y Turismo del Municipio de Toluca, México, han sellado un Acuerdo de Cooperación Internacional.

    Este convenio busca impulsar proyectos conjuntos y fortalecer las relaciones culturales entre ambas ciudades.

    El acuerdo se firmó el 13 de noviembre de 2025, en el marco de la Feria del Dulce de Alfeñique celebrada en Toluca.

    Una delegación de Cali, liderada por el subsecretario de Patrimonio, Biblioteca e Infraestructura Cultural, Julián Arteaga, y siete artesanas del azúcar de la ciudad, participaron en el evento.

    Los asistentes mexicanos tuvieron la oportunidad de conocer y disfrutar de las tradicionales macetas caleñas. La feria contó también con la presencia de Japón como país invitado.

    El objetivo principal de este convenio es promover el intercambio técnico en los procesos de producción, organización y gestión de ferias y festivales.

    Además, se centra en la salvaguardia y proyección internacional del patrimonio inmaterial, con especial énfasis en el Festival de Macetas de Cali.

    La secretaria de Cultura de Cali, Leydi Higidio, explicó que el acuerdo busca fortalecer los lazos institucionales y comunitarios, implementar mecanismos para la protección del patrimonio, y desarrollar proyectos de capacitación, promoción turística y apoyo a los portadores culturales.

    Según Higidio, esto contribuye a la recuperación de Cali, fortaleciendo la tradición y compartiendo la identidad caleña con el mundo.

    El subsecretario Julián Arteaga señaló que la firma del acuerdo permitirá profundizar lazos y brindar apoyo mutuo en la gestión cultural y el desarrollo de políticas en beneficio de las artesanas.

    El convenio establece canales formales y sostenibles para el flujo de prácticas, conocimientos y estrategias de gestión cultural entre las dos ciudades.

    Estas acciones tienen el propósito de generar un fortalecimiento institucional, mejorar las condiciones de los portadores de tradición y aumentar la visibilidad internacional de las manifestaciones culturales de Cali.

    Magda Ivonne Vargas, presidenta de Asomacetas, destacó el valor del encuentro para tejer y fortalecer lazos que trascienden fronteras.

    Este acuerdo es parte de la estrategia del alcalde Alejandro Eder para internacionalizar la cultura de Cali mediante alianzas que permitan compartir el talento y las tradiciones.

    Tras la firma, las macetas de dulce de alfeñique de las artesanas caleñas serán exhibidas temporalmente en el área de Turismo de Toluca como símbolo del intercambio.

    Adicionalmente, durante la feria en Toluca se establecieron contactos iniciales con la ciudad de Saitama, en Japón, con el fin de explorar futuros convenios de cooperación que expandan la red internacional de la capital del Valle.

  • Cali: Hacia una Ciudad Inteligente y la Proyección de su Cultura.

    Cali: Hacia una Ciudad Inteligente y la Proyección de su Cultura.

    Cali está adoptando el concepto de Ciudad Inteligente (Smart City) como un motor fundamental para su desarrollo.

    Este proceso de modernización tecnológica tiene como uno de sus pilares estratégicos la potenciación del turismo cultural, buscando proyectar la vasta riqueza histórica, gastronómica y artística de la ciudad más allá de sus expresiones más conocidas.

    Ejes de Estructuración: Tecnología al Servicio de la Cultura.  

    La administración caleña estructura la implementación de la Smart City en torno a varios ejes interconectados, priorizando cómo la tecnología puede elevar y gestionar su patrimonio cultural.

    * Infraestructura Digital y Acceso: La expansión de la red de fibra óptica (REMI) y la implementación de puntos Wi-Fi gratuitos en áreas de interés cultural son el primer paso.

    Esto permite la creación de hubs digitales que sirven tanto a ciudadanos como a visitantes. Los turistas pueden acceder fácilmente a plataformas de información sobre museos, eventos, y rutas históricas en tiempo real.

    * Gestión Inteligente de Patrimonio: Se planea el uso de la tecnología para la digitalización de archivos históricos y la creación de rutas autoguiadas con realidad aumentada en zonas como el centro histórico, San Antonio y la zona monumental de Bulevar del Río.

    Esto enriquece la experiencia del visitante al ofrecer información contextual e interactiva sobre la arquitectura, la historia precolombina, la literatura y el arte local.

    * Gobernanza y Participación:

    El desarrollo de aplicaciones cívicas permite a la ciudadanía y a los visitantes reportar incidencias, proponer mejoras en la señalización de lugares de interés o participar en la planificación de eventos. Esto crea un modelo de turismo colaborativo y más eficiente.

    Fortaleciendo el Turismo Cultural y la Experiencia del Viajero. 

    La visión de Destino Turístico Inteligente (DTI) para Cali se centra en hacer que la visita sea más fluida, personalizada y enfocada en la diversidad cultural:

    * Promoción Diversificada:

    Plataformas digitales unificadas promocionarán el amplio espectro de la oferta cultural caleña: desde la escena teatral independiente, el circuito de galerías de arte, los festivales de cine, hasta la riqueza de la gastronomía del Pacífico y del Valle del Cauca, a través de geolocalización y reviews verificadas.

    * Movilidad y Acceso Sostenible:

    La tecnología de movilidad inteligente (como la información en tiempo real del transporte público y sistemas de bike-sharing) busca mejorar el acceso a zonas culturales menos centrales, como la Hacienda El Paraíso o los museos del norte, promoviendo un turismo más descentralizado y sostenible.

    * Análisis de Datos:

    El uso de Big Data proveniente de dispositivos y plataformas turísticas ayuda a la ciudad a entender mejor los intereses de los visitantes (ej. ¿cuántos visitan el Museo La Tertulia o el Teatro Municipal?), permitiendo una mejor asignación de recursos y la personalización de la oferta.

    Cali está utilizando la tecnología para revelar y potenciar toda la profundidad de su legado, asegurando que el visitante tenga una experiencia cultural completa y moderna.

  • ¡Siloé en la Cima! La ‘Trepatón 2025’ Fortalece el Turismo Comunitario en Cali.

    ¡Siloé en la Cima! La ‘Trepatón 2025’ Fortalece el Turismo Comunitario en Cali.

    ¡Más de 2000 corazones latiendo al unísono, desafiando las alturas y celebrando la vida! La ‘Trepatón a Siloé 2025’ no fue solo un evento deportivo, fue una poderosa declaración de fe en el turismo comunitario y en el espíritu resiliente de uno de los barrios más emblemáticos de Cali.

    Con una vista imponente como recompensa final, esta jornada se consolida como una de las experiencias más inspiradoras y transformadoras de la capital vallecaucana.

    Desde el amanecer, las empinadas calles de Siloé se llenaron de energía, alegría y una vibrante mezcla cultural.

    Deportistas de élite, familias enteras y visitantes de rincones tan lejanos como España, México e incluso Indonesia aceptaron el reto de la subida, descubriendo en cada paso la inmensa riqueza del territorio.

    No vinieron solo a correr; vinieron a conectar con la historia, la cultura y, sobre todo, con la calidez humana de su gente.

    Un Turismo que Transforma Vidas.  

    La ‘Trepatón’ es mucho más que una carrera; es una plataforma de visibilidad y empoderamiento. Como destacó Marco Flor, funcionario de la Secretaría de Turismo Distrital, “Apostar por eventos como la ‘Trepatón’ es creer en un turismo que transforma.

    Cada paso que se da por Siloé es una oportunidad para visibilizar su talento, sus emprendimientos y el espíritu resiliente de su comunidad”.

    Esta actividad, que ya es un referente de orgullo local e integración, demostró cómo el deporte puede ser un motor social y económico.

    Los participantes no solo disfrutaron de una mañana activa, sino que también interactuaron con los emprendimientos locales, sintieron la amabilidad inigualable de la comunidad y se llevaron consigo la belleza de sus miradores.

    La jornada se vivió como una auténtica fiesta de la cultura, el deporte y la inclusión, celebrando la identidad caleña en cada esquina.

    El Compromiso con la Recuperación de Cali. 

    La exitosa realización de este evento reafirma el compromiso inquebrantable de la Secretaría de Turismo de Cali, bajo la directriz del alcalde Alejandro Eder, con las iniciativas que promueven el turismo responsable y comunitario.

    Se trata de una visión clara: utilizar el turismo como una poderosa herramienta para generar oportunidades genuinas, fortalecer la identidad de los barrios y reconocer el valor inmenso de su gente.

    Así se recupera Cali: reconociendo el potencial de sus territorios, impulsando eventos que integran a propios y extraños, y consolidando al turismo como un motor clave que impulsa la transformación y el orgullo de ser caleño.

    ¡Siloé no solo está en el mapa, está en la cima del corazón de Cali! Esperamos ver a muchos más en la próxima edición, listos para subir, celebrar y ser parte de esta ola de cambio.

     

  • Cali: La Capital de la Salsa y un Tesoro del Afroturismo

    Cali: La Capital de la Salsa y un Tesoro del Afroturismo

    • San Antonio: El Epicentro donde Late la Herencia del Pacífico

    Cali, la vibrante «Sucursal del Cielo» y la inigualable Capital Mundial de la Salsa, es mucho más que ritmo y sabor.

    Es una ciudad donde la historia colonial se funde con una profunda y alegre herencia africana, consolidándose como un destino afroturístico imperdible en Colombia.

    La ciudad, puerta de entrada al Pacífico colombiano, ha sido durante siglos un crisol de culturas, y hoy invita a descubrir su alma negra, especialmente en el icónico barrio de San Antonio.

    La influencia afrodescendiente en Cali es palpable en cada esquina, en la música, la danza y, de manera especial, en la gastronomía.

    Ritmos como la salsa, que aquí adquirió su sabor único y acelerado, y el folclor del Pacífico, como el Currulao, son el testimonio vivo de la resiliencia y la creatividad de las comunidades afrocolombianas que han migrado desde el litoral. Sin embargo, para sentir el verdadero pulso de esta herencia, el barrio de San Antonio se erige como el epicentro ideal.

    San Antonio: Un Barrio con Sabor a Pacífico

    San Antonio, conocido tradicionalmente por su arquitectura colonial, su emblemática capilla en la colina y su ambiente bohemio, se ha transformado en un punto focal de la Ruta Afroturística de Cali.

    Este barrio, con sus calles empedradas y casas coloridas, alberga una creciente comunidad de artistas, artesanos y, sobre todo, emprendedores que celebran y preservan las tradiciones del Pacífico.

    Uno de los mayores atractivos es la explosión de la cocina afropacífica. Lugares como el restaurante Valle Pacífico, mencionado en las rutas turísticas locales, son faros que le apuestan a la preservación de sabores ancestrales.

    Aquí, los visitantes pueden deleitarse con el inconfundible sabor del sancocho de pescado, el arroz atollado o un refrescante jugo de borojó, mientras el aire se impregna con el olor a coco y especias que evocan la costa.

    Es una experiencia inmersiva que va más allá de un simple plato; es probar la memoria culinaria de una región.

    Además de la gastronomía, San Antonio es un centro de arte y cultura afro. A lo largo de sus calles y en la emblemática colina, es común encontrar muestras de arte urbano, murales y artesanías que cuentan historias de resistencia, mar y selva.

    El barrio se convierte en un escenario cultural donde se entrelazan narrativas, y donde la amabilidad y el calor de su gente invitan a conversar y aprender.

    Más Allá del Barrio

    Si bien San Antonio es el epicentro, la experiencia afroturística en Cali se complementa con eventos de talla mundial como el Festival de Música del Pacífico «Petronio Álvarez».

    Este festival, declarado patrimonio cultural, transforma la ciudad cada agosto en el santuario de la música del Pacífico, atrayendo a miles de visitantes y mostrando la riqueza de instrumentos como la marimba de chonta, el cununo y el bombo.

    Visitar Cali y centrar el recorrido en San Antonio es optar por un turismo consciente y vibrante, que apoya el emprendimiento local y permite sumergirse en la historia menos contada.

    Es entender que la alegría, el ritmo y la identidad de Cali están profundamente arraigados en su herencia africana. Es una invitación a bailar, comer y vivir la esencia del Pacífico en el corazón del Valle del Cauca.

    ¡No te quedes solo con la salsa! Atrévete a descubrir la profunda huella afro que late en cada rincón de Cali y encuentra su alma en las lomas de San Antonio.