Categoría: Periodismo alternativo

  • Convocatoria era futuro: el fondo audiovisual para la equidad racial ya se encuentra aquí.

    Convocatoria era futuro: el fondo audiovisual para la equidad racial ya se encuentra aquí.

    En un país donde la pantalla grande ha sido, por décadas, un club privado de estéticas importadas y relatos de «clase media alta en crisis existencial», surge una pregunta que pica como el sol del Chocó a mediodía:

    ¿Si tuviéramos otras imágenes, qué pensaríamos de nosotros? No es una duda retórica; es un desafío estructural.

    Durante años, la representación de las comunidades étnicas en Colombia ha oscilado entre el folclorismo condescendiente o el retrato crudo de la carencia.

    Pero el guion está cambiando, y esta vez, quienes sostienen la cámara no piden permiso para entrar en el encuadre.

    La llegada de la segunda convocatoria de ERA FUTURO, el Fondo Audiovisual para la Equidad Racial de Manos Visibles, no es solo una noticia administrativa; es un acto de soberanía narrativa.

    Estamos hablando de un fondo que entiende que la equidad no es un adorno en los créditos finales, sino una base sólida desde la producción.

    La regla es clara y contundente: empresas cinematográficas con al menos un 40% de participación de personas indígenas o afrodescendientes. Aquí no se trata de «incluir», se trata de pertenecer.

    La Anatomía de la Nueva Imagen. 

    La convocatoria busca largometrajes, ya sean de ficción o documental, que tengan la potencia estética de una marea alta. No buscan contenidos ligeros; buscan cinematografías que miren de frente los problemas urgentes de nuestro tiempo. Es una apuesta por el cine que no solo se ve, sino que se siente en los huesos.

    ¿Qué se necesita?

    Identidad en el ADN: La cuota del 40% asegura que la mirada étnica sea parte de la toma de decisiones, no solo un decorado frente a la lente.

    Madurez Creativa: Proyectos en etapa avanzada de desarrollo, producción, posproducción o incluso listos para el gran estreno.

    Visión Artística: Menos clichés, más riesgo. Se premia la estética que rompe el molde tradicional del «cine colombiano de exportación».

    El Reloj Corre: La Ruta Hacia el Pitch.  

    El calendario cinematográfico de este 2026 ya tiene marcadas sus fechas de oro. Quienes tengan historias que queman en el pecho tienen hasta el 21 de mayo para cerrar sus carpetas y enviar ese formulario que podría cambiar el rumbo de su productora.

    Después, vendrá el suspenso: el 12 de junio se conocerán los aceptados, y entre el 2 y 3 de julio, los seleccionados tendrán que defender su visión en un pitch que promete ser más intenso que un clímax de suspenso.

    Finalmente, el 9 de julio, el país conocerá a los nuevos guardianes de nuestras imágenes.
    «No estamos pidiendo un espacio en su historia; estamos construyendo la nuestra.»

    La verdadera transformación no ocurre en la alfombra roja, ocurre en el presupuesto, en la financiación y en la libertad de contar quiénes somos sin filtros coloniales.

    Manos Visibles, a través de ERA FUTURO, está poniendo los recursos donde antes solo había promesas.

    Si tienes el guion, si tienes la empresa con el alma diversa y si tienes la rabia o la ternura necesaria para capturar nuestra realidad, el correo audiovisual@manosvisibles.org es tu puerta de entrada.

    Porque si cambiamos las imágenes, cambiamos el pensamiento. Y si cambiamos lo que pensamos de nosotros, el futuro deja de ser una incertidumbre para convertirse en una película que, por fin, nos representa con dignidad y belleza.
    Corten. Cámara. ¡Acción por la equidad!

  • Una noche de versos, música y encuentro dio inicio al Festival Internacional de Poesía de Cali.

    Una noche de versos, música y encuentro dio inicio al Festival Internacional de Poesía de Cali.

    El Teatro Jorge Isaacs no es solo un edificio de arquitectura neoclásica; es una caja de resonancia donde los fantasmas de Cali y sus esperanzas más urgentes se sientan en la misma fila.

    La noche del estreno, el aire afuera era el de siempre: denso, cargado de esa humedad del trópico que parece retener los murmullos de la calle.

    Pero adentro, el silencio tenía otra textura. Se inauguraba la vigésima sexta versión del Festival Internacional de Poesía de Cali, y la consigna —»Apertura del cielo: donde la palabra se hace territorio»— no era un simple eslogan, era una declaración de principios en una ciudad que intenta, a pulso, zurcir sus heridas.

    Cali es una ciudad que sabe de ruidos, de tambores y de gritos, pero que a veces olvida el peso del susurro.

    Por eso, este festival se presenta como una «infraestructura cultural viva». Julián Eduardo Arteaga Aguilar, desde su rol en la Secretaría de Cultura, lo dejó claro:

    no se trata de leer poemas en un pedestal, sino de tejer una red que baje de los cerros, que cruce las comunas y se pierda en los corregimientos. Una red que abraza para que nadie se caiga.

    En el escenario, la geografía se volvió una sola sustancia. Voces de Chile, Brasil, México, Venezuela y Bolivia se mezclaron con el cantado caleño y los acentos de la provincia colombiana.

    Fue un diálogo de fronteras rotas. El poeta chileno Héctor Hernández Montecinos, con esa lucidez que otorga el oficio de mirar lo invisible, lo celebró como el cumplimiento de un sueño.

    Porque en Cali, la poesía ha dejado de ser un ejercicio solitario para convertirse en un encuentro ciudadano, en una apuesta política por la ternura.

    Pero el momento que detuvo el reloj no vino de los grandes nombres internacionales. Vino de la fragilidad que se hace fuerte.

    Salomé Salazar y Liam Vargas, dos pequeños del taller de poesía de la Fundación Valle del Lili, subieron al estrado.

    Ellos, que conocen los pasillos de los hospitales y el peso de la enfermedad, demostraron que la palabra es, ante todo, una medicina.

    Para estos niños, el verso no es un adorno; es el lugar donde el miedo se transforma en asombro y donde el dolor se permite ser otra cosa, quizás una imagen brillante.

    Tal vez el cielo sea este espacio breve, donde la voz del otro no es una amenaza, sino el puente que cruza el río de la ausencia, la semilla que germina en el desierto del olvido.”

    Mientras la voz de la cantante lírica Laura Villa llenaba los rincones del teatro, quedaba claro que la ciudad estaba ensayando una nueva forma de habitarse.

    Hasta el 9 de mayo, la programación promete ser un asalto pacífico a los espacios públicos: desde el recital afro “Raíz y tambor” en la Universidad Antonio José Camacho, hasta los recorridos patrimoniales por el centro histórico donde los fantasmas de los poetas de antaño seguramente se unirán a la caminata.

    No es poca cosa. En una época donde el lenguaje parece agotado por la confrontación, que Cali decida que su cielo esté «abierto para todas las voces» es un acto de resistencia.

    Se habla de poesía urbana, de slam, de lenguajes del futuro en Yawa y de bibliotecas que se llenan de gente que no va a buscar datos, sino a buscarse a sí misma en el verso ajeno.

    La clausura en la Sala Beethoven será el cierre de este «coro de voces que permanecen», pero la verdadera crónica se escribirá en la calle, cuando el festival termine y la gente se lleve, bajo el brazo o en la memoria, una palabra nueva para nombrar su propio territorio.

  • El turismo comunitario en cali: como se está desarrollando?

    El turismo comunitario en cali: como se está desarrollando?

    La guala trepa la pendiente de la Comuna 20 con el motor rabiando, desafiando la gravedad de una Cali que durante décadas prefirió mirar hacia el plano, ignorando las lomas donde se cocinaba la verdadera resistencia cultural.

    Hoy, sin embargo, el viento de la tarde no huele a pólvora ni a miedo. Huele a café recién colado en los miradores improvisados de Siloé, a pintura fresca sobre las fachadas de la Calle Arcoíris y a la dignidad de un pueblo que decidió arrebatarle su propia narrativa a las páginas judiciales de los diarios.
    El turismo comunitario en Cali ya no es una promesa exótica ni un experimento de oenegé de oficina; es una realidad de asfalto, sudor y autogestión.

    En los laberintos de la loma, más de once colectivos locales han entendido que la memoria no se entierra, se camina.

    El visitante que llega hasta la cancha La Amistad o se asoma al Mirador 360 no busca el confort anestésico de un hotel cinco estrellas; busca la descarga eléctrica del hip-hop, los relatos de los viejos que fundaron el barrio a punta de convites y la verdad sin filtros de un territorio que sanó sus heridas a través del arte urbano.

    La paradoja de la cumbre: de la exclusión a la vitrina.  

    Mientras el centro histórico repite sus postales de siempre, la periferia de Cali se reinventa como el verdadero epicentro de la reconciliación. No es un fenómeno fortuito.

    El tejido comunitario ha sabido forzar la mano de la burocracia estatal, obligando a incubadoras de proyectos y comités locales a financiar con recursos públicos lo que los jóvenes del barrio levantaron con las uñas.

    El resultado: un corredor turístico que conecta la memoria viva de la salsa del Barrio Obrero con la resistencia ecológica de la ladera.

    Pero la transformación no es solo urbana. En las goteras de la ciudad, allá donde el cemento cede el paso a la niebla de los Farallones, el fenómeno muta.

    Corregimientos como Villacarmelo, Felidia y Pance están librando su propia batalla. Campesinos y ambientalistas han convertido el senderismo y las huertas tradicionales en una trinchera contra la expansión urbana descontrolada.

    El mensaje de los colectivos es claro: el agua, la fauna y el territorio se defienden mostrando su valor, no vendiendo la tierra al mejor postor inmobiliario.

    El reto del espejo: evitar la trampa de la postal.  

    El peligro, por supuesto, acecha en cada esquina donde un turista saca su teléfono para capturar la pobreza estética del muralismo. La línea entre la reivindicación social y la explotación de la nostalgia popular es delgada.

    Los líderes locales lo saben. Por eso insisten en que aquí no se viene a ver «cómo sobrevive el marginado», sino a consumir economía real: el bolso tejido por la vecina, el almuerzo en la fonda de la esquina, el café cultivado en la misma loma.
    «Para transformar el territorio tuvimos que sanar la rabia», se escucha decir en las asambleas comunitarias. Y es esa sanación la que se ofrece en cada recorrido.

    Cali, la ciudad que se debate siempre entre la fiesta eterna y la desigualdad profunda, parece haber encontrado en sus bases una brújula impensada.

    El turismo comunitario no va a solucionar el desempleo estructural ni la falta de oportunidades de la noche a la mañana, pero ha logrado algo más subversivo: que el habitante de la ladera mire al visitante a los ojos, de igual a igual, y le demuestre que el futuro de la sucursal ya no se decide abajo, sino que se está escribiendo allá arriba, donde el viento pega primero.

  • LIBROS QUE HAN SIDO PROHIBIDOS O DESCATALOGADOS ESCRITOS POR MUJERES.

    LIBROS QUE HAN SIDO PROHIBIDOS O DESCATALOGADOS ESCRITOS POR MUJERES.

    Por María Josefa Aviles.  Influencer y creadora de contenido literaria, escritora y periodista.

    Hay libros que tenemos que leer una vez en la vida, ya por que han sido prohibidos o descatalogados.

    Pero lo más importante porque han sido escritos por mujeres, sabemos que algunas de las mejores obras de la literatura universal han sido escritos por mujeres aquí daremos una mirada algunos de eso libros las cuales he recopilado en una pequeña investigación donde veremos de todo un poco.

    Los libros de los cuales te hablare en su momento fueron prohibidos o descatalogados por los temas que tocaban y todos ellos los podemos ya en la actualidad obtener gracias a diferentes editoriales.

    Aquí alguno de esos libros:

    Nawal el Saadawi la cara oculta de Eva.

    La principal feminista árabe y la primera en denunciar en sus libros la mutilación de las mujeres.

    La cara oculta de Eva es un clásico de la literatura árabe moderna denuncia la opresión que sufren las mujeres en el mundo islámico y, con unos nuevos prólogos y epílogos mantiene su vigencia más de veinticinco años después de su publicación.

    Nawai el sadawi relata de manera impactante la violencia y la injusticia que se ha extendido por la sociedad en la que vive su experiencia, como médico rural en distintas zonas de Egipto, como testigo de la prostitución, de los asesinatos por razones de honor y de los abusos sexuales, además de la ablación, que ella misma sufrió de niña la impulsaron a dar testimonio de todo este sufrimiento, con claridad y precisión detecta y analiza las causas de esta situación y describe el papel histórico de la mujer árabe en la religión y la literatura.

    Para la autora el velo, la poligamia y la falta desigualdad ante la ley de hombres y mujeres son incompatibles con el islam y con cualquiera de las otras religiones.

    Octavia Bluter la estirpe de lilith y la parábola del sembrador.

    Octavia Estela fue una escritora estadounidense de ciencia ficción, ha recibido tanto el premio Hugo como el premio nébula en más de una ocasión en 1995 se convirtió en la primera escritora de ciencia ficción en recibir el título genius de la fundación Mac Arthur.

    La estirpe de lilith la trilogía, olvidada de la gran dama de la ciencia ficción, treinta años después de su primera publicación en castellano, la estirpe de lilith, título que reúne la trilogía xenogenesis en un solo volumen, vuelve a revindicar a Octavia E. Butler.

    Lilith iyapo despierta en una nave espacial oankali, la raza alienígena que salvó a la humanidad de la extinción después de que la tierra quedara desbastada a causa de una guerra nuclear estos seres han mantenido a lilith y a otros supervivientes dormidos en animación suspendida durante siglos. Ella será la elegida que guiara a los suyos de vuelta a su propio planeta.

    La mano izquierda de la oscuridad de Úrsula leguin

    La mano izquierda de la oscuridad es una novela de ciencia ficción publicada en marzo de 1969.

    Sinopsis: la luz es la mano izquierda de la oscuridad y la oscuridad es la mano derecha de la luz. Las dos son una, vida y muerte juntas como amantes en kemmer, como manos manos unidas, como el término y el comienzo. Este es un clásico de ciencia ficción y una obra de fantasía feminista.

    El color purpura de Alice Walker

    El color purpura es una novela epistolar de 1982 de la autora estadounidense Alice Walker que gano el premio Pulitzer de ficción 1983.

    Esta es la historia de dos hermanas norteamericanas de raza negra, netti ejerce como misionera en áfrica y Celia vive en el sur de los estados unidos, casada con un hombre al que odia y abrumada por la vergüenza de haber sido violada por quien cree que es su padre, a lo largo de treinta años ambas mantienen el recuerdo y la esperanza de reencontrarse y vuelcan sus sentimientos en unas cartas.

    Nada de Carmen La forte. 

    Nada es la primera novela escrita por la autora barcelonesa Carmen Laforte y una de las obras literarias más importantes de la España del siglo XX.

    Se trata de una obra existencialista que representa el estancamiento y la pobreza que se vivió en posguerra española en los primeros años del franquismo.

    Orlando de Virginia Wolf. 

    Orlando una biografía es la sexta novela de Virginia Wolf publicada el 11 de octubre de 1928 la editorial que se encargó de su publicación horgarth press, pertenecía al matrimonio de Virginia Wolf se trata de una obra biográfica sobre la vida de su amigo y amante vita, está obra es un antes y un después por lo que significó para el feminismo.

    El cuento de la criada de Margaret Atwood. 

    El cuento de la criada publicada en 1985 es una novela distopica y una de las obras más importantes de la escritura canadiense Margaret Atwood en ella destaca la crítica social y el trato a la mujer temas frecuentes en sus obras.

    Sinopsis

    En la republica de Gilead, donde impera una dictadura puritana de inspiración bíblica ideada a partir del antiguo testamento, Defred como todas las mujeres ha perdido todos sus derechos y su misión en la sociedad se reduce a procrear.

    Estos son algunos libros que en su momento fueron prohibidos en ciertas partes y otros fueros descatalogados y rescatados por nuevas editoriales, he aquí una lista de algunos de esos títulos, resaltando que todos son escritos por mujeres que alzaron su voz.

    Si queremos saber más por que las magníficas escritoras como Úrsula Leguin y Octavia Bluter desaparecieron de las librerías la respuesta es muy fácil eran mujeres que escribían ciencia ficción un género que en el momento solo pertenecía a los hombres, pero gracias a planeta y al sello minotauro por volver a traernos a estas magnificas escritoras.

    El libro la cara oculta de Eva fue prohibido en diferentes países de la zona también la escritora perdió su empleo y fue exiliada en cuanto al color purpura, el cuento de la criada, Orlando y la nada fueron libros que fueron prohibidos en ciertos lugares pero que ahora podemos encontrar en las librerías.

    pero la pregunta que tenemos que hacernos es porque prohibir o censurar libros escritos por mujeres la verdad no tiene ningún misterio las mujeres hemos sido oprimidas durante mucho tiempo así que ser mujer y ser escritora era algo y sigue siendo algo difícil en un mundo patriarcal donde tenemos que lucharnos cada vez más un espacio en oficios que parecen ser solo para hombres.

  • EL CÓDIGO DE LA SOBERANÍA: CUANDO EL SABER DEJÓ DE SER UN APELLIDO.

    EL CÓDIGO DE LA SOBERANÍA: CUANDO EL SABER DEJÓ DE SER UN APELLIDO.

    Hubo un tiempo en que la ciencia en este país era un salón de espejos donde solo se miraban los mismos.

    Un club de caballeros de modales finos y apellidos de abolengo que decidían, entre cafés y pasillos de mármol, quién tenía derecho a pensar y quién debía limitarse a obedecer.

    El conocimiento era un título nobiliario, una herencia que se transmitía en las cenas de los barrios altos de la capital, mientras el resto del país permanecía en la sombra de la ignorancia planificada.

    Pero el aire ha cambiado de dirección. La reciente radiografía de la gestión de la ministra Yesenia Olaya no es solo un informe de gestión; es un acta de defunción para la exclusión intelectual.

    Durante décadas, el modelo de «progreso» fue perverso: si un joven brillante de la periferia quería ser sabio, tenía que aceptar ser esclavo.

    El sistema de créditos educativos, esa trampa financiera disfrazada de oportunidad, empujaba a las mentes más lúcidas a las fauces de una deuda eterna.

    Se hipotecaba el futuro antes de que pudieran publicar su primer artículo. Hoy, ese contrato leonino se ha roto.

    La transición hacia becas 100% gratuitas financiadas por el Estado es el golpe más contundente contra la meritocracia de bolsillo.

    Veinticinco mil almas se postularon al llamado; no son solo nombres en una base de datos, son hijos de campesinos y jóvenes del Pacífico que ya no tienen que pedir perdón por querer investigar.

    El dinero ya no se fuga a los paraísos del sector privado; se queda en las universidades públicas, alimentando el músculo de lo que nos pertenece a todos.

    Pero la subversión de este nuevo orden no termina en la matrícula. En los laboratorios, donde el silencio femenino solía ser la norma impuesta, hoy retumba el rigor del método científico con voz de mujer.

    El programa «Orquídeas» ha inyectado cien mil millones de pesos para que mil doctoras no tengan que elegir entre su vocación y su supervivencia.

    Con estancias de investigación que reconocen su dignidad, la ciencia en Colombia empieza a saldar una deuda histórica de género.

    Y la apuesta se duplica: mil mujeres más se sumarán a esta avanzada que busca arrebatarle el monopolio del genio a la testosterona de las élites.

    En el corazón de la modernidad, la Inteligencia Artificial ha dejado de ser un fetiche de Silicon Valley para convertirse en una herramienta de soberanía nacional.

    Mientras los de siempre se preocupan por cómo la IA afectará sus acciones en la bolsa, el gobierno ha puesto doscientos mil millones de pesos para que el Eje Cafetero albergue la primera facultad de este tipo.

    Sin embargo, el verdadero milagro ocurre en la ruralidad. El programa «Colombia Robótica» ha plantado veintiséis laboratorios en los rincones más olvidados del Caribe y el Pacífico.

    Allí, donde antes solo llegaba el eco del plomo y la promesa vacía del político de turno, hoy los niños desarmas la realidad para entender cómo funciona un sensor.

    Están cambiando las balas por algoritmos; están sustituyendo el destino de la violencia por la libertad del pensamiento crítico.

    La ciencia ha bajado del pedestal de cristal y se ha ensuciado las botas en el barro. «Ciencia para la Paz» no es un eslogan de campaña, es la presencia real del Estado en el Cauca, Nariño y Caquetá, financiando investigaciones que buscan entender las raíces del conflicto para cortarlas de tajo.

    Ya no se trata de científicos de escritorio estudiando a los pobres como si fueran hormigas; ahora el campesino, el líder étnico y la comunidad organizada son socios activos.

    La soberanía alimentaria y la transición energética son proyectos estratégicos que se discuten en la lengua del territorio, no en los cócteles de la tecnocracia.

    El conocimiento ha dejado de ser un privilegio para convertirse en el martillo que rompe las cadenas de la desigualdad.

    Colombia está dejando de ser una despensa de materias primas para intentar ser, por fin, una sociedad que piensa su propio futuro. Es el fin de la ciencia como adorno y el inicio del saber como herramienta de liberación nacional.

    En este caso particular creamos toda una investigación y hasta un libro sobre la política de IA en el país.  Se lo dejamos por acá.

    https://miraleeperiodicocultural.com/investigaciones-mira-lee/

    Y les deseamos un feliz primero de mayo!

  • Reseña: que es el periodismo literario? Por revista anfibia.

    Reseña: que es el periodismo literario? Por revista anfibia.

    Empezamos por las bases y lo más importante como se puede definir este concepto complejo como es el periodismo literario o periodismo narrativo.

    Requiere más ciencia y comprensión de lo que nos podemos imaginar. es una diatriba entre el periodismo y al tiempo escribir una historia. Una historia que tiene un sentido y al mismo poesía pura.  Cuál es la razón principal?

    Porque se le llama al género desde los 70s nuevo periodismo. Y que es este nuevo periodismo?

    Porque el periodismo narrativo es muchas cosas, pero no es un certamen de elipsis cada vez más raras, ni una forma de suplir la carencia de datos con adornos, ni una excusa para hacerse el listo o para hablar de sí.

    El periodismo narrativo es un oficio modesto, hecho por seres lo suficientemente humildes como para saber que nunca podrán entender el mundo, lo suficientemente tozudos como para insistir en sus intentos, y lo suficientemente soberbios como para creer que esos intentos les interesarán a todos.

    Las historias que se tejen y ejemplos de cronistas que hacen grandes viajes para pescar historias. Vamos a poner un caso específico.

    Por qué el periodista argentino Martín Caparrós se subió a un auto en Buenos Aires y recorrió 30.000 kilómetros por el interior de la Argentina para escribir un libro que llamó, precisamente, El Interior?

    Y lo más increíble de todo, los textos que hablan sobre el periodismo narrativo o literario y las herramientas para desarrollar esta forma de escritura.

    Pongamos el ejemplo de Guillermo cano con sus libretas de apuntes.

    Guillermo Cano Isaza transformó su libreta de apuntes en un laboratorio de realidad, donde la recolección de datos trascendía la simple cifra para capturar el rastro humano y la atmósfera de la Colombia de su tiempo.

    Este método, basado en la observación minuciosa y el registro de detalles aparentemente nimios, le permitía construir crónicas donde la precisión periodística se fundía con una narrativa vibrante y personal.

    Su estilo es, sin duda, una manifestación del periodismo literario, pues Cano no se limitaba a informar, sino que «escribía la realidad».

    Al dotar a la noticia de una estructura estética y una voz ética inconfundible, elevó el reportaje a la categoría de pieza literaria, demostrando que el rigor de la verdad no está reñido con la elegancia de la prosa.

    Cuál es la razón principal para que haya poesía en cada texto? Por qué se convierte en una crónica? No en un texto frío, sino cálido dónde se cuentan historias.

    Será la esencia del periodismo narrativo y literario? Colocalo en los comentarios.

    Y por ser un texto interpretativo le doy la más alta puntuación. Así que vamos a ir reseñando más textos así y manteniendo está forma de construcción.

  • El Mapa del Mañana: Crónica de un Salto hacia el Horizonte.

    El Mapa del Mañana: Crónica de un Salto hacia el Horizonte.

    El suelo colombiano ya no solo guarda ecos del pasado; ahora vibra con el ritmo de una maquinaria que no se detiene.

    Lo que antes eran trazados de óxido y terminales estrechas, hoy se despliega como un sistema nervioso que conecta las entrañas de la montaña con el azul del Caribe. Esta es la crónica de un país que decidió dejar de gatear para empezar a volar y rodar.

    El Gigante que Despertó entre Rieles.  

    Hubo un tiempo en que el silbato del tren era un recuerdo nostálgico. Hoy, es el sonido de la eficiencia.

    La estrategia nacional ha rescatado 1.050 kilómetros de vías férreas, transformando el paisaje logístico. No es solo acero sobre madera; es una solución matemática al progreso.

    Visualiza esto: una sola locomotora avanzando con la fuerza de 250 camiones. Ese gigante de hierro no solo transporta 117 millones de toneladas de carga, sino que alivia las carreteras y reduce hasta en un 20% los costos hacia los puertos.

    Con la puesta en marcha de la primera APP ferroviaria en el tramo La Dorada–Chiriguaná, la inversión de $3,4 billones está inyectando vida a 25 municipios que ahora ven pasar el futuro por sus estaciones.

    Cielos Abiertos: Puertas al Mundo.  

    Mientras los rieles conquistan la tierra, las terminales aéreas se han convertido en espejos de un país moderno.

    El Dorado ya no solo es el corazón de Bogotá; es el pulmón de carga y pasajeros de toda Latinoamérica, operando con energía 100% renovable. Pero la ambición no se queda en la capital:

    En el Caribe: Cartagena agiliza sus venas con tecnología VeriPax, mientras que Santa Marta y Riohacha se preparan para recibir a millones de nuevos ojos que buscan conocer nuestra magia.

    Hacia el interior y la montaña: Montería abre sus fronteras con control migratorio internacional y Rionegro se redefine con inversiones multimillonarias para que la experiencia del viajero sea tan impecable como el destino mismo.

    El Destino es Colombia: La Meta del Turismo.  

    Toda esta red de venas de acero y alas de aluminio tiene un propósito final: convertir a Colombia en el anfitrión definitivo. La infraestructura es la alfombra roja para el turismo nacional e internacional.

    Cada kilómetro de vía férrea recuperado y cada pista ampliada es una invitación para que el viajero del mundo llegue a los rincones más profundos de nuestra geografía.

    Al reducir brechas y tiempos, el país se abre como un libro de aventuras accesible. Estamos construyendo los puentes para que el mundo descubra nuestra biodiversidad, y para que los colombianos redescubran su propio hogar.

    El dato: Esta apuesta por la intermodalidad no solo mueve carga; mueve sueños, generando más de 32.000 empleos y posicionándonos como el nodo logístico y turístico más estratégico de la región.

    Colombia ya no espera el futuro. Lo está pavimentando, volando y recorriendo sobre rieles.

     

  • ​El acoso a las periodistas: una mordaza invisible que silencia voces y socava la democracia.

    ​El acoso a las periodistas: una mordaza invisible que silencia voces y socava la democracia.

    Las redacciones, esos espacios que deberían ser bastiones de la libertad de expresión y la búsqueda de la verdad, se convierten a menudo en escenarios de una violencia sutil pero devastadora:

    el acoso sexual y emocional contra las mujeres periodistas. Esta problemática, lejos de ser un hecho aislado, es un síntoma de una cultura machista arraigada en la sociedad que permea todos los ámbitos, incluido el periodístico.

    ​El acoso no siempre se manifiesta de forma física. Las palabras, los gestos, las miradas, los comentarios degradantes o los chistes sexistas pueden tener un impacto profundo en la salud mental y el bienestar de las periodistas.

    El miedo a represalias, a perder el trabajo o a ser estigmatizada como «problemática» silencia a muchas de ellas, que optan por callar y soportar el abuso en soledad.

    ​Las consecuencias de este acoso son devastadoras. Además del sufrimiento individual, el acoso a las periodistas afecta la calidad de la información y la diversidad de voces en los medios.

    Las mujeres periodistas que sufren acoso pueden verse obligadas a autocensurarse, a evitar ciertos temas o a abandonar la profesión, lo que empobrece el debate público y debilita la democracia.

    ​Es fundamental visibilizar esta problemática y tomar medidas concretas para erradicarla. Las empresas periodísticas tienen la responsabilidad de crear entornos laborales seguros y respetuosos, donde las mujeres periodistas puedan desarrollar su trabajo sin miedo a ser acosadas.

    Es necesario implementar protocolos claros de prevención y sanción del acoso, así como brindar apoyo y acompañamiento a las víctimas.

    ​Asimismo, es crucial que la sociedad en su conjunto tome conciencia de la gravedad de este problema y exija a los medios de comunicación que asuman su responsabilidad.

    La libertad de expresión no puede ser un privilegio reservado a unos pocos, sino un derecho fundamental que todos debemos defender. El acoso a las periodistas es una afrenta a la libertad de expresión y a la dignidad humana que no podemos tolerar.

    ​Kit de supervivencia para periodistas que sufren acoso.

    Este kit incluye:

    Identificación del acoso: ¿Cómo saber si estoy siendo acosada?

    Recursos de apoyo: ¿Dónde puedo encontrar ayuda?

    Consejos para el autocuidado: ¿Cómo puedo protegerme a mí misma?

    Herramientas para la denuncia: ¿Cómo puedo denunciar el acoso?

    Información sobre derechos: ¿Cuáles son mis derechos?

    Recuerda que no estás sola. Si estás sufriendo acoso, busca ayuda. Hay muchas personas y organizaciones que pueden apoyarte. ¡No te calles!

  • La Anatomía de un Arquitecto: Ángel Rama y el Oficio de Inventar Continentes.  (Reseña texto la novela latinoamericana)

    La Anatomía de un Arquitecto: Ángel Rama y el Oficio de Inventar Continentes. (Reseña texto la novela latinoamericana)

    Hay hombres que no solo leen libros, sino que leen el ruido del tiempo. Ángel Rama fue uno de ellos: un uruguayo con la mirada afilada que entendió, mucho antes que los algoritmos de la nostalgia, que la literatura latinoamericana no era un montón de papeles apilados, sino un organismo vivo, una construcción nacional que latía con la urgencia de quien sabe que vive en un continente que todavía es un proyecto vanguardista.

    Recientemente, el rescate de la introducción de su obra La novela latinoamericana en las páginas de la Gaceta nos devuelve al Rama más visceral.

    Aquel que no se limitaba a comentar la obra ajena, sino que ejercía la crítica como una creación autónoma. Para Rama, el crítico no es el parásito del autor; es el cartógrafo que dibuja el mapa para que los demás no se pierdan en la selva de las palabras.

    La Batalla contra lo Fugaz. 

    Rama vivía obsesionado con la dispersión. En un continente donde el pensamiento intelectual se desangra en periódicos amarillentos y revistas de vida breve, él vio en el libro un refugio contra el tiempo.

    Gracias a su complicidad con figuras como Juan Gustavo Cobo Borda, logró que textos condenados al olvido se volvieran «orgánicos».

    No se trataba de coleccionar fetiches, sino de salvar el alma de una región que olvida demasiado rápido.

    La Confesión del Crítico: El Idilio con lo Invisible. 

    Lo más fascinante de esta revisión es la contradicción humana de Rama. Dedicó sus mejores años a la novela, ese «género vulgar» que movía masas y explicaba los regímenes dictatoriales y los sueños de libertad.

    Sin embargo, en el rincón más privado de su intelecto, habitaba la poesía. Rama confesaba que sus virtudes y su resistencia estaban ahí, en el verso, el género que realmente hubiera querido escribir.

    Quizás por eso su crítica es tan lírica: porque analizaba la prosa con el rigor y la sensibilidad de un poeta frustrado.

    El Elogio de lo Breve.  

    En una época de «novelas río» y tomos enciclopédicos, Rama lanza una bofetada de lucidez: el arte no se mide en metros cuadrados.

    Sostenía, con una convicción envidiable, que joyas como Aura de Fuentes o El coronel no tiene quien le escriba de García Márquez, son cumbres que sus autores, a veces, no volvieron a tocar ni con mil páginas más.

    La brevedad, para Rama, no es falta de ambición, sino la destilación máxima del genio.
    «Somos hijos de alguien y padres de alguien», decía.

    Y en esa genealogía literaria, Rama se sitúa como el patriarca que nos obliga a mirar el pasado para poder, finalmente, ambicionar el cielo.

    Reseña de La novela latinoamericana: El Mapa que nos Explica.  

    Este volumen no es un manual académico para dormir estudiantes; es un manifiesto de identidad. Leer a Rama hoy es entender que la literatura es más verdadera que la historia oficial.

    Su análisis sobre el periodo 1920-1980 no solo explica el Boom, sino que disecciona por qué escribimos como escribimos.

    * Lo mejor: Su capacidad para conectar la estética con la política sin caer en panfletos.

    * El desafío: Enfrentarse a una prosa densa que exige un lector despierto, dispuesto a ser interpelado.

    * Veredicto: Un libro imprescindible para quien quiera dejar de ser un turista en su propia lengua y convertirse en un ciudadano de la República de las Letras.

    Por el desarrollo que le da al texto le damos un 5.

  • El murmullo de la clorofila: Cuando la coca recupera su nombre.

    El murmullo de la clorofila: Cuando la coca recupera su nombre.

    En el asfalto bogotano, donde el tiempo se mide en semáforos y prisa, existe un refugio de resistencia visual en la Carrera 14 con 75. No es solo una galería; es un portal de cincuenta años llamado Sextante.

    Allí, el aire ha dejado de oler a ciudad para impregnarse del aroma denso y sagrado de la selva. La culpa, o más bien la gracia, la tiene Fernando Urbina Rangel.

    Urbina no es un turista de la imagen. Es un rastreador que ha pasado seis décadas escuchando lo que el hombre blanco suele ignorar. Su exposición no es una muestra de arte al uso; es una ceremonia de restitución.

    En un país que ha estigmatizado la hoja hasta convertirla en sinónimo de guerra, Urbina y el Taller Arte Dos Gráfico proponen un retorno al origen: la coca como palabra-hoja, como el pegamento que sostiene el tejido del cosmos.

    La noche que habla.  

    Al entrar, la frase de los pueblos Muinane y Uitoto te golpea con la suavidad de un remo en el agua: «En la noche todo es una inmensa conversación».

    Las fotografías analógicas, con ese grano que parece polvo de selva, nos devuelven una mirada que no invade, sino que acompaña.

    No vemos «objetos de estudio», vemos sujetos de sabiduría. Vemos al Abuelo Sabedor, cuyo rostro es un mapa de petroglifos vivientes, recordándonos que la planta es el centro del mambeadero, el lugar donde la palabra se vuelve dulce y la ley se hace vida.

    La curaduría de Jorge Giraldo Canal logra algo difícil en la era de lo digital: la inmersión táctil. Los frottages de petroglifos, esas huellas de piedra sobre papel, parecen latir bajo la luz de la galería.

    Son crónicas de piedra que Urbina ha rescatado del olvido institucional para ponerlas a dialogar con poemas que no se leen, se respiran.

    Resignificar el verde.  

    Lo que sucede en Sextante es un acto político desde la estética. Mientras el mundo exterior debate sobre hectáreas y glifosato, aquí la Erythroxylum coca recupera su estatus de memoria viva.

    Cada pieza es un recordatorio de que cuidar el mundo empieza por cuidar el lenguaje con el que lo nombramos.

    Si llamamos a la hoja «veneno», cosechamos muerte; si la llamamos «palabra sagrada», recuperamos el territorio.

    La exposición es un viaje de ida sin retorno hacia la Amazonia profunda, esa que no sale en los folletos turísticos pero que sostiene el oxígeno emocional de la nación.

    Es, en esencia, una invitación a callar el ruido moderno para escuchar el susurro de la tradición.
    No es una visita, es un encuentro. Si usted cree que lo sabe todo sobre la coca, vaya a la Galería Sextante.

    Deje que las fotos de Urbina le desarmen los prejuicios y que la sabiduría Uitoto le devuelva la capacidad de asombro.

    Al final, como dicen en la selva, todos somos parte de la misma conversación. Solo hace falta aprender a escuchar.