Categoría: Literatura colombia

  • Reseña: que es el periodismo literario? Por revista anfibia.

    Reseña: que es el periodismo literario? Por revista anfibia.

    Empezamos por las bases y lo más importante como se puede definir este concepto complejo como es el periodismo literario o periodismo narrativo.

    Requiere más ciencia y comprensión de lo que nos podemos imaginar. es una diatriba entre el periodismo y al tiempo escribir una historia. Una historia que tiene un sentido y al mismo poesía pura.  Cuál es la razón principal?

    Porque se le llama al género desde los 70s nuevo periodismo. Y que es este nuevo periodismo?

    Porque el periodismo narrativo es muchas cosas, pero no es un certamen de elipsis cada vez más raras, ni una forma de suplir la carencia de datos con adornos, ni una excusa para hacerse el listo o para hablar de sí.

    El periodismo narrativo es un oficio modesto, hecho por seres lo suficientemente humildes como para saber que nunca podrán entender el mundo, lo suficientemente tozudos como para insistir en sus intentos, y lo suficientemente soberbios como para creer que esos intentos les interesarán a todos.

    Las historias que se tejen y ejemplos de cronistas que hacen grandes viajes para pescar historias. Vamos a poner un caso específico.

    Por qué el periodista argentino Martín Caparrós se subió a un auto en Buenos Aires y recorrió 30.000 kilómetros por el interior de la Argentina para escribir un libro que llamó, precisamente, El Interior?

    Y lo más increíble de todo, los textos que hablan sobre el periodismo narrativo o literario y las herramientas para desarrollar esta forma de escritura.

    Pongamos el ejemplo de Guillermo cano con sus libretas de apuntes.

    Guillermo Cano Isaza transformó su libreta de apuntes en un laboratorio de realidad, donde la recolección de datos trascendía la simple cifra para capturar el rastro humano y la atmósfera de la Colombia de su tiempo.

    Este método, basado en la observación minuciosa y el registro de detalles aparentemente nimios, le permitía construir crónicas donde la precisión periodística se fundía con una narrativa vibrante y personal.

    Su estilo es, sin duda, una manifestación del periodismo literario, pues Cano no se limitaba a informar, sino que «escribía la realidad».

    Al dotar a la noticia de una estructura estética y una voz ética inconfundible, elevó el reportaje a la categoría de pieza literaria, demostrando que el rigor de la verdad no está reñido con la elegancia de la prosa.

    Cuál es la razón principal para que haya poesía en cada texto? Por qué se convierte en una crónica? No en un texto frío, sino cálido dónde se cuentan historias.

    Será la esencia del periodismo narrativo y literario? Colocalo en los comentarios.

    Y por ser un texto interpretativo le doy la más alta puntuación. Así que vamos a ir reseñando más textos así y manteniendo está forma de construcción.

  • Estanislao Zuleta: El elogio de la dificultad en tiempos de algoritmos.

    Estanislao Zuleta: El elogio de la dificultad en tiempos de algoritmos.

    No era un hombre de academia acartonada, aunque las universidades se rindieran a sus pies. Era, más bien, un provocador del pensamiento, un tipo que entendía que leer no es consumir datos, sino dejarse devorar por la pregunta.

    Hoy, décadas después de que su voz se apagara, cabe preguntarse frente al espejo de esta modernidad líquida: ¿Sigue en pie el legado de Estanislao Zuleta o es solo un eco romántico en bibliotecas vacías?

    Para nosotos, de la mente, la respuesta no es un sí complaciente. El legado de Estanislao no es una estatua que cuidar, sino un incendio que mantener vivo.

    La seducción de la armonía (El peligro actual). 

    Zuleta nos advirtió sobre la «idealización del paraíso». Esa tendencia humana —hoy potenciada por redes sociales y burbujas de filtros— de desear un mundo sin conflictos, una paz de cementerio donde todos piensen igual.

    «Deseamos un mundo donde el pensamiento sea innecesario porque ya tenemos todas las respuestas.»

    En el 2026, donde la Inteligencia Artificial nos ahorra el «suplicio» de redactar y donde el pensamiento crítico a veces se siente como un estorbo para la productividad, el Elogio de la Dificultad de Estanislao resuena como un grito de guerra.

    Él nos enseñó que la democracia no es la ausencia de conflicto, sino la capacidad de tramitarlo sin recurrir a la violencia. Si hoy cancelamos al que piensa distinto en lugar de debatirlo, le estamos fallando a Estanislao.

    ¿Se mantiene en pie?

    Si miramos la superficie, el panorama es gris. La educación se ha volcado hacia la técnica, hacia el «saber hacer» para el mercado, olvidando el «saber ser» para la libertad.

    Sin embargo, en las grietas del sistema, el viejo maestro sigue respirando:

    En los colectivos de base:

    Donde el pensamiento se usa para desarmar la mano y armar el argumento.
    En la lectura sospechosa: Esa que Zuleta practicaba con Nietzsche, Marx y Freud, y que hoy algunos jóvenes retoman para no ser marionetas del algoritmo.

    En la duda metódica: En quienes prefieren la angustia de la pregunta a la seguridad de la mentira dogmática.

    El reto de miralee.

    Ser fiel a Zuleta no es repetir sus frases como mantras; es ejercer la ética de la interpretación. Estanislao no quería seguidores, quería interlocutores.

    Su legado se mantiene en pie cada vez que alguien decide no ser «un objeto de la historia», sino un sujeto que la cuestiona.

    La vigencia de su pensamiento se mide en nuestra capacidad de resistir a la simplificación. El mundo nos quiere binarios (blanco o negro, izquierda o derecha), pero Zuleta nos exige la complejidad.

    Él sabía que la verdad no es un destino, sino un camino lleno de baches, y que la madurez de un pueblo se mide por su capacidad de soportar la incertidumbre.

    Crónica de una resistencia necesaria
    Caminar hoy por una librería y encontrar sus textos es hallar un manual de resistencia. Mientras el mundo corre hacia la respuesta inmediata, Estanislao nos invita a sentarnos, a fumar un cigarrillo mental y a desconfiar de nuestras propias certezas.

    ¿Está en pie su legado? Sí, pero está amenazado por la pereza intelectual. No se mantiene solo por la inercia del tiempo, sino por la voluntad de quienes aún creen que pensar es la forma más alta de la rebeldía.

    Zuleta sigue vivo mientras existan humanos dispuestos a defender el derecho a la dificultad, a la contradicción y, sobre todo, a la libertad de no ser unánimes.

    Al final, como él decía, la cuestión no es si el legado se mantiene, sino si nosotros somos lo suficientemente valientes para sostenerlo. Porque una democracia sin pensamiento crítico es solo una escenografía, y un hombre sin preguntas es solo un engranaje. Estanislao no es pasado; es la tarea pendiente.

    Decidimos crear está crónica debido a que el sábado antes de semana santa estuvimos en un evento sobre la educación con Estanislao Zuleta.

    Estaremos reseñando sobre los textos más importantes de Estanislao Zuleta y su revolución educativa en el siglo xx en colombia.

  • La Anatomía de un Arquitecto: Ángel Rama y el Oficio de Inventar Continentes.  (Reseña texto la novela latinoamericana)

    La Anatomía de un Arquitecto: Ángel Rama y el Oficio de Inventar Continentes. (Reseña texto la novela latinoamericana)

    Hay hombres que no solo leen libros, sino que leen el ruido del tiempo. Ángel Rama fue uno de ellos: un uruguayo con la mirada afilada que entendió, mucho antes que los algoritmos de la nostalgia, que la literatura latinoamericana no era un montón de papeles apilados, sino un organismo vivo, una construcción nacional que latía con la urgencia de quien sabe que vive en un continente que todavía es un proyecto vanguardista.

    Recientemente, el rescate de la introducción de su obra La novela latinoamericana en las páginas de la Gaceta nos devuelve al Rama más visceral.

    Aquel que no se limitaba a comentar la obra ajena, sino que ejercía la crítica como una creación autónoma. Para Rama, el crítico no es el parásito del autor; es el cartógrafo que dibuja el mapa para que los demás no se pierdan en la selva de las palabras.

    La Batalla contra lo Fugaz. 

    Rama vivía obsesionado con la dispersión. En un continente donde el pensamiento intelectual se desangra en periódicos amarillentos y revistas de vida breve, él vio en el libro un refugio contra el tiempo.

    Gracias a su complicidad con figuras como Juan Gustavo Cobo Borda, logró que textos condenados al olvido se volvieran «orgánicos».

    No se trataba de coleccionar fetiches, sino de salvar el alma de una región que olvida demasiado rápido.

    La Confesión del Crítico: El Idilio con lo Invisible. 

    Lo más fascinante de esta revisión es la contradicción humana de Rama. Dedicó sus mejores años a la novela, ese «género vulgar» que movía masas y explicaba los regímenes dictatoriales y los sueños de libertad.

    Sin embargo, en el rincón más privado de su intelecto, habitaba la poesía. Rama confesaba que sus virtudes y su resistencia estaban ahí, en el verso, el género que realmente hubiera querido escribir.

    Quizás por eso su crítica es tan lírica: porque analizaba la prosa con el rigor y la sensibilidad de un poeta frustrado.

    El Elogio de lo Breve.  

    En una época de «novelas río» y tomos enciclopédicos, Rama lanza una bofetada de lucidez: el arte no se mide en metros cuadrados.

    Sostenía, con una convicción envidiable, que joyas como Aura de Fuentes o El coronel no tiene quien le escriba de García Márquez, son cumbres que sus autores, a veces, no volvieron a tocar ni con mil páginas más.

    La brevedad, para Rama, no es falta de ambición, sino la destilación máxima del genio.
    «Somos hijos de alguien y padres de alguien», decía.

    Y en esa genealogía literaria, Rama se sitúa como el patriarca que nos obliga a mirar el pasado para poder, finalmente, ambicionar el cielo.

    Reseña de La novela latinoamericana: El Mapa que nos Explica.  

    Este volumen no es un manual académico para dormir estudiantes; es un manifiesto de identidad. Leer a Rama hoy es entender que la literatura es más verdadera que la historia oficial.

    Su análisis sobre el periodo 1920-1980 no solo explica el Boom, sino que disecciona por qué escribimos como escribimos.

    * Lo mejor: Su capacidad para conectar la estética con la política sin caer en panfletos.

    * El desafío: Enfrentarse a una prosa densa que exige un lector despierto, dispuesto a ser interpelado.

    * Veredicto: Un libro imprescindible para quien quiera dejar de ser un turista en su propia lengua y convertirse en un ciudadano de la República de las Letras.

    Por el desarrollo que le da al texto le damos un 5.

  • ​El Umbral de las Letras: Cuando el Barrio se Hace App.

    ​El Umbral de las Letras: Cuando el Barrio se Hace App.

    En las laderas de Siloé, en Cali, o en las calles empinadas de Ciudad Bolívar, en Bogotá, el silencio no es ausencia de ruido; es la pausa antes de que una historia sea escrita.

    Durante décadas, los autores emergentes de Colombia —esos que escriben en cuadernos de contabilidad o en las notas de un celular barato— han buscado un «lobby», una sala de espera que finalmente les abra la puerta al gran salón de la literatura.

    Hoy, esa sala de espera ha dejado de ser un espacio físico de mármol y recepcionistas distantes para convertirse en un ecosistema digital.

    Libby, más que una aplicación, ha surgido en el panorama cultural como el puente de plata para quienes no tienen apellido de linaje editorial pero sí una urgencia visceral por contar su territorio.

    El Eco de las Bibliotecas de Cuadra.  

    Mientras la tecnología avanza, en la base de la pirámide resisten los guardianes del saber: las bibliotecas comunitarias.

    Estos espacios, a menudo levantados con ladrillos de autogestión y voluntad pura, son el corazón del sistema circulatorio de la lectura en Colombia.

    No son solo depósitos de libros donados con hojas amarillentas; son laboratorios de paz. En una biblioteca comunitaria de un barrio popular, un joven no solo lee a García Márquez; ahí, gracias a la integración con plataformas digitales, descubre que sus propios versos sobre la realidad del «rebusque» y la esquina pueden ser publicados.

    «La biblioteca del barrio es el puerto, y la app es el barco que lleva nuestras voces a mares que nunca imaginamos», dice un tallerista de Quibdó mientras desliza el dedo por la pantalla de una tablet compartida.

    La Revolución de los Emergentes.  

    La magia ocurre cuando estos dos mundos colisionan. La aplicación Lobby actúa como un curador democrático.

    Permite que el autor que vive en el rincón más alejado de la Amazonía o en el bullicio de una plaza de mercado en Medellín, cargue su manuscrito, reciba feedback de una comunidad que entiende su contexto y, finalmente, conecte con lectores que buscan autenticidad por encima de marketing.

    Es una crónica de resistencia. En un país donde publicar un libro físico puede costar lo que una familia gasta en comida durante tres meses, la digitalización de la narrativa emergente es un acto de justicia poética.

    Las bibliotecas comunitarias se convierten en los nodos de esta red, ofreciendo el Wi-Fi y el café necesarios para que la inspiración no se apague por falta de datos.

    El Mañana Escrito a Mano y en Código. 

    Estamos siendo testigos de un cambio de guardia. La literatura colombiana ya no solo huele a tinta fresca en las ferias elegantes; huele a barrio, a selva y a ciudad real.

    Las bibliotecas comunitarias y las herramientas digitales como Libby están derribando los muros del clasismo literario.

    Al final del día, cuando el sol se oculta tras la cordillera, miles de autores emergentes cierran sus pestañas de navegación o sus libretas, sabiendo que su crónica ya no se quedará en un cajón.

    El lobby está lleno, la puerta está abierta y Colombia, por fin, se está leyendo a sí misma desde adentro.

     

  • El pulso de la resistencia: Un mapa de papel y piel.

    El pulso de la resistencia: Un mapa de papel y piel.

    Entrar a una librería independiente en Colombia este 2025 no es solo ir de compras; es un acto de insurgencia cultural.

    Hay un aroma distinto entre los anaqueles de Casa Páramo o La Cingla. No huele al plástico de los bestsellers impuestos por algoritmos, sino a la tinta fresca de editoriales que se la juegan por lo invisible.

    Hoy les escribo con el corazón vibrando porque la estadística confirma lo que sentíamos en la piel: las mujeres y los sellos locales finalmente han tomado el timón.

    La periferia es el nuevo centro.  

    La conversación literaria ha dejado de ser un monólogo bogotano. Mientras recorría los pasillos de Ábaco o Dos Mangos, me di cuenta de que el mapa de nuestras lecturas ha mutado.

    Ya no solo leemos la ciudad; ahora el Pacífico, el Caribe y la Amazonía nos gritan sus verdades. No son solo paisajes, son territorios de lucha, memoria y una supervivencia que se narra desde la «hibridez».

    Olvíden de las estructuras rígidas. Lo que estamos leyendo ahora son artefactos fragmentados: libros que mezclan la oralidad de la calle con la lírica más pura.

    Es una literatura que no pide permiso, que se siente como un mosaico de piedras que, aunque parezcan dispersas, construyen el muro de nuestra identidad actual.

    Imperdibles que queman las manos
    Si buscan qué leer para entender este cambio de era, aquí les dejo mi selección personal de este fenómeno:

    * Altasangre (Claudia Amador): Es un gótico-tropical que me dejó sin aliento. ¿Brujas y vampiros en medio del Carnaval? Es la metáfora perfecta de nuestra oscuridad festiva.

    * La mayor (Carolina Sanín): Un poema épico sobre los niños perdidos en la selva que te rompe y te arma de nuevo.

    * Esta herida llena de peces (Lorena Salazar Masso): Una maternidad que atraviesa las violencias del río con una ternura que duele.

    El veredicto de la calle.  

    Lo que está pasando en librerías como Matorral o Grámmata es una declaración de principios. Los libreros se han convertido en guardianes de una bibliografía que no transa con lo comercial.

    Recomendar a Yessica Chiquillo o los trazos de Colombia de arriba abajo es apostar por el talento que nace del barro y la biodiversidad, no del marketing.

    Estamos ante una generación de escritoras que han construido su camino a pulso, desde las redes y los circuitos alternativos, hasta volverse imprescindibles.

    ¿Y tú, ya te dejaste seducir por esta marea femenina e independiente? Dime en los comentarios: si tuvieras que elegir un libro que retrate tu región este año, ¿cuál sería?

  • La Muralla de Cristal en el Paraíso Danés.

    La Muralla de Cristal en el Paraíso Danés.

    Copenhague se vende al mundo como el epítome de la equidad, un refugio de bicicletas y bienestar donde el género parece una nota al pie de página.

    Pero tras las puertas de roble de sus facultades de ciencias sociales, el aire se vuelve denso y el lenguaje, críptico.

    Un reciente estudio, «The Silent Standpoint», ha diseccionado 77 testimonios para revelar que la meritocracia nórdica tiene un «punto ciego» del tamaño de una cátedra.

    En Dinamarca, solo el 26% de los profesores titulares en ciencias sociales son mujeres. Es una de las cifras más mediocres de la Unión Europea. ¿Cómo se explica este abismo en la tierra de la igualdad? La respuesta no está en las cifras, sino en los silencios.

    Las dos verdades de la academia.  

    Cuando las autoras del estudio —investigadoras que conocen bien el paño de la sociología y la política— enfrentaron a los catedráticos con la realidad, la brecha de percepción resultó ser un océano.

    Para las profesoras, el diagnóstico es sistémico: hablan de un «club de amigos» que se autoperpetúa, de redes masculinas cerradas y de una cultura que castiga lo que no se ajusta al molde tradicional.

    Denuncian que la evaluación de la excelencia está teñida de sesgos invisibles que las relegan a un eterno segundo plano.

    Para los profesores hombres, en cambio, la culpa es del «afuera». Sus explicaciones son una coreografía de evasivas: mencionan las responsabilidades familiares, la crianza de los hijos o, de forma más audaz, la supuesta «falta de ambición» femenina.

    Para ellos, la universidad es un templo puro; si las mujeres no llegan, es porque prefieren quedarse en la puerta.

    El «Punto de Vista Silencioso».  

    Lo más inquietante del estudio es lo que las autoras denominan el «Silent Standpoint». Durante las entrevistas, cuando se les preguntaba directamente por la competencia de sus colegas mujeres, los hombres no respondían con argumentos, sino con vacilaciones, pausas largas y gestos de incomodidad.

    Ese silencio es elocuente: es la creencia no verbalizada de que las mujeres, simplemente, están menos cualificadas.

    No lo dicen por corrección política, pero lo actúan en los comités de contratación. Es una resistencia pasiva que protege el statu quo bajo el disfraz de la meritocracia.

    «Aumentar la proporción de mujeres es visto por algunos como una amenaza a la calidad científica, una suerte de discriminación contra el talento masculino.»

    El poder de la percepción.  

    Estas no son solo opiniones de café; son las sentencias de quienes ocupan los puestos de poder.

    Estos hombres son los mentores, los evaluadores y los que deciden quién recibe los fondos de investigación.

    Si en su fuero interno consideran que la paridad es un ataque a la excelencia, la muralla de cristal seguirá intacta.

    El estudio nos deja una lección ácida: en la academia, los datos pueden decir una cosa, pero el poder sigue hablando en el idioma del silencio y la justificación.

    Mientras la desigualdad se considere un «problema biológico» o de «preferencia personal», las aulas seguirán siendo el escenario de una meritocracia simulada.

  • Guardianes del Oro de Papel: La Resistencia en la Red.  Alquimia de letras un club de lectura online.

    Guardianes del Oro de Papel: La Resistencia en la Red. Alquimia de letras un club de lectura online.

    La pantalla se enciende y el resplandor azulado baña los rostros de quienes, desde la clandestinidad de sus hogares, se preparan para el rito.

    No hay contraseñas susurradas en callejones oscuros, pero el fervor es el mismo. En una ciudad donde el ruido del tráfico y la premura del siglo XXI intentan asfixiar el pensamiento crítico, un grupo de elegidos ha decidido levantar un muro de resistencia hecho de papel y tinta digital.

    Ellos no portan placas ni uniformes, pero su misión es innegable: custodiar la palabra ante el avance del olvido.

    Se reúnen bajo el signo de la transmutación, convencidos de que un libro no es un objeto estático, sino la materia prima para una transformación del alma.

    En este espacio, la lectura no es un pasatiempo solitario, sino un acto de insurgencia colectiva.
    El encuentro comienza. Los micrófonos se activan y, de repente, la geografía de Cali se expande hasta volverse infinita.

    Hay una mística especial en el orden que imponen. No permiten que la mediocridad se filtre en sus análisis; diseccionan cada párrafo con la precisión de un cirujano y la pasión de un creyente.

    Son guardianes de una llama que consideran sagrada. Si el mundo exterior se empeña en la rapidez y la superficialidad, ellos responden con la lentitud reflexiva de quien sabe que la verdadera sabiduría requiere tiempo.

    Se les ve debatir con una elegancia férrea. No hay espacio para la claudicación intelectual. Cada recomendación, cada «post» en su vitrina virtual, es un proyectil lanzado contra la ignorancia.

    Han creado una red donde la lealtad a los clásicos convive con el descubrimiento de nuevas voces, formando una estructura inquebrantable de conocimiento compartido.

    Son, en esencia, una fuerza de choque contra el vacío cultural.
    Al observar la cuadrícula de videos en la sesión, se percibe una hermandad silenciosa. Saben que afuera, la realidad es caótica, pero dentro de este círculo de «alquimia», el plomo de la rutina se convierte en el oro de la comprensión.

    No buscan fama ni aplausos vacíos; su recompensa es la claridad que surge tras una discusión profunda, el clic mental que ocurre cuando una idea finalmente encaja.

    Cuando la sesión termina y las cámaras se apagan, el eco de sus voces persiste. Han cumplido, una vez más, con su deber. No han permitido que la indiferencia gane la partida.

    Mañana volverán a sus rutinas, a sus trabajos y a sus calles, pero llevarán consigo el secreto de los que no pueden ser corrompidos por la desidia: la certeza de que, mientras exista un libro y alguien dispuesto a defenderlo, la resistencia seguirá viva en cada rincón de la red.

  • Crónica de un Viaje al Centro de la Hoja: Arts Propel.

    Crónica de un Viaje al Centro de la Hoja: Arts Propel.

    Entrar en Arts Propel: A Handbook for Imaginative Writing no es abrir un manual escolar; es profanar un mapa del tesoro.

    este libro se siente como un manifiesto de resistencia contra la hoja en blanco y la educación rígida.

    La primera vez que recorres sus páginas, sientes que te invitan a un laboratorio clandestino. Aquí, la escritura no se «estudia», se ejecuta.

    El manual nos propone un pacto: dejar de ver la literatura como un producto terminado y empezar a verla como un proceso vivo, vibrante y, sobre todo, indomable.

    Lo que más me voló la cabeza fue el concepto de la percepción. El libro te obliga a mirar el mundo como si acabaras de aterrizar en la Tierra.

    Te incita a diseccionar los detalles: el sonido de una llave girando, el olor de la lluvia sobre el asfalto caliente, la textura de un recuerdo.

    No busca que escribas «bien», busca que escribas con la verdad que solo tú posees. Es un grito de guerra contra los clichés.

    A medida que avanzas en sus ejercicios, la estructura se vuelve tu aliada, no tu cárcel. Es esa mezcla de libertad y técnica lo que lo hace unico: no se vende a fórmulas mágicas, sino que te entrega las herramientas para que tú mismo construyas tu propia voz.

    Es un viaje de ida hacia la profundidad del lenguaje donde el único límite es tu propia capacidad de asombro.

    👤 Sobre el Arquitecto de las Ideas: Howard Gardner.  

    Aunque Arts Propel es el resultado de una colaboración épica (Project Zero de Harvard), la figura central detrás de esta filosofía es el legendario Howard Gardner.

    * ¿Quién es? Psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard.

    * Su Legado: Es mundialmente famoso por formular la Teoría de las Inteligencias Múltiples, desafiando la idea de que existe una sola forma de ser «inteligente».

    * Su Esencia: Gardner cree que el arte es una forma de conocimiento fundamental. Su enfoque en Arts Propel busca que los estudiantes desarrollen la producción, la percepción y la reflexión de manera integrada. Es, básicamente, el padrino de la creatividad moderna.

    📖 Veredicto Bookstagram
    Si buscas dejar de ser un espectador y convertirte en el autor de tus propios mundos, este manual es tu biblia. No es solo para escritores; es para cualquier alma inquieta que quiera aprender a mirar. Por eso le doy un 5.  Gran libro para desarrollar la creatividad!

  • Reseña dos textos del consultorio ético de la fundación Gabo.

    Reseña dos textos del consultorio ético de la fundación Gabo.

    ¡Hola, comunidad de Bookstagram! 📚✨ Hoy les traigo una reseña que me ha dejado pensando muchísimo sobre el papel de quienes nos cuentan lo que pasa en el mundo.

    ¿Es posible la objetividad periodística? El texto que analizamos hoy es contundente: la objetividad total no solo es imposible, sino que es pretencioso creer que podemos alcanzarla porque la verdad absoluta está fuera del alcance humano.

    En lugar de esa objetividad inalcanzable, la filósofa Victoria Camps nos propone un concepto mucho más poderoso: la honestidad.

    Pero, ¿qué significa ser un periodista honesto? Según las fuentes, implica tener una pluralidad y variedad de fuentes y, sobre todo, un examen crítico de las mismas.

    No se trata de ser un transcriptor servil, sino de mantener una actitud de duda y de saber que siempre hay algo nuevo que aprender.

    Un ejemplo fascinante que presenta el texto es lo ocurrido con Jeffrey Goldberg, editor de The Atlantic y el famoso chat de Signal de altos mandos gringos.

    Goldberg formaba parte de un grupo exclusivo de chat donde participaba el grupo que gobernaba Estados Unidos en ese momento.

    Al darse cuenta de que este grupo mentía y vulneraba la seguridad del país, tomó una decisión ética radical: abandonó el grupo y publicó el contenido. A pesar de ser llamado «escoria» o «perdedor» por figuras de poder como Trump o Mike Waltz, Goldberg priorizó su compromiso ético con las audiencias.

    Al unir el caso de Yemen con estas lecciones de ética, vemos la importancia de lo que el texto llama verdades provisionales.

    En un conflicto tan opaco como el de Yemen, el seguimiento de la noticia no es opcional, es un deber.

    Si aplicamos la ética de Goldberg al caso yemení, los periodistas no deberían limitarse a las versiones oficiales de los gobiernos involucrados; deben aplicar esa «duda esencial» para revelar los abusos de poder que ocurren en la sombra.

     

    Esta valentía nos recuerda hitos históricos como el Caso Watergate.  Gracias al trabajo acucioso de Woodward y Bernstein, se descubrió que Richard Nixon había mentido repetidamente sobre su rol en operaciones ilegales.

    Al igual que con el chat de Signal, fue la investigación periodística la que obligó al poder a rendir cuentas, demostrando que el buen periodismo es vital en momentos de crisis institucional.

    En conclusión, la honestidad nos exige entender que la verdad se construye día a día y que el periodista debe estar dispuesto a la rectificación y complementación de la información.

    ¿Ustedes qué opinan? ¿Prefieren un periodismo que finja ser neutral o uno que sea honesto sobre sus fuentes y dudas? ¡Los leo en los comentarios! 👇💬

     

    #ÉticaPeriodística #JeffreyGoldberg #Signal #Watergate #Bookstagram #PeriodismoHonesto #Yemen #LibrosRecomendados

  • Reseña Ensayo. Datos infinitos, verdades escurridizas.  Vivian Newman.

    Reseña Ensayo. Datos infinitos, verdades escurridizas. Vivian Newman.

    Hola.  Bienvenidos a mirá leé en este nuevo año 2026! Este es un nuevo inicio y empezamos con esta reseña de este ensayo de gaceta.

    Empezamos con la biografía de la aurora Vivian newmann.

    Es abogada de la Universidad Javeriana, con maestría en Derecho Público Interno de la Universidad de Paris II, en Cooperación y Desarrollo de la Universidad de Barcelona y en lucha contra la corrupción de la Universidad de Pisa.

    Fue directora de Dejusticia de 2019 a 2022 y en la actualidad es socia e investigadora de De justicia.

    Hoy tenemos la sinopsis de este ensayo que habla de lo más importante del mundo contemporáneo: los datos y la verdad.

    La información nos hace libres? ¿Y si la información que tenemos resulta demasiada? En un mundo hiperconectado, repleto de datos, este ensayo atraviesa los sesgos algorítmicos y el ruido digital en busca de la verdad y de una ciudadanía crítica que la reconozca.

    Dejo por acá lo más importante de este ensayo.

    Los datos convierten el tema de la veracidad o que contienen.

    Quiero informarme más y mejor porque creo que la información interpretada y contrastada me ayuda a tomar decisiones alejadas del error y de la mentira.

    los conceptos falsos o erróneos deben poder circular libremente, pues la verdad debe surgir del enfrentamiento abierto y ganarse su lugar en el mercado libre de las ideas, de la opinión pública.

    A esta visión clásica e idílica de la libertad de expresión se contrapone, según Uprimny, el mercado equilibrado y equitativo del académico Owen Fiss, para quien la verdad no siempre gana en el mercado de las ideas.

    Además, los mercados, incluido el de la información, no existen en el vacío, dice el nobel de economía Joseph Stiglitz.

    La verdad sobre esa realidad sino la realidad misma. En un cuento de un párrafo llamado «Del rigor en la ciencia», Jorge Luis Borges imagina un imperio en el que la cartografía se vuelve tan exacta que solo un mapa a escala del imperio mismo será suficiente.

    Las dinámicas digitales actuales se caracterizan por la masividad, velocidad y posibilidad de viralización de los contenidos, con lo que la información pareciera estar más cerca de la verdad que nunca.

    Yuval harari colocar cosas en formación, crear nuevas realidades y conectar masas de individuos a través de ellas.

    La falta de centralización, dice Harari, es una causa del flujo desinformativo. Las redes informativas en las que cree la gente, desde la religión y la política, hasta la inteligencia artificial, están centralizadas en un sistema totalitario y, en una democracia, la información fluye descentralizadamente entre múltiples empresas, personas y organizaciones.

    Los periodistas, informadores y opinadores responden por los principios de veracidad e imparcialidad en los hechos contrastados sobre los que informen y por la razonabilidad en sus opiniones que, a su vez, se deben basar en hechos contrastados. El tema de la objetividad.

    Significado objetividad: Gral. Principio complementario al de imparcialidad que exige actuar atendiendo a criterios objetivos, es decir, relacionados con el objeto sometido a consideración y nunca con los sujetos interesados ni con el sentir personal de quien actúa.

    Lo importante es el tema de la objetividad es algo que lo estaremos hablando en el próximo post debido a que hay todo un texto de la fundación Gabo hablando de la objetividad en el periodismo.  Esperalo también aquí.

    Precisamente por qué es un tema sumamente importante sobre el tema de los datos y la verdad y visto desde el punto de vista de una abogada, le doy un 5 sobre 5.

    Y bienvenido a esta nueva forma de empezar el año nuevo 2026!