Etiqueta: documental

  • Documental 1985 héroes entre ruinas.

    Cuando las piedras callan, las manos hablan.

    ¿Qué queda de una ciudad cuando sus edificios se derrumban? ¿Qué emerge del polvo y el silencio cuando el miedo se quiebra y la gente se convierte en lo único que tiene valor?

    Jeanette Russ no construye un documental sobre el terremoto de 1985 en Ciudad de México. Lo desarma. Y entre los escombros, encuentra lo que los noticieros nunca mostraron: la humanidad desbordada.

    La vecina que lleva agua. El desconocido que excava con las manos. La brigada que no espera ordenes porque sabe que el tiempo es una pregunta sin respuesta.

    Porque el 19 de septiembre no fue solo un sismo. Fue una fractura en la forma en que entendíamos la ciudad, el Estado, el nosotros.

    Y en esa grieta, algo germinó. Organización. Resistencia. Una memoria que no se construye con mármol sino con el recuerdo de quienes cavaron entre ruinas para encontrar vida.

    Russ filma lo que no se ve: los lazos que se tejen mientras las instituciones colapsan. La solidaridad como primera respuesta. La comunidad como último refugio. Porque un desastre no se mide por la magnitud del temblor, sino por lo que una sociedad es capaz de construir después. Y lo que se construyó entonces fue una red de cuidados que aún hoy sostiene la memoria de esta ciudad herida y viva.

    Lo extraordinario no fue el derrumbe. Fue lo que vino después.

    1985: Héroes entre ruinas no es una película sobreuna tragedia. Es una película sobre lo que hacemos cuando todo lo demás se rompe.

  • El documental Arles y la operación Orión.

    Hay documentales que te remueven por dentro, y otros que simplemente te parten el alma. “ARLES” , la nueva producción de Inravisión Cine y el Canal Institucional, es de esos segundos.

    No es una película para entretenerse, es un acto de justicia cinematográfica que llega gracias a una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

    La cinta reconstruye la vida y desaparición de Arles Edisson Guzmán Medina, un administrador de un asadero de pollos en la Comuna 13 de Medellín que fue arrebatado de su familia la noche del 30 de noviembre de 2002.

    En medio del fragor de la infame Operación Orión, Arles fue víctima de una desaparición forzada que aún clama por respuestas.

    Con un presupuesto de más de 245 millones de pesos, el documental no solo evoca su memoria, sino que se convierte en una herramienta para reflexionar sobre la verdad, la justicia y las heridas abiertas de uno de los episodios más oscuros de la ciudad.

    Esa noche, su esposa, Luz Enith Franco, lo vio subirse a un taxi con desconocidos. Nunca más volvió.

    “ARLES” es más que un documental: es un recordatorio de que detrás de las cifras de la violencia hay historias personales que merecen ser contadas.

    Una producción que honra a las víctimas y nos confronta con la crudeza de un país que aún busca reconciliarse con su pasado. Si tienen oportunidad de verlo, no se lo pierdan. Pero vayan preparados, porque esta historia duele y lo puedes ver en inravision.

  • La caminata que cambio colombia.  La marcha del hambre.

    La caminata que cambio colombia. La marcha del hambre.

    Θ¿Te imaginas caminar 1.600 kilómetros con el estómago vacío, sin agua, sin nada, solo por dignidad?

     

    En 1966, 800 profesores colombianos lo hicieron. Desde Santa Marta hasta Bogotá. A puro pulmón. A pura rabia. A pura esperanza. Solo 86 llegaron. El resto quedó en el camino, derrotado por el hambre, el cansancio o el olvido.

     

    Pero esos 86 lograron lo imposible: sentarse frente al presidente y arrancarle el Estatuto Docente. Las bases de la educación pública que hoy damos por sentado.

     

    «Por Colombia, por la educación… ¡Hasta la muerte!» — esa arenga no era poesía, era la única verdad que tenían.

     

    Ahora, La Marcha del Hambre llega al cine desde el 14 de mayo y todavía sigue en cines.  Y no es un documental cualquiera. Es una road movie emocional donde su directora, Sorany Marín Trejos —docente y cineasta— reconstruye ese camino con las voces de los sobrevivientes, con los pasos de los que ya no están y con la memoria que se negó a morir.

     

    Esta película no es para mirar distraído. Es para entender que lo público se defiende con el cuerpo. Es para agradecer a quienes sembraron la carrera docente que hoy disfrutamos. Es para recordar que la educación no es un gasto, es una conquista.

     

    60 años después, la historia vuelve a caminar. Esta vez en pantalla grande.

     

    No la dejes pasar. Porque marchar es el real poder de estar juntos. Y porque el cine, cuando duele, también transforma.

     

    Estreno: 14 de mayo en cines de Colombia.

     

    ¿Vas a perderte la marcha que no termina?

     

    🎥 Trailer: https://youtu.be/X5ZrTn-5QG4?si=XE_8JxI8qBuvIBO5

  • De 800 profesores a 86 caminantes: la marcha que cambió la educación pública en Colombia llega al cine.

    De 800 profesores a 86 caminantes: la marcha que cambió la educación pública en Colombia llega al cine.

    Hay historias que el poder prefiere mantener bajo el polvo del olvido, pero hay memorias que tienen la mala costumbre de no callarse nunca.

    En 1966, mientras el país miraba hacia otro lado, 800 quijotes con tiza en mano decidieron que ya no aguantaban más el hambre, el desprecio y el olvido institucional. No pedían lujos; pedían lo elemental: dignidad para enseñar.

    El rugido de los estómagos vacíos.  

    Imagina la escena: Santa Marta, un calor que quema hasta las ideas y un grupo de docentes que no han recibido su sueldo en nueve meses.

    La respuesta del Estado, como suele ser costumbre, fue el silencio. Entonces, la indignación se transformó en asfalto.

    Lo que comenzó como una protesta local se convirtió en La Marcha del Hambre, una epopeya de 1.600 kilómetros que atravesó la geografía de un país que históricamente le ha dado la espalda a sus aulas.

    No fue un camino de rosas. Fue un calvario de ampollas, sed y persecución. De los 800 que salieron, solo 86 valientes lograron pisar la fría Bogotá para mirar a los ojos al presidente Carlos Lleras Restrepo.

    Esos 86 no solo llevaban sus cuerpos agotados; cargaban con la esperanza de todo un gremio que entendió que, si el Gobierno no escucha las razones, tendrá que escuchar el eco de los pasos en la calle.

    La pantalla como trinchera de memoria. 

    Hoy, sesenta años después, esa gesta no se queda en los libros de historia que nadie lee. La directora y docente Sorany Marín Trejos ha decidido que el cine es la mejor herramienta para desenterrar la verdad.

    Su documental, *La Marcha del Hambre*, no es solo una película; es un acto de reparación.
    «Esta obra es el espejo de una lucha que aún no termina. Es justicia poética para quienes sembraron las bases del Estatuto Docente con el sudor de su frente.»

    La cinta ya está haciendo ruido en el exterior, cosechando premios en festivales de Uruguay, demostrando que la lucha por la educación pública es un lenguaje universal.

    Mientras algunos se empeñan en romantizar la precariedad, este documental nos recuerda que los derechos no se mendigan, se conquistan.

    ¿Por qué esta historia nos quema las manos hoy?

    Ver este documental no es un ejercicio de nostalgia. Es una bofetada de realidad para entender de dónde venimos:

    – El origen de la carrera: Sin esos kilómetros recorridos, el Estatuto Docente que hoy protege a miles de maestros sería una fantasía.

    – La unión como músculo: Demuestra que cuando el magisterio se une, no hay distancia ni frío que lo detenga.

    La deuda eterna: Nos recuerda que el Estado colombiano sigue teniendo una cuenta pendiente con la educación rural y la dignidad de quienes forman el futuro. (Aunque ahora con este gobierno se está subsanando).

    El veredicto de la calle
    Desde este 14 de mayo, las salas de cine se convierten en aulas de resistencia. No es solo cine para maestros; es cine para cualquier colombiano que crea que la educación es el único camino real hacia la libertad.

    No permitamos que el sacrificio de esos 86 héroes se pierda en el ruido de la política barata de siempre.

    Que se llenen las salas, que se incomoden los de arriba y que se escuche fuerte el grito que todavía resuena desde 1966: ¡Dignidad para el maestro, educación para el pueblo!

    La memoria es el único antídoto contra la repetición de las injusticias. Nos vemos en el cine, porque un pueblo que olvida sus marchas está condenado a caminar en círculos.
    ¡Hasta la victoria de la inteligencia! ✊📽️

    Puedes ver el trailer aquí.   https://youtu.be/X5ZrTn-5QG4?si=XE_8JxI8qBuvIBO5