Categoría: Cine colombia

  • La caminata que cambio colombia.  La marcha del hambre.

    La caminata que cambio colombia. La marcha del hambre.

    Θ¿Te imaginas caminar 1.600 kilómetros con el estómago vacío, sin agua, sin nada, solo por dignidad?

     

    En 1966, 800 profesores colombianos lo hicieron. Desde Santa Marta hasta Bogotá. A puro pulmón. A pura rabia. A pura esperanza. Solo 86 llegaron. El resto quedó en el camino, derrotado por el hambre, el cansancio o el olvido.

     

    Pero esos 86 lograron lo imposible: sentarse frente al presidente y arrancarle el Estatuto Docente. Las bases de la educación pública que hoy damos por sentado.

     

    «Por Colombia, por la educación… ¡Hasta la muerte!» — esa arenga no era poesía, era la única verdad que tenían.

     

    Ahora, La Marcha del Hambre llega al cine desde el 14 de mayo y todavía sigue en cines.  Y no es un documental cualquiera. Es una road movie emocional donde su directora, Sorany Marín Trejos —docente y cineasta— reconstruye ese camino con las voces de los sobrevivientes, con los pasos de los que ya no están y con la memoria que se negó a morir.

     

    Esta película no es para mirar distraído. Es para entender que lo público se defiende con el cuerpo. Es para agradecer a quienes sembraron la carrera docente que hoy disfrutamos. Es para recordar que la educación no es un gasto, es una conquista.

     

    60 años después, la historia vuelve a caminar. Esta vez en pantalla grande.

     

    No la dejes pasar. Porque marchar es el real poder de estar juntos. Y porque el cine, cuando duele, también transforma.

     

    Estreno: 14 de mayo en cines de Colombia.

     

    ¿Vas a perderte la marcha que no termina?

     

    🎥 Trailer: https://youtu.be/X5ZrTn-5QG4?si=XE_8JxI8qBuvIBO5

  • Graba de forma auténtica.

    Graba de forma auténtica.

    Tienes una cámara, una causa y sesenta segundos para que Latinoamérica te preste atención. Mongabay y Ladera Sur acaban de soltar una beca que es básicamente un desafío: agarra tu mejor historia ambiental y conviértela en una bomba vertical de imágenes.

    Hablamos de fauna, caos climático, soluciones comunitarias o hasta ese cruce entre ecología y arte callejero. Si es urgente y visual, ellos lo quieren. Y ponen la plata donde está la boca: 1000 USD por pieza seleccionada. Sin ataduras. Solo súbelo en español e inglés y deja que el mundo lo vea.

    ¿Quiénes entran? Cineastas, periodistas, animadores, cuentacuentos: mayores de 18, con residencia en LATAM o credibilidad regional seria. No necesitas presupuesto de blockbuster; necesitas un brief afilado (500 palabras), un mood board que grite estilo y un plan de producción que demuestre que puedes hacerlo sin estrellarte.

    El plazo aprieta: 8 de julio, 23:59 (GMT-4). Los elegidos se sabrán en agosto.

    Así que menos scroll, más disparos (de cámara). Esta es tu oportunidad de hacer ruido donde importa: desde el Amazonas hasta los Andes y más allá.

    Postula aquí: https://form.jotform.com/Mongabay_Network/video (elige español y dale).

  • Vuelve el siembra fest! Y te está esperando a ti!

    Vuelve el siembra fest! Y te está esperando a ti!

    El cine no se hace en las nubes. Nace entre raíces, barro y manos callosas.

     

    Por eso el SiembraFest vuelve. Onceava edición. Del 9 al 18 de septiembre de 2026, Sasaima y Villeta (Cundinamarca) dejan de ser mapas para convertirse en pantallas. Plazas, polideportivos, veredas. El campo se toma el cine y el cine se deja untar de tierra.

     

    Este año, con un extra: 2026 es el Año Internacional de la Mujer Agricultora (la FAO lo dice, pero nosotras lo vivimos). La Muestra Central se llama Mujeres que sostienen la vida. No es metáfora. Son ellas —las que siembran maíz, tejen memoria, crían hijos y resisten sequías— las que protagonizan el relato. El festival les devuelve la mirada. Sin exotismos. Con afecto y verdades.

     

    Durante diez días, el audiovisual colombiano se desempolva. Sale de las salas de estreno, se sienta en el pasto, comparte tamal y conversa con quien nunca había visto su historia en una película. Porque el cine también es convite, taller, risa de niños y silencio de ancianos.

     

    ¿Y si tienes una historia que contar? La convocatoria oficial está abierta. Cortos, largos, ficción, docu, animación. Lo que dialogue con el territorio, las emociones, las formas de habitar este país tan atravesado. Fecha límite: 30 de junio de 2026.

     

    El SiembraFest no busca espectadores. Busca cómplices. Gente que entienda que una película, cuando se proyecta en el campo, no termina en los créditos. Sigue creciendo.

     

    Entrega tu obra. Que florezca donde importa.

  • El cine es formador? O es entretenimiento?  Discusiones con gala del sol y la circulander.

    El cine es formador? O es entretenimiento? Discusiones con gala del sol y la circulander.

    Parpadea el ojo insomne del proyector.

    No, no hay alfombra roja. Hay sillas que crujen el himno del frío y una sábana blanca colgada como bandera de guerra. Esto NO es Hollywood. Esto es la trinchera. Los cerdos de la taquilla te ven como un número, un combo de gaseosa, un algoritmo que engorda sus bolsillos. ¡Pues que se atraganten!

     

    Aquí no hay clientes. Hay CÓMPLICES.

    Gala del Sol lo escupe claro: educar la mirada es hackear la Matrix. Porque si el territorio se ve a sí mismo, el narrador oficial puede irse a la m… Autogestión, c…. Ni un fondo estatal ni una marca te van a salvar. La única garantía se llama COMUNIDAD ORGANIZADA. El espectador deja de ser esponja y se vuelve puño: debate, cuestiona, trae el almuerzo para los talleristas o difunde el boca a boca como quien pasa un fusil.

     

    Y luego llega LA CIRCULANDER. La pantalla que camina, nómada. Mientras el circuito comercial te encierra en una butaca de centro comercial, esta red te devuelve el cine y la cultura como DERECHO, no privilegio. Trueque, apoyo mutuo, narrativas subalternas de barrio a barrio. Así se teje el tejido social invisible.

     

    Cuando se apaga la sábana y se encienden las bombillas amarillas, no hay créditos de mierda. Hay un micrófono abierto. Una madre dice “eso soy yo”. Un anciano recupera su memoria. Un joven pregunta cómo se hizo.

     

    Esa es la victoria.

    El cine comunitario es terquedad, rabia y dignidad.

    Mientras haya un público dispuesto a despertar, la luz del proyector JAMÁS se apagará.

     

     

  • Cine Sinfónico: Bandas Sonoras llega al  Teatro Municipal Enrique Buenaventura.

    Cine Sinfónico: Bandas Sonoras llega al Teatro Municipal Enrique Buenaventura.

    Hay noches en que las paredes republicanas de Cali no solo resguardan la historia, sino que se convierten en el portal hacia otros mundos.

    El Teatro Municipal Enrique Buenaventura, ese coloso de la cultura que ha visto pasar mil batallas de aplausos, se prepara para un ritual que no es simplemente un concierto: es un pasaje directo a la memoria emotiva de varias generaciones.

    El próximo viernes 10 de julio, a las siete de la noche, las luces de la sala principal se atenuarán, pero esta vez el silencio no será el preludio del drama teatral, sino el rugido de una orquesta dispuesta a hacernos flotar.

    Cine Sinfónico: Bandas Sonoras es el título de la apuesta. Suena formal, casi académico, pero detrás del nombre se esconde un artefacto de nostalgia pura.

    Imaginen la escena: la Banda Departamental del Valle del Cauca, un cuerpo de músicos que cargan en sus hombros el rigor de los clásicos, afinando sus instrumentos.

    De repente, el golpe de un timbal o el viento de un corno francés rompen el aire y, sin previo aviso, usted ya no está sentado en la luneta de un teatro del centro de Cali.

    Usted está en una galaxia muy, muy lejana; o cruzando un universo de superhéroes; o tal vez, volando en una escoba sobre un castillo medieval.

    Ese es el poder de la música de cine: te saca el corazón del pecho y te lo devuelve inflado de épica.

    Pero en esta Cali que siempre busca ir más allá de la simple contemplación, el asunto no se queda en el oído.

    La genialidad de esta velada radica en el cruce de cables, en la alianza de saberes. Mientras los músicos le dan vida a las partituras que alguna vez hicieron llorar o saltar de emoción a millones en las salas de cine, los pasillos y el proscenio del Municipal se transformarán en un lienzo vivo.

    La Facultad de Artes Visuales y Aplicadas, junto al Laboratorio de Arte y Tecnología de Bellas Artes, se han propuesto la tarea de envolver al espectador.

    No se trata de proyectar una película de fondo; se trata de hackear los sentidos mediante tecnología audiovisual interactiva, creando una atmósfera donde la luz y la imagen dancen al ritmo del contrabajo y el violín.

    Cali, tantas veces golpeada por la inmediatez y el ruido estridente de la cotidianidad, encuentra en estos eventos un oasis necesario.

    Es la democratización de la emoción. El cine, ese arte popular por excelencia que nos enseñó a soñar despiertos en pantallas de barrio, regresa aquí convertido en alta cultura, pero sin perder su esencia callejera, familiar y cercana.

    Es el espacio perfecto para que el abuelo le explique al nieto qué sintió la primera vez que escuchó aquella melodía de aventura, y para que el joven le muestre al adulto cómo la tecnología de hoy puede reimaginar los mitos del ayer.

    La preventa ya corre por los cables digitales de boletaenlinea.co, con un descuento del 20% que parece un guiño cómplice para que nadie se quede por fuera de la nave.

    Porque al final del día, ir al Teatro Municipal el 10 de julio no es solo comprar una entrada para un espectáculo; es reclamar un pedazo de la memoria colectiva, es blindar la mente contra el tedio y entregarse, aunque sea por un par de horas, a la inmersión total de un viaje sin boleto de regreso.

    Los que aman de la cultura saben que el arte sana, que la música en vivo sacude las fibras más íntimas y que una ciudad que se reúne a escuchar sus bandas sonoras es una ciudad que aún recuerda cómo emocionarse unida. Nos vemos en la fila, con los ojos abiertos y el oído listo para el despegue.

    Empezamos con nuestra sección de cine oficialmente en mira Lee colocando cada viernes sobre el cine nacional.