Etiqueta: Congreso culturas vivas Latinoamérica

  • Apertura de inscripciones nacionales y cupos para el 7° Congreso CVC Colombia 2026.

    Apertura de inscripciones nacionales y cupos para el 7° Congreso CVC Colombia 2026.

    Desde el Grupo Impulsor “PENSAR COLOMBIA”, espacio de articulación voluntaria que teje los sentires de la Plataforma Puente CVC Medellín-Valle de Aburrá, los Nodos Bogotá y Suroccidente (Nariño, Putumayo, Valle, Cauca), la Red Colombiana de Teatro en Comunidad y más de 300 organizaciones hermanas, les extendemos un abrazo fraterno.

    Nos preparamos para recibir TODAS LAS VOCES en el marco del 7° Congreso Latinoamericano y Caribeño de las Culturas Vivas Comunitarias, a realizarse en nuestro país del 17 al 26 de abril de 2026.

    Este Congreso no es solo un evento; es una «minga de saberes y afectos» que recorrerá Colombia de manera itinerante a través de tres sedes fundamentales:

    ● Sede Nariño: Caravana Morada al Sur.

    ● Sede Valle y Cauca: Seminario del CaminAndar.

    ● Sede Antioquia (Medellín): Círculos de la Palabra, Asamblea de Países y Encuentro de Gobiernos.

    Nuestra misión como anfitriones es asegurar un encuentro que fortalezca el tejido comunitario. Sumado a la presencia de las delegaciones internacionales (cada país tendrá un cupo entre 10 a 35 congresales), nuestro país contará con 100 cupos propios para organizaciones y colectivos nacionales.

    Esta convocatoria busca abrazar la pluralidad de nuestros territorios, integrando saberes que van desde el arte y la educación popular hasta la agroecología y la comunicación comunitaria.

    Para el proceso de selección de los 100 cupos propios invitamos a las organizaciones interesadas a la reunión de socialización el día jueves 12 de marzo de 7:00 a 8:00 p.m. a través del canal de youtube: https://www.youtube.com/@GrupoImpulsorColombiaPensarCol.

    Donde conocerán con más detalles, los criterios para la selección y postulación antes del 16 de marzo de 2026, a través del siguiente enlace: https://congresocvc2026.xyz/.

    Los invitamos Fieles al principio de que «la solidaridad es la ternura de los pueblos», hemos establecido un aporte solidario único de quinientos mil pesos ($500.000 COP).

    Este aporte es la energía necesaria para sostener el fuego de nuestra minga y asegurar condiciones dignas para todos los seres sentipensantes que nos daremos cita en este encuentro histórico y es fundamental para la autogestión del Congreso e independiente del lugar donde se inicie el recorrido.

    La contribución incluye: alimentación, alojamiento y traslados internos en Colombia (desde el punto de inicio Pasto y hasta el punto de cierre del Congreso Medellín).

    Los resultados de los 100 seleccionados por Colombia, así como los datos para realizar el aporte solidario se notificará el sábado 21 de marzo de 2026.

    Agradecemos su compromiso con esta construcción colectiva. ¡Nos vemos en el camino para seguir abonando la cultura que nace de la raíz!

    Cultura Viva Comunitaria: ¡Vivir Bien, Corazonar la Vida!

    Este canal de comunicación estará abierto para resolver dudas, compartir preguntas y seguir sumando aportes: grupoimpulsorcolombia@gmail.com.

     

     

  • La Cultura Viva en Latinoamérica y el Desarrollo de Congresos de Cultura Viva

     

     

    Latinoamérica late al ritmo de sus raíces, un continente donde la cultura no es solo patrimonio, sino un acto de resistencia, creación y comunidad.

    La Cultura Viva surge como un movimiento que reconoce las expresiones artísticas y sociales como fuerzas transformadoras, tejidas desde los barrios, los pueblos y las ciudades.

    No se trata de espectáculos aislados, sino de prácticas que alimentan identidades, memorias y luchas colectivas.

    Esta visión de la cultura no se limita a lo folclórico o lo tradicional; abarca también las manifestaciones urbanas, las nuevas tecnologías y las formas contemporáneas de creación.

    Lo fundamental es que nace desde las personas, autogestionada y en constante diálogo con su entorno.

    La Cultura Viva no espera permisos ni grandes presupuestos: se hace con lo que hay, con las manos, las voces y la convicción de que el arte es un derecho y una herramienta de cambio.

    En este contexto, los congresos de Cultura Viva se han convertido en espacios imprescindibles para el encuentro y la reflexión, por eso se estará haciendo el próximo año en el país el congreso de cultura viva.

    Estos eventos reúnen a gestores, artistas, activistas y comunidades que comparten experiencias, desafíos y sueños.

    No son conferencias académicas alejadas de la realidad, sino territorios de debate donde lo importante es escuchar las voces que suelen quedar fuera de los grandes circuitos culturales.

    Los congresos han permitido tejer redes entre países, descubrir que las luchas son similares y que las soluciones pueden encontrarse en colectivo.

    Desde Bolivia hasta México, pasando por Colombia, Argentina y Perú, estos encuentros han demostrado que la cultura comunitaria no tiene fronteras.

    En ellos se discute cómo lograr que los Estados reconozcan y apoyen estas iniciativas, no como proyectos marginales, sino como pilares del desarrollo social. (Esto está pasando en Brasil que es una política clara de cultura viva).

    Uno de los mayores logros de estos espacios ha sido visibilizar que la cultura no es un lujo, sino una necesidad.

    Donde hay violencia, el arte sana; donde hay olvido, la memoria se hace canción; donde hay desigualdad, el teatro y la danza reclaman justicia.

    Los congresos han servido para recordar que las políticas culturales deben ser construidas desde abajo, con participación real de quienes hacen cultura todos los días, muchas veces sin recursos pero con una creatividad infinita.

    Sin embargo, el camino no es fácil. Falta financiamiento, hay burocracias que dificultan el acceso a recursos y, en ocasiones, las mismas comunidades no logran articularse.

    Pero la fuerza de la Cultura Viva está en su persistencia. Cada taller, cada mural, cada festival callejero es una semilla que crece, y los congresos son el abono que ayuda a que ese crecimiento sea más fuerte y organizado.

    El futuro de este movimiento depende de seguir fortaleciendo estos lazos, de incluir a más jóvenes, de usar las tecnologías para amplificar las voces y, sobre todo, de no perder de vista que la cultura es un acto de libertad.

    Los congresos seguirán siendo necesarios mientras haya historias que contar, injusticias que denunciar y sueños por construir.

    La Cultura Viva no es un discurso, es una práctica. No se encierra en museos, sino que camina en las calles, se canta en las plazas y se debate en las asambleas. Latinoamérica lo sabe bien: aquí, la cultura no se contempla, se vive.