Etiqueta: Travesías emocionales

  • Wellness en colombia.  Lujo imposible para las clases más altas.

    Wellness en colombia. Lujo imposible para las clases más altas.

    El cemento de la capital colombiana no suele tener piedad con los nervios. A 2.600 metros sobre el nivel del mar, el éxito se midió, durante décadas.

    en la cantidad de metros cuadrados que lograbas encerrar entre muros de ladrillo texturizado en los cerros orientales y el número de escoltas que custodiaban tu blindado.El lujo era una fortaleza de concreto, un aislamiento ruidoso.

    Pero el aire está cambiando. En las exclusivas colinas de Usaquén, justo donde la urbe choca contra el verde imponente de la cordillera, un nuevo tipo de opulencia está desplazando a la vieja ostentación.

    Ya no se trata de poseer el penthouse más alto para mirar al resto desde arriba; se trata de sobrevivir a la velocidad del siglo XXI sin perder la cabeza.

    La tendencia global del bienestar holístico ha desembarcado en Colombia, mutando el paradigma inmobiliario premium. Lo que antes era un «gimnasio social» en el último piso del edificio, hoy es un ecosistema de diseño biofílico y medicina preventiva integrativa.

    Los nuevos compradores de alto patrimonio —atiborrados de reuniones en el centro financiero de la 72 y con el cortisol por las nubes— ya no buscan grifería importada de Italia. Buscan oxígeno. Buscan tiempo.

    La arquitectura del silencio.  

    En los nuevos desarrollos boutique que empiezan a levantarse en las zonas más cotizadas del norte bogotano y en los retiros exclusivos de las afueras de Medellín, como El Poblado o Llanogrande, la ingeniería se ha puesto al servicio del sistema nervioso.

    Los proyectos ya no se venden por su cercanía al club social, sino por su capacidad de aislar el caos y restaurar el cuerpo.
    Termorregulación y contraste: Espacios que integran piscinas de inmersión fría junto a saunas infrarrojos, replicando los centros de biohacking europeos para combatir la inflamación sistémica del ejecutivo moderno.

    Diseño Biofílico Real: Fachadas vivas y ventanales de piso a techo que no solo ofrecen una vista limpia a los cerros, sino que garantizan una sincronización real con los ciclos circadianos a través del manejo de luz natural.

    Sostenibilidad Estructural:  Sistemas de ventilación pasiva y purificación de aire que filtran el esmog de la metrópoli, convirtiendo cada departamento en un santuario respiratorio.

    El verdadero lujo contemporáneo en Colombia no es el oro ni el mármol de Carrara; es la capacidad de respirar aire puro y apagar el ruido mental sin salir de tu propia casa.

    De la ostentación a la reconexión.  

    Este fenómeno responde a un profundo cambio cultural en las élites del país. El aislamiento de la pandemia y la posterior aceleración digital crearon una epidemia silenciosa de fatiga crónica.

    Hoy, los empresarios y los inversores internacionales que miran hacia Colombia entienden que el estatus ya no se exhibe en la billetera, sino en la calidad del sueño, en la flexibilidad del día a día y en la salud celular.

    Los nuevos proyectos en desarrollo dentro de estas zonas premium están concebidos bajo una premisa casi terapéutica.

    Se priorizan las terrazas privadas que funcionan como huertas urbanas, los senderos de meditación rodeados de vegetación nativa y el acceso peatonal a mercados orgánicos locales y cafés de origen.

    Es el paso de la densidad corporativa al *lifestyle* consciente.

    La inversión ya no busca la rentabilidad fría del ladrillo tradicional. Quienes adquieren estas unidades buscan un retorno de inversión en sus propias vidas: un santuario donde la desconexión no sea un viaje de fin de semana, sino la rutina diaria de cada mañana antes de encender la pantalla.

    En la nueva Colombia premium, el bienestar ha dejado de ser un accesorio decorativo para convertirse en la estructura misma de la supervivencia.

  • Cali: Cuando el barrio se vuelve mundo.

    Cali: Cuando el barrio se vuelve mundo.

    El eco de los tambores ya no solo retumba en las laderas de Siloé o en las baldosas gastadas de la novena; ahora resuena en las playas de Río de Janeiro, donde el asfalto caleño se impuso sobre la frialdad de los algoritmos.

    Cali, la ciudad que muchos insisten en narrar solo desde la herida, acaba de dar un golpe de autoridad en los Premios Iberoamericanos de Destinos Turísticos Inteligentes.

    Y no, no se trata de haber instalado más cámaras de seguridad o de llenar las calles de códigos QR. La «inteligencia» de la que hoy se habla en el FIDI 2026 tiene olor a guaguancó y raíces de ceiba.

    El Obrero: La resurrección de la esquina. 

    Hubo un tiempo en que el Barrio Obrero era visto como el rincón de los nostálgicos, un laberinto de fachadas que guardaban el secreto de la salsa que ya no se fabricaba.

    Pero el patrimonio, cuando no se embalsama en museos polvorientos, muerde. La intervención de más de 9.000 metros cuadrados de espacio urbano —una cirugía a corazón abierto con una inversión de 20.000 millones de pesos— ha transformado el sector en un «modelo de patrimonio vivo».

    En el Obrero, 39 emprendimientos han dejado de sobrevivir para empezar a liderar. Allí, la salsa no es un souvenir de plástico; es el motor que mueve la economía de barrio, dignificando al zapatero que hace el botín de baile y a la matrona que sirve el sancocho tras la descarga.

    Ganar en la categoría de Patrimonio en Brasil es el reconocimiento a una verdad local: Cali no necesita inventarse parques temáticos porque la ciudad misma es el escenario.

    El Obrero es hoy la prueba de que el turismo puede ser una herramienta de recuperación urbana sin expulsar a quienes construyeron la identidad del lugar.

    Voces de la tierra en la jungla de cemento. 

    Pero si el Obrero es el pulso, el proyecto «Territorios Ancestrales» es el alma. En un país que históricamente ha empujado a sus comunidades indígenas a los márgenes, Cali decidió integrarlas al relato del viajero.

    El primer lugar en la categoría de Inclusión no es un saludo a la bandera; es el resultado de sentar a la mesa a ocho comunidades indígenas y 35 emprendimientos que hablan siete idiomas propios.

    Aquí la metodología no fue el «marketing» agresivo, sino el consentimiento previo y la gobernanza comunitaria.

    Es turismo que respeta el silencio y la cosmogonía, que entiende que el desarrollo económico no tiene por qué pisotear el saber ancestral.

    Ver a Cali posicionarse como referente de sostenibilidad social en Iberoamérica es ver a una ciudad reconciliándose con su diversidad, entendiendo que la verdadera «competitividad» está en ser auténticos.

    El turismo como redención. 

    María Fernanda Campuzano, secretaria de Turismo, lo dice con la claridad de quien sabe que los premios son solo el síntoma: «En Cali el turismo se construye desde el desarrollo económico de los territorios».

    Es una apuesta política —en el sentido más noble de la palabra— de la administración de Alejandro Eder. El turismo aquí ya no se entiende como el conteo de extranjeros que bajan de un avión, sino como la capacidad de que ese visitante deje progreso en la comuna, en el cabildo, en la escuela de baile.

    Cali regresa de Río con dos trofeos en la maleta, pero lo que realmente trae es una hoja de ruta. Ha demostrado que se puede ser un destino «inteligente» siendo profundamente humano.

    Mientras otras ciudades venden fachadas de cristal y acero, Cali vende piel, historia y resistencia. La Red Iberoamericana de Destinos ahora mira al Valle del Cauca, no para ver cómo bailamos, sino para aprender cómo estamos transformando el territorio desde lo que siempre hemos sido: un pueblo que, ante la adversidad, siempre elige la alegría como su mayor acto de rebeldía.

  • COLOMBIA: EL TURISMO COMO ACTO DE SOBERANÍA Y VIDA 🇨🇴✊

    COLOMBIA: EL TURISMO COMO ACTO DE SOBERANÍA Y VIDA 🇨🇴✊

    Mientras las viejas élites se aferraban a la renta petrolera y al extractivismo que desangra la tierra, una nueva visión se abre paso.

    Colombia ha dejado de ser el secreto mejor guardado para convertirse en la Potencia Mundial de la Vida. Los datos no mienten: la transformación es real y es imparable.

    🚀 CIFRAS QUE ROMPEN EL RELATO DEL MIEDO.  

    En los últimos tres años, 22 millones de turistas han pisado suelo colombiano. Solo en el último año, el crecimiento fue del 7%, consolidando un aumento del 21% en materia turística bajo el actual proyecto de cambio.

    No es solo «marketing», es el reemplazo efectivo de la economía fósil por la economía de la belleza y el respeto ambiental.

    TECNOLOGÍA AL SERVICIO DE LA GENTE.  

    La soberanía también se ejerce con eficiencia. Se acabó la desidia en las fronteras:

    * De 49 máquinas Biomig en 2022, pasamos a 92 en 2026.

    * Procesos migratorios en apenas 20 segundos.
    Inversión pública en tecnología de vanguardia para que el mundo entre a Colombia sin las trabas del pasado.

    🛑 TOLERANCIA CERO: TURISMO NO ES EXPLOTACIÓN. 

    El «País de la Belleza» no es un botín. Por primera vez, hay una política de Estado clara: puertas abiertas al viajero, pero muro de hierro contra el abusador.

    * Convenios internacionales (Hellwatch) para detectar y expulsar de inmediato a ofensores sexuales.

    LiberApp: Tecnología de geolocalización contra la trata de personas.

    En Medellín, Cartagena y cada rincón del país, la dignidad de nuestros niños, niñas y adolescentes es sagrada. El turismo será digno o no será.

    🌍 UN MODELO HUMANO.  

    Frente a la criminalización del migrante que promueven las derechas globales, Colombia responde con solidaridad y regularización.

    Entendemos que somos una mezcla de genes del mundo y que la integración es el único camino hacia la seguridad real y el desarrollo.

    Colombia ya no se narra desde la guerra, sino desde sus paisajes, su cultura y su capacidad de recibir al otro. El cambio se siente en las calles, en los aeropuertos y en la economía que hoy respira vida.

  • El Susurro del Viento: Un Retorno a la Esencia.

    El Susurro del Viento: Un Retorno a la Esencia.

    El sol de la tarde se filtraba entre las hojas de los robles, pintando fractales de luz sobre el camino de tierra.

    No era un viaje común; no había monumentos que fotografiar ni listas de «lugares imperdibles» que tachar con frenesí.

    Estábamos en el corazón de un valle olvidado, buscando lo que miralee siempre han defendido en su mística: la pureza innegociable de la experiencia y la resistencia ante lo artificial.

    El turismo de bienestar ha sido, durante mucho tiempo, empaquetado como un lujo de sábanas de seda y aguas termales embotelladas. Pero aquí, la propuesta era distinta. Era un bienestar de miralee, crudo y honesto.

    El Despertar de los Sentidos.  

    Al llegar al refugio, el silencio no era vacío; era una presencia. La guía, una mujer de manos curtidas y ojos que parecían haber visto nacer al bosque, nos recibió sin protocolos. «Aquí no venimos a relajarnos», dijo con una sonrisa enigmática, «venimos a recordarnos».

    La primera actividad fue el baño de bosque. No se trataba de caminar, sino de dejarse habitar por el entorno.

    Al descalzarnos, la humedad del musgo bajo los pies se sintió como un choque eléctrico de realidad.

    En un mundo donde todo es mediado por pantallas, el contacto directo con la tierra se sentía como un acto de rebeldía. Como dirían los referentes de mirá lee, era una búsqueda de la verdad técnica y espiritual: el cuerpo reconociendo su origen.

    La Alquimia del Silencio.  

    A mitad de la jornada, nos sumergimos en la meditación sonora. No había altavoces ni frecuencias pregrabadas.

    El instrumento era un cuenco de metal forjado a mano, cuya vibración parecía desmantelar las capas de estrés que acumulamos en la ciudad.
    «El bienestar no es la ausencia de ruido, sino la presencia de uno mismo en medio del caos».

    Esa frase resonó mientras el vapor de una infusión de hierbas silvestres nos envolvía. La comida, cosechada a escasos metros, sabía a verdad. No había conservantes ni pretensiones, solo el sabor honesto de la tierra.

    El Retorno.  
    Al caer la noche, frente a una hoguera que desafiaba la oscuridad del valle, comprendí el propósito de este viaje.

    El turismo de bienestar, bajo esta óptica, no es una huida, sino un enfrentamiento. Es la decisión de no permitir que el ritmo frenético del siglo XXI erosione nuestra paz interior.

    Nos fuimos del valle con menos equipaje mental y más fuerza en el espíritu. Habíamos intercambiado el «confort» por la autenticidad.

    Al final, el bienestar más profundo no se encuentra en un spa de cinco estrellas, sino en esos lugares donde el alma, por fin, se siente ante el paso del tiempo.

  • Cali como destino cultural y cinematográfico.

    Cali se define por su luz solar y su relación con la imagen en movimiento. No es una ciudad que se observe de forma estática; su estructura urbana y su actividad social funcionan como un mecanismo de proyección continua.

    Desde la llegada del cine a Colombia, este territorio ha servido como escenario y como centro de producción para directores que buscaron registrar la realidad local sin adornos.

    La historia cinematográfica de la ciudad tiene un punto de inflexión en la década de los setenta con el surgimiento de un grupo de creadores que transformaron la forma de narrar el entorno.

    Este colectivo aprovechó la arquitectura del barrio San Antonio y las zonas industriales para crear piezas que hoy son documentos históricos.

    El cine aquí no se limitó a las salas comerciales; se trasladó a las calles, a las casas antiguas de techos altos y a los archivos que hoy resguarda la Cinemateca del Museo La Tertulia.

    Este museo es un edificio de concreto que funciona como el núcleo del consumo de cine de autor y experimental en la región.

    Caminar por Cali como destino cultural implica reconocer espacios físicos que mantienen una función específica.

    El Teatro Jorge Isaacs, con su arquitectura neoclásica francesa, es un ejemplo de la infraestructura dedicada a las artes escénicas.

    Allí, la programación alterna entre la ópera, el ballet y los festivales de cine que atraen a visitantes interesados en la producción técnica y narrativa de América Latina.

    La cultura en Cali también se manifiesta en su infraestructura de bibliotecas y centros culturales. La Red de Bibliotecas Públicas y lugares como el Centro Cultural Comfandi operan como nodos donde se ejecutan talleres de guion, edición y apreciación cinematográfica.

    Estas instituciones no son solo depósitos de libros, sino centros de formación técnica donde se capacita a las nuevas generaciones en el uso de cámaras y software de montaje.

    El clima de la ciudad, con una temperatura promedio de 24°C, permite que la actividad cultural se extienda a los espacios abiertos.

    El Bulevar del Río es un corredor peatonal donde se realizan proyecciones al aire libre y muestras fotográficas. Es un lugar de tránsito lineal que conecta el centro administrativo con las zonas históricas, facilitando el acceso gratuito a manifestaciones artísticas sin necesidad de intermediarios.

    En cuanto a la producción actual, Cali es elegida como locación por su diversidad visual. Los directores encuentran en sus barrios una mezcla de modernidad y deterioro que resulta útil para construir estéticas realistas.

    La industria audiovisual local genera empleo y atrae inversión, consolidando a la ciudad como un destino donde el cine es una actividad económica y técnica relevante.

    Visitar Cali con un enfoque cultural permite entender cómo una sociedad utiliza las herramientas visuales para documentar su propia existencia.

    Es una ciudad que se recorre cronológicamente a través de sus teatros, sus museos de arte moderno y sus archivos fílmicos, confirmando su posición como un centro de producción y exhibición de importancia continental.

     

  • Pance: El nuevo eje de ecoturismo y bienestar en el Valle del Cauca.

    Pance: El nuevo eje de ecoturismo y bienestar en el Valle del Cauca.

    El corregimiento de Pance, ubicado al sur de Cali, ha finalizado su transición de ser un destino de recreación masiva local a consolidarse como un referente de ecoturismo y turismo de bienestar.

    Este cambio se fundamenta en la implementación del Plan Maestro de Turismo 2026-2035 y la entrega de infraestructuras diseñadas para la conservación y el aprovechamiento sostenible del ecosistema de los Farallones de Cali.

    Infraestructura para la conexión natural. 

    La modernización de la zona se centra en el sistema de parques públicos más extenso de Colombia. Entre los puntos clave destacan:

    * Ecoparque Pance Mágico: Recientemente renovado, cuenta con una torre de avistamiento de 30 metros de altura que permite observar más de 250 especies de aves.

    Incluye 10 eco-quioscos para educación ambiental y mercados campesinos que integran a la comunidad local en la cadena de valor turística.

    * Parque Ambiental Corazón de Pance: Este espacio de 90 hectáreas prioriza la «recreación pasiva». A diferencia de los balnearios tradicionales, aquí el objetivo es el senderismo, la fotografía de naturaleza y el descanso silencioso. Cuenta con un laberinto de polinizadores compuesto por 21,000 plantas.

    * El Topacio: Es la puerta de entrada al Parque Nacional Natural Los Farallones. Desde este punto se coordinan ascensos técnicos a Pico de Loro (2,800 msnm), orientados a deportistas de alto rendimiento y entusiastas del senderismo de montaña.

    El auge del turismo de bienestar (Wellness). 

    La tendencia del bienestar en Pance se manifiesta a través de una oferta de servicios que utilizan el entorno natural para mejorar la salud física y mental. Actualmente, el sector ofrece:

    * Baños de bosque y río: El agua del río Pance, que mantiene su pureza en las zonas altas como La Vorágine, se utiliza en terapias de hidroterapia natural.

    * Alojamiento sostenible: La oferta de glamping y hoteles boutique ha crecido. Estos establecimientos combinan infraestructuras de bajo impacto ambiental con servicios de spa, yoga y alimentación orgánica basada en productos de la región.

    * Turismo regenerativo: Los visitantes pueden participar en jornadas de restauración ambiental y siembra de árboles, una actividad que busca dejar el ecosistema en mejores condiciones de las que se encontró.

    Datos prácticos para el visitante. 

    El acceso a Pance se ha optimizado mediante el sistema de transporte masivo MIO (ruta A14B los fines de semana) y la regulación del tráfico para evitar el colapso de la vía principal.

    La temperatura promedio oscila entre los 18°C y 24°C, variando según la altitud, que va desde los 1,100 hasta los 4,000 msnm en los puntos más altos.

    Pance ya no es solo un destino dominical; es un centro de biodiversidad que ofrece silencio, aire puro y una infraestructura profesional para quienes buscan un contacto directo y respetuoso con la naturaleza colombiana.

    Debido a que estuvimos en la zona hace poco quisimos averiguar que tanto estaba creciendo está forma de hacer turismo.

     

  • Cali como Destino de Turismo Étnico: Impacto y Resultados del Programa CaliAfro en 2025.

    Cali como Destino de Turismo Étnico: Impacto y Resultados del Programa CaliAfro en 2025.

    Cali se consolida en 2025 como un referente del turismo cultural y étnico en Colombia. La administración del alcalde Alejandro Eder ha informado que más de 10.000 personas de la población afro han sido beneficiadas por la oferta integral de la Alcaldía.

    Este fortalecimiento de la base social y cultural no solo beneficia a los residentes, sino que potencia el atractivo de la ciudad para visitantes nacionales e internacionales interesados en la herencia del Pacífico.

    CaliAfro Conecta: Fortaleciendo la Identidad en el Territorio.  

    El servicio territorial CaliAfro Conecta ha sido un motor fundamental en esta estrategia, logrando impactar a más de 5.000 personas directamente en sus comunidades.

    Desde una perspectiva turística, este programa es vital porque preserva y profesionaliza las manifestaciones que los viajeros buscan experimentar.

    Dentro de las acciones ejecutadas, destacan los talleres de sabiduría ancestral. Estos espacios permiten que los conocimientos sobre medicina tradicional, gastronomía y artes sonoras se mantengan vigentes y se conviertan en productos turísticos sostenibles.

    Al fortalecer estos procesos, Cali ofrece una experiencia auténtica y respeta los saberes de sus portadores de tradición.

    Una Oferta Integral que Atrae al Visitante.  

    La gestión de este año ha integrado a las secretarías de Salud, Cultura y Deporte para mejorar la calidad de vida de las comunidades que reciben al turista.

    Programas como AfroCuidarte y los procesos de inclusión social garantizan que los barrios con vocación turística cuenten con una población sana y organizada.

    La articulación intersectorial ha permitido resultados concretos:

    * Prevención y Bienestar: La reducción de la mortalidad infantil y el enfoque en salud aseguran comunidades más fuertes y resilientes.

    * Cultura Viva: El apoyo de la Secretaría de Cultura convierte las calles de Cali en escenarios de aprendizaje y exposición constante de la herencia afro.

    * Deporte e Integración: La actividad física se utiliza como herramienta para el uso del tiempo libre y la cohesión social en los sectores intervenidos.

    Compromiso con la Inclusión y la Transformación. 

    Bajo la directriz del alcalde Alejandro Eder, el programa CaliAfro ejecuta una intervención integral, orgánica y territorial.

    El objetivo es claro: fortalecer el diálogo y la participación ciudadana para construir una ciudad más incluyente.

    Un destino turístico es más atractivo cuando su estructura social es sólida y sus ciudadanos participan activamente en la toma de decisiones.

    Estos resultados demuestran que, a través de procesos colectivos, la administración está recuperando a Cali.

    El fortalecimiento de la población afro no es solo un indicador social; es el pilar que sostiene la oferta de turismo étnico, posicionando a la ciudad como un destino donde la cultura se vive, se respeta y se protege.

    Queremos darle a uds este post de turismo y despedirnos hasta 2026! Felices fiestas!

  • La Primera Ruta de Turismo Indígena en Cali: Un Registro de Identidad y Gestión Cultural.

    La Primera Ruta de Turismo Indígena en Cali: Un Registro de Identidad y Gestión Cultural.

    El desarrollo urbano de Cali ha integrado formalmente un componente que anteriormente carecía de canales institucionales de difusión: la presencia y los conocimientos de sus comunidades originarias.

    Con la creación de la primera Ruta de Turismo Indígena, la ciudad establece un precedente administrativo y cultural que organiza más de 20 experiencias distribuidas entre siete cabildos y un resguardo indígena.

    Este proyecto no es una representación simulada, sino un portafolio de servicios diseñado y gestionado directamente por las autoridades étnicas del Distrito.

    El origen de la iniciativa.  

    La consolidación de esta ruta es el resultado de la inclusión de un capítulo indígena en el Plan de Desarrollo Distrital. Este paso administrativo permitió que la Secretaría de Turismo de Cali, liderada por María Fernanda Campuzano, trabajara de forma articulada con los representantes de los pueblos indígenas.

    Según Javier Alonso Díaz, gestor de turismo comunitario, el proceso requirió meses de mesas de trabajo y visitas técnicas a los territorios para definir qué aspectos de su cultura podían ser compartidos con el público externo sin vulnerar su autonomía.

    Una oferta basada en la realidad comunitaria. 

    La ruta se aleja de la observación pasiva y propone una interacción directa con los pilares de la vida indígena en el contexto actual. Los visitantes tienen acceso a:

    * Sistemas de salud propios: Demostraciones y consultas basadas en la medicina ancestral y el uso de plantas medicinales.

    * Producción material: Talleres de artesanía donde se explican las técnicas de tejido y los significados de los diseños.

    * Expresiones rítmicas: Presentaciones de danza y música que forman parte de sus ritos y celebraciones.

    * Gastronomía: Preparación y consumo de alimentos tradicionales que conservan ingredientes nativos.

    Stefany Vacacela, gobernadora del Cabildo Indígena Kichwa, señala que el objetivo principal es demostrar que las comunidades poseen un modelo de turismo propio.

    Este modelo no depende de operadores externos, sino de la cosmovisión y los usos y costumbres de cada pueblo residente en Cali.

    Impacto y sostenibilidad.  

    La participación de entidades como la Cámara Verde y Biotácora Colombia subraya el valor de este proyecto dentro del marco del desarrollo sostenible.

    Al ser Cali una ciudad con alta biodiversidad, los saberes indígenas ofrecen métodos de relación con el entorno que son de interés para el turismo académico y de naturaleza.

    Esta ruta funciona como una herramienta de visibilización y fortalecimiento económico para las comunidades.

    Al profesionalizar su oferta turística bajo la marca «Date un Borondo Cali Auténtica», los pueblos originarios de Cali aseguran un espacio en la economía local, manteniendo el control sobre la narrativa de su propia historia y su legado cultural.

  • Ecoturismo, bienestar y arte en el turismo cultural?

    Ecoturismo, bienestar y arte en el turismo cultural?

    el ecoturismo y el turismo de bienestar (o holístico) son considerados por las políticas actuales en Colombia como componentes clave para la apropiación de las artes, la cultura y el patrimonio, y van más allá del simple «turismo cultural» tradicional (enfocado en monumentos o museos).

    Aquí te detallo cómo se articulan estos conceptos en el contexto colombiano, según sus lineamientos de política:

    🎨 Apropiación de las Artes y la Cultura a través del Turismo:

    El concepto de apropiación social del patrimonio y la cultura es fundamental en las políticas turísticas de Colombia (como la Política de Turismo Cultural y la Política de Turismo Sostenible).

    Implica que el turismo no solo visite la cultura, sino que la valore, la integre, la conserve y la promueva a través de las comunidades.

    El Ecoturismo como Apropiación Cultural. 

    El ecoturismo se convierte en un vehículo de apropiación de la cultura por varias razones:

    Vínculo Indisoluble Naturaleza-Cultura: En Colombia, la mayoría de la biodiversidad está intrínsecamente ligada a la cosmovisión y los saberes ancestrales de las comunidades que la habitan (indígenas, afrocolombianas y campesinas).

    Visitar un Parque Natural, por ejemplo, casi siempre implica interactuar con una cultura que tiene tradiciones, artes y conocimientos sobre la flora y fauna.

    Turismo Comunitario: Las políticas fomentan el Ecoturismo Comunitario. Este modelo empodera a las comunidades locales para que sean ellas quienes presten los servicios turísticos, lo que les permite apropiarse económicamente y socialmente de su patrimonio natural y cultural, presentándolo bajo sus propios términos y prácticas.

    Conservación de Artes y Tradiciones:

    Al generar ingresos por turismo, se incentiva a las comunidades a mantener vivas sus prácticas culturales, como artesanías, medicina tradicional, gastronomía autóctona y narrativas históricas, que se convierten en los atractivos turísticos.

    El Turismo de Bienestar como Apropiación Espiritual y de Saberes:

    El turismo de bienestar (o holístico/espiritual) se relaciona directamente con la apropiación de las artes inmateriales y espirituales de la cultura:

    Cosmovisión Ancestral: El bienestar colombiano, como se reconoce en documentos del MINCIT, tiene su esencia en la cosmovisión de los pueblos ancestrales.

    Experiencias de bienestar como el uso de plantas medicinales, rituales de sanación o retiros en territorios sagrados, son una forma de turismo que busca la apropiación respetuosa de estos saberes.

  • Misión costa rica: turismo regenerativo e inclusión para fortalecer a cali.

    Misión costa rica: turismo regenerativo e inclusión para fortalecer a cali.

    La Alcaldía de Alejandro Eder continúa enfocada en robustecer el turismo de naturaleza en Cali. Bajo esta premisa, un grupo de empresarios turísticos caleños emprendió una misión de intercambio a Costa Rica.

    El objetivo central fue obtener conocimientos y establecer alianzas para replicar en la capital del Valle del Cauca las estrategias exitosas de colaboración público-privada que atraen visitantes interesados en el ecoturismo, tanto nacionales como internacionales.

    Los participantes, incluyendo representantes de Expedición Roots y Bosque Colibrí, identificaron dos pilares esenciales del modelo costarricense: el turismo regenerativo y la inclusión.

    Estos conceptos se consideran fundamentales para el futuro desarrollo turístico de Cali.

    Julián Burgos, CEO de Expedición Roots, enfatizó la magnitud de la articulación institucional en Costa Rica, un proceso que lleva más de 70 años de desarrollo.

    Explicó que los esfuerzos gubernamentales están sincronizados en función del turismo. Mencionó específicamente que «los ministerios del Medio Ambiente y Hacienda se mueven para el turismo, todos están en función del turismo.

    Entonces, eso hace una dinámica completamente distinta». Además, resaltó la existencia de entes públicos altamente especializados, como la Cámara de Comercio de Turismo, lo que garantiza que los recursos, capacitaciones y gestiones sean directos y precisos. Según Burgos, esta dedicación resulta en una especialización de nivel técnico y riguroso.

    Por su parte, María Fernanda Campuzano, secretaria de Turismo de Cali, concluyó que la experiencia costarricense demostró que «la sostenibilidad no es solo una práctica, sino una filosofía de desarrollo».

    Subrayó que el intercambio motiva a trabajar por un turismo que preserve, cree conexión y genere bienestar en las comunidades locales.

    Como resultado directo de la misión, la Secretaría de Turismo estableció relaciones estratégicas con importantes entidades costarricenses.

    Entre ellas se encuentran el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), la Cámara Nacional de Turismo, la Asociación Gastronómica de Costa Rica y la Alcaldía de Monteverde.

    Se exploran oportunidades futuras de cooperación, incluyendo la posibilidad de un hermanamiento entre Cali y Monteverde como destinos enfocados en el turismo verde.

    Otro aprendizaje clave fue el reto de la inclusión en el turismo de naturaleza. Paola Dradá, copropietaria de la reserva natural Bosque Colibrí, señaló que este aspecto fue el más significativo. Afirmó que la accesibilidad para personas con movilidad reducida y el turismo sostenible están bien integrados en Costa Rica y no son conceptos opuestos.

    Dradá indicó que esta enseñanza es «supremamente clara» y ya se está planeando cómo implementar este enfoque de inclusión en los senderos y actividades de la reserva, complementando sus prácticas actuales de conservación.

    La misión reafirmó la posición de Cali como referente en turismo de naturaleza y tiene como meta fortalecer a los operadores locales. La creación de estas alianzas institucionales y empresariales ratifica que la ciudad está en la ruta de convertirse en un destino turístico destacado bajo los principios de regeneración e inclusión.