
Entre agosto de 2022 y diciembre de 2025, Colombia recibió más de 22 millones de visitantes no residentes.
El crecimiento frente al gobierno anterior fue del 137%. En plata blanca: el turismo dejó de ser el primo pobre de la economía y se metió en la pelea grande.
✈️ Divisas: Hasta el tercer trimestre de 2025, el país acumuló US$31.652 millones por exportaciones de servicios turísticos. Por primera vez en la historia, el turismo superó al carbón y al café en generación de divisas.
En 2025, mientras el carbón exportó US$4.901 millones y el café US$5.788 millones, el turismo cerró con **US$11.166 millones. No es un empate: es una goleada.
🗺️ Conectividad: Se abrieron 82 nuevas rutas aéreas internacionales y la oferta aérea superó los 48 millones de sillas.
💼 Empleo: El sector pasó de 1,5 a 1,8 millones de ocupados entre 2022 y 2025. El nivel más alto de la serie histórica.
Bajo el Plan Sectorial «Turismo en Armonía con la Vida», la apuesta fue llevar la plata a donde nunca llegaba. Departamentos como Norte de Santander (+58%), San Andrés (+45%), Casanare (+30%) y Córdoba (+32%) registraron incrementos significativos en llegada de visitantes. El turismo comunitario y biocultural recibió inversiones cercanas a $30.000 millones entre 2023 y 2025.
El contrapeso incómodo: La ocupación hotelera en ciudades como Medellín cayó un 10% entre 2022 y 2025, y la percepción de inseguridad sigue siendo un lastre. Los datos macro son brillantes; la experiencia micro, más gris.
La pregunta de fondo: ¿Un modelo que prioriza territorios olvidados y turismo comunitario puede sostenerse cuando la seguridad y la ocupación urbana flaquean? Los leo. 👇