Hay noticias que no solo se leen, se sienten en el pecho como un redoble de batería. Cali, la sucursal del cielo, se prepara para una de esas noches donde el aire se vuelve eléctrico y la nostalgia se transforma en pura energía vital.
El próximo miércoles 18 de marzo de 2026, el emblemático Teatro Calima abrirá sus puertas para recibir a Kabrönes, la banda que ha logrado lo imposible: recuperar el alma dorada del folk metal en español.
Un reencuentro con la esencia.
No estamos hablando de un concierto más; estamos ante la reunión de los arquitectos de un sonido que marcó a toda una generación.
Ver sobre el escenario a José Andrëa, Frank, Carlitos y Salva es asistir a una clase magistral de historia viva del rock.
Estos músicos, que forjaron la identidad de álbumes legendarios como Jesús de Chamberí y Finisterra, regresan a nuestra ciudad con la madurez de los años y la frescura de quien se sabe libre bajo un nuevo nombre, pero con el mismo espíritu indomable.
El nombre Kabrönes es más que un apelativo; es el grito de guerra que José Andrëa inmortalizó y que hoy se convierte en el estandarte de un proyecto que celebra la vida.
Tras un 2025 arrollador, la banda elige nuevamente a Colombia —y específicamente a Cali— como parada obligatoria de su gira mundial 2026.
Lo que nos espera en el Teatro Calima.
La cita en el barrio Granada promete ser un viaje místico. Imaginen por un momento:
* La voz icónica: José Andrëa, recuperado y más fuerte que nunca, liderando la ceremonia.
* Duelos de guitarras: El estilo inconfundible de Carlitos y Frank tejiendo melodías celtas.
* Nuevos aires: La potencia de «El Niño» en la batería y el violín mágico de Santiago Vokram, que aseguran fidelidad técnica y una energía renovada.
Este tour 2026 trae un nuevo repertorio, pero mantiene esa «descarga de emociones» que solo los clásicos pueden provocar.
Es la oportunidad perfecta para que los seguidores de siempre lleven a las nuevas generaciones a entender por qué estas canciones son eternas.
Kabrönes no viene solo a tocar; vienen a reclamar el trono de un sonido que les pertenece por derecho propio, recordándonos que el folk metal es, ante todo, una celebración de la libertad.»
Cali tiene una cita con su historia. El 18 de marzo, el Teatro Calima no será solo un recinto, será el epicentro de un terremoto de nostalgia y guitarras afiladas. ¡Allá nos vemos, Kabrönes!


