Categoría: Periodismo decolonial

  • Colombia se prepara para el 7° Congreso Latinoamericano y Caribeño de las Culturas Vivas Comunitarias: ¡Todas las Voces!

    Colombia se prepara para el 7° Congreso Latinoamericano y Caribeño de las Culturas Vivas Comunitarias: ¡Todas las Voces!

    Desde las tierras colombianas surge un llamado fraterno para tejer humanidades y fortalecer la semilla de la Cultura Viva Comunitaria (CVC) en todo el continente.

    Bajo el lema «Todas las Voces», se ha anunciado oficialmente el 7° Congreso Latinoamericano y Caribeño de las Culturas Vivas Comunitarias, el cual se llevará a cabo del 17 al 26 de abril de 2026.

    Este evento no es solo un encuentro, sino una apuesta por la vida y la paz a través de lo que los organizadores denominan «acupunturas por la vida.

    El Congreso propone un recorrido itinerante por tres territorios clave de Colombia, reconociendo la inmensa diversidad de sus procesos comunitarios:

    1. Nariño (17 al 19 de abril): Iniciará con la «Caravana de la Morada al Sur», propiciando Círculos de la Palabra y encuentros entre delegaciones de todo el continente.

    2. Cali (20 al 21 de abril): Se centrará en el Seminario de Políticas Públicas, Gobernanza y artes para la transformación social un espacio vital para el intercambio de saberes técnicos y vivenciales.

    3. Medellín (22 al 26 de abril): Culminará con la Asamblea General del Movimiento y diálogos directos con gobiernos desde la perspectiva comunitaria.

    El proceso actual se define como un ejercicio de organizar la casa donde el grupo impulsor colombiano busca fortalecer lo local y nacional antes de la gran cita continental.

    Este esfuerzo incluye diálogos con el Ministerio de las Culturas y organismos como Ibercultura Viva para asegurar una movilidad amplia que incluya a delegados de países como Argentina, Brasil, México, España y muchos otros de la región.

    Se espera la participación de aproximadamente 500 congresales de diversas naciones.

    Un llamado a la acción colectiva. 

    El camino hacia el 2026 requiere un trabajo mancomunado. Por ello, se invita a cada país a realizar asambleas o encuentros nacionales durante enero y febrero de 2026.

    Estos espacios servirán para reflexionar sobre los ejes temáticos propuestos por Colombia: gobernanza, políticas públicas y el arte como eje de transformación social.

    Además, de estas asambleas deberán surgir las vocerías representativas que llevarán la voz de sus comunidades al congreso.

    Un aspecto fundamental de este 7° Congreso es su enfoque en el legado.  Se busca que los niños, niñas y jóvenes no sean solo espectadores, sino protagonistas activos que aprendan de los maestros y aporten sus propios enfoques para el futuro del movimiento.

    Este escenario, que contará con caravanas, talleres, ferias y muestras artísticas, invita a todos los creadores, gestores y promotores culturales a sumarse a una construcción colectiva basada en la confianza y el cuidado mutuo.

    Para más información o para sumarse a este tejido, el grupo impulsor ha habilitado el correo: grupoimpulsorcolombia@gmail.com.

  • Exposición: hay futuro, si hay verdad en la biblioteca departamental en cali.

    Exposición: hay futuro, si hay verdad en la biblioteca departamental en cali.

    El ingreso al relato físico.  

    La exposición ocupa un área definida del edificio. Al entrar, el primer contacto es visual y textual: grandes paneles explican el origen del material, el cual proviene del trabajo realizado por la Comisión de la Verdad tras la firma del Acuerdo de Paz en 2016.

    No hay adornos; la estructura se basa en estructuras metálicas y madera que sostienen datos, fotografías y testimonios.

    El recorrido está diseñado de forma cronológica y temática. La primera sección se denomina «La Colombia herida».

    Aquí, el contenido se centra en las estadísticas del conflicto armado interno. Los textos en las paredes detallan cifras de desplazamiento forzado, desaparición y homicidios.

    Hay mapas de Colombia con convenciones de colores que indican las zonas con mayor densidad de actos violentos.

    La iluminación es directa sobre los objetos, lo que permite leer con precisión las transcripciones de las víctimas que narran despojos de tierras y ataques a poblaciones rurales.

    Los soportes de la memoria. 

    A medida que se avanza, aparecen dispositivos de audio. A través de auriculares, se escuchan voces de personas reales que describen eventos específicos.

    No hay actores; son las grabaciones originales tomadas durante las audiencias de la Comisión. El sonido es seco y sin música de fondo.

    En el centro de una de las salas, se encuentran objetos físicos: prendas de vestir, herramientas de campo o cuadernos.

    Estos elementos pertenecieron a personas afectadas por la guerra. Cada objeto tiene una etiqueta técnica que explica su procedencia y el hecho violento asociado.

    No se busca una interpretación estética, sino la presentación del objeto como prueba material de una existencia interrumpida.

    La transición hacia la posibilidad. 

    La segunda parte de la exposición, «La Colombia posible», cambia el enfoque hacia las propuestas de convivencia.

    En esta sección, los paneles describen los procesos de resistencia civil y los mecanismos de justicia restaurativa.

    Se exponen documentos que explican cómo comunidades negras, indígenas y campesinas han mantenido estructuras sociales a pesar de la presión de grupos armados legales e ilegales.

    Los muros muestran fotografías de gran formato de líderes sociales y procesos de retorno de comunidades a sus territorios.

    Las imágenes son nítidas y muestran actividades cotidianas: siembra, reuniones comunitarias y actos de reconciliación entre excombatientes y víctimas.

    El cierre del recorrido.  

    El trayecto finaliza en un espacio de interacción. Hay mesas con papel y bolígrafos donde los visitantes escriben sus impresiones.

    Estos mensajes se cuelgan en una red, acumulando miles de respuestas directas de los ciudadanos de Cali.

    La salida conduce de nuevo al hall principal de la biblioteca, conectando la información procesada con la actividad urbana exterior.

    La exposición funciona como un archivo físico que traslada el informe final de la Comisión de la Verdad a un formato de tres dimensiones para facilitar su lectura pública y directa.

     

  • El trío de la sostenibilidad: de la impresión bajo demanda en la mira del periodismo.

    El trío de la sostenibilidad: de la impresión bajo demanda en la mira del periodismo.

    La urgencia climática y la crisis de la biodiversidad exigen una transformación profunda en cómo producimos, consumimos y, fundamentalmente, cómo nos informamos.

    Tres conceptos aparentemente distantes –la Impresión Bajo Demanda (IBD), la Economía Circular celebrada en la Semana de la Biodiversidad, y el Periodismo Literario e Investigativo– convergen para dibujar un camino hacia un futuro más sostenible y consciente.

    Impresión Bajo Demanda: La Producción sin Desperdicio.  

    En la era del consumo masivo, la Impresión Bajo Demanda emerge como un faro de eficiencia. Este modelo productivo, adoptado por sectores desde la editorial hasta la textil, consiste en fabricar un artículo solo después de que ha sido comprado.

    Su principal virtud reside en la eliminación de la sobreproducción y el stock excedente.
    En contraste con el modelo lineal tradicional de «tomar, fabricar y desechar», la IBD minimiza el uso de recursos vírgenes, reduce la energía de almacenamiento y disminuye la generación de residuos.

    Cada libro, cada camiseta, solo existe si ya tiene un destino. Esta filosofía de «cero inventario» es un puente directo hacia la Economía Circular, donde el objetivo es mantener los productos y materiales en uso durante el mayor tiempo posible y regenerar los sistemas naturales.

    Economía Circular y Biodiversidad: El Ciclo de la Vida.  

    La Semana de la Biodiversidad es un recordatorio anual de que la vida en la Tierra se está perdiendo a un ritmo sin precedentes.

    Gran parte de esta pérdida está ligada directamente a nuestro modelo económico extractivo.

    La Economía Circular, con sus principios de eliminar residuos y contaminación, hacer circular productos y regenerar la naturaleza, es la respuesta económica a esta crisis.

    Cuando un proceso productivo como la IBD reduce su huella al evitar la extracción innecesaria de recursos (madera para papel, tintes, algodón), está aliviando la presión sobre los ecosistemas naturales que albergan nuestra biodiversidad.

    La circularidad no es solo reciclaje; es diseñar sistemas que trabajen con la naturaleza, no contra ella.

    El éxito de la economía circular es, por definición, el éxito de la biodiversidad.

    El Periodismo como Catalizador del Cambio.  

    Aquí es donde entra en juego la herramienta más poderosa: la información. El Periodismo Literario e Investigativo no se conforma con reportar el qué y el cuándo; se sumerge en el porqué y el cómo, utilizando narrativas profundas y rigurosas para exponer las verdades ocultas detrás de los desafíos ambientales.

    Mientras el periodismo de rutina informa sobre la Semana de la Biodiversidad o el anuncio de una nueva política circular, el periodismo de investigación penetra en las cadenas de suministro para exponer las fallas del modelo lineal, las presiones corporativas que amenazan los ecosistemas o los casos de corrupción que impiden el avance de la sostenibilidad.

    El periodismo literario, a su vez, dota a estos hechos de alma y humanidad. Convierte las frías estadísticas sobre la deforestación o el impacto del desperdicio en historias de personas, comunidades y especies en peligro.

    Al emplear recursos narrativos, despierta la emoción y el sentido de urgencia en el lector, transformando la información en conocimiento y, potencialmente, en acción ciudadana.

    Convergencia para la Conciencia.  

    Estos tres elementos convergen en un mensaje clave: la sostenibilidad requiere acciones tangibles y una comprensión profunda.

    La Impresión Bajo Demanda ofrece un modelo de negocio responsable; la Economía Circular, un marco sistémico de regeneración; y el Periodismo Literario e Investigativo, la lupa crítica y la voz narrativa necesarias para impulsar esta transición.

    Al elegir consumir bajo demanda, al apoyar modelos circulares y, crucialmente, al valorar y exigir un periodismo de calidad que ilumine las complejidades del reto ambiental, cada uno de nosotros participa activamente en la protección de la biodiversidad y en la construcción de un futuro verdaderamente sostenible. La verdad, bien contada, es el motor más potente para el cambio.

    Quisimos hacer este post sobre la semana de la biodiversidad y estuvimos conmemorando sobre el tema ambiental y editorial.

  • El mass 2025: como en esta edición se trabaja con el tema de las comunidades.

    El mass 2025: como en esta edición se trabaja con el tema de las comunidades.

    En la edición del cali media arts 2025 se centro en varios temas importantes sobre el tema de gestión cultural, el involucrarse con las comunidades y las ediciones de festivales.

    En el primer conversatorio hablaron de como personas como ellas hablan desarrollado la resiliencia de desarrollar festivales a pesar de la visibilidad remota que tienen pero que ayuda muchísimo a desarrollar historias sobre las artes.  También hablaron como crear cercanía con las comunidades desde el tema de las artes y desarrollar problemáticas como parte de su identidad.

    Es como desarrollar la esencia de las culturas vivas.

    El texto que usted proporciona explora la relación intrínseca entre el **arte**, la **resiliencia** y el concepto de **culturas vivas**

    A continuación, se desarrolla con más detalle la información contenida en el texto:

    El Desarrollo de la Resiliencia a través del Arte

    El material hace referencia a un primer conversatorio donde los participantes discutieron cómo personas similares a ellos han logrado desarrollar la resiliencia.

    Esta resiliencia se manifiesta en la capacidad de desarrollar festivales a pesar de enfrentar una visibilidad remota. Es decir, la perseverancia para crear y mantener estos eventos culturales, aun ante el desafío de una limitada exposición o alcance, es una prueba de su fortaleza y adaptabilidad como el máss o el evento sucursal fest.

    El Impacto Comunitario y Narrativo de las Artes.

    El desarrollo de estos festivales y la práctica artística asociada resulta ser de gran ayuda para fomentar la creación de historias sobre las artes.

    Además de generar narrativas, el conversatorio se centró en cómo las artes pueden ser utilizadas para:

    1. Crear cercanía con las comunidades: El arte funciona como un vehículo para establecer un vínculo estrecho entre los creadores y la población local.  E incluso desarrollar investigaciones (lo estaremos desarrollando más abajo).

    2. Desarrollar problemáticas como parte de la identidad: Se discutió la forma en que los desafíos y las problemáticas propias de las comunidades pueden ser integradas y trabajadas como un elemento constitutivo de su identidad.

    El Arte Comprometido y la Esencia de las Culturas Vivas.

    Todo este proceso —la generación de resiliencia, la creación de vínculos comunitarios y la integración de problemáticas como identidad— se describe como el camino para desarrollar la esencia de las culturas vivas.

    Se plantea una reflexión clave sobre la naturaleza de estas prácticas al preguntar si este arte comprometido con las comunidades constituye una parte fundamental de la identidad de las culturas vivas. Esto subraya que la vitalidad de dichas culturas puede estar ligada a su capacidad para involucrarse activamente y responder a su entorno social mediante la expresión artística e involucrar a las propias comunidades en el desarrollo de su propia oferta cultural.

    El desarrollo de historias con fotos y que los artistas se involucren para ayudar a comunidades que desarrollen el tema del arte sin pretensiones es importante para el desarrollo de festivales como el máss.

    Por último, con investigaciones profundas como el desarrollo de una animación donde se muestran las temáticas de buenaventura y problemas de barrios como el tema del agua y como se creo una investigación de las problemáticas para luego aplicarlas a este caso buenaventura.

    se centra en la Animación Social y cómo esta herramienta se ha utilizado para abordar los Problemas y Soluciones en Buenaventura.

    Este proyecto se llevó a cabo mediante el desarrollo de una animación de la universidad autónoma de occidente  que se sustentó en la realización de investigaciones profundas.

    El propósito principal de dicha animación es mostrar las temáticas de Buenaventura y exponer los problemas que afectan a los barrios específicos de la zona.

    Un ejemplo crucial de las problemáticas de los barrios que se abordó en esta animación es el tema del agua La metodología utilizada incluyó la creación de una investigación (investigación de las problemáticas).   cuyos hallazgos fueron posteriormente aplicados al caso de Buenaventura.

    Y así se fue desarrollando los proyectos investigativos y cinematográficos del máss mediaciones además de investigaciones que hicieron los estudiantes en la revista ciudad vaga.

    Está es una alianza que hemos hecho con el festival máss de media arts desde 2024 y también decidimos crear un contenido trasmedia de como monetizar tus redes sociales artísticas.  Lo estaremos dejando aquí.

    https://miraleeperiodicocultural.com/contenidos-trasmedia-mira-lee/

  • Reseña trenzar las resistencias del CINEP.

    Reseña trenzar las resistencias del CINEP.

    Hola.  Hoy tenemos un libro sobre trenzar las resistencias del CINEP.

    CINEP/Programa por la Paz: Biografía Institucional.

    Origen y Fundación.
    El Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP) fue fundado en 1972 por la **Compañía de Jesús (Jesuitas) en Colombia, con el objetivo de promover la justicia social, la democracia y el desarrollo humano integral a través de la investigación, la educación y la incidencia política.

    En 1995, se consolidó como CINEP/Programa por la Paz, integrando aún más su labor investigativa con acciones concretas para la construcción de paz y la defensa de los derechos humanos en medio del conflicto armado colombiano.

    Misión y Enfoque.
    El CINEP es una organización sin ánimo de lucro que combina:
    – Investigación social crítica sobre conflicto, desigualdad, movimientos sociales y políticas públicas.
    – Educación popular para empoderar a comunidades marginadas.
    – Acompañamiento a procesos sociales y de paz, especialmente en zonas rurales y afectadas por la violencia.
    – Incidencia política para influir en políticas públicas a favor de la justicia social.

    Líneas de Trabajo.

    1. Conflicto armado y paz: Documentación de violencia sociopolítica, seguimiento a procesos de paz y memoria histórica.
    2. Derechos humanos: Defensa de víctimas, líderes sociales y comunidades vulnerables.
    3. Desarrollo y territorio: Análisis de modelos económicos, extractivismo y desplazamiento forzado.
    4. Educación y participación: Formación de actores sociales para la incidencia democrática.

    Logros y Reconocimientos
    – Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política: Una de las fuentes más confiables sobre violencia en Colombia, usado incluso por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

    – Acompañamiento a procesos de paz: Participación en diálogos con guerrillas (ELN, FARC) y apoyo a iniciativas locales de reconciliación.

    – Publicaciones influyentes: Libros, informes y revistas como Controversia y Noche y Niebla (sobre violaciones a derechos humanos).

    – Premio Nacional de Paz (2015): Por su aporte a la construcción de paz y justicia social.

    Desafíos y Controversias.

    – Ha sido criticado por sectores políticos conservadores y militares por su enfoque crítico hacia el Estado y su defensa de comunidades en conflicto.

    – Varios investigadores del CINEP han sufrido amenazas por su trabajo en zonas de alta conflictividad.

    Legado y Vigencia.
    Hoy, el CINEP/Programa por la Paz sigue siendo un referente en la investigación social comprometida con la transformación de Colombia. Su trabajo es clave en un contexto de implementación del Acuerdo de Paz (2016) y creciente violencia contra líderes sociales.

    Dejamos por acá la sinopsis de centrar las resistencias.

    La serie de publicaciones JUNTANZAS EN RESISTENCIA POR EL TERRITORIO es el resultado de la continuidad de procesos educativos y de la implementación de investigaciones locales participativas lideradas por el Cinep/PPP en el sur de La Guajira, la Sierra Nevada de Santa Marta y Cartagena.

    En estos procesos participaron jóvenes, docentes, líderes y lideresas de pueblos indígenas, consejos comunitarios afrodescendientes, organizaciones sociales y comunitarias e instituciones educativas, con quienes se lograron 36 sistematizaciones e investigaciones locales participativas recogidas en los siete libros de la colección.

    Trenzar las resistencias contra el racismo en Cartagena junta cuatro investigaciones locales participativas que reflexionan sobre procesos de desplazamiento, segregación racial y despojo territorial, así como evidencian estrategias de lucha y resistencia trenzadas desde el cerro de la Popa y el sur de Cartagena en búsqueda de la permanencia digna y el derecho a habitar la ciudad.

    El libro habla de tres lugares específicos sobre el tema de la investigación.

    Una es sobre el barrio cerca del castillo de san Felipe que ha sufrido un proceso de gentrificacion.

    Muestra como las personas han ido perdiendo identidad como barrio debido a esta gentrificacion.

    Lo mismo pasa con estas dos historias. En el caso del cerro de la popa fue peor debido a que los reubicaron sin tomar en cuenta de sus decisiones.

    La galería en este caso también la quisieron que se derrumbara y muchos que dependen de la galería pagaron el precio.

    Estas historias muestran el tema del racismo y como los catalogaban de muchas cosas antes de adaptarse a la nueva forma de vivir en otra zona que no era en la zona del cerro de la popa.

    Ahora me dicen
    que me reubican solo para protegerme.
    Pero ¡qué va! En el cerro ya no quieren gente.
    A mi territorio turistas quieren meterle.
    Abran los ojos el Estado nos miente.
    Hoy tamo aquí
    bien lejos
    de ando nací
    me da mareo
    esa buseta
    que da más vuelta,
    más vueltas, más vuelta.
    Víctor Padilla.  

    Así que si quieres conocer historias reales sobre los distintos barrios de cartagena.

    El tema de la gentrificacion y además del racismo que se ve en la zona turística. Este es tu libro. Por eso le doy un 5 sobre 5.

  • La Jurisdicción Especial Indígena: Un Pilar de la Pluralidad Jurídica en Colombia.

    La Jurisdicción Especial Indígena: Un Pilar de la Pluralidad Jurídica en Colombia.

    En el diverso tapiz cultural y social de Colombia, la Jurisdicción Especial Indígena (JEI) emerge como un pilar fundamental del reconocimiento de los derechos de los pueblos originarios.

    Más que un simple sistema de justicia, la JEI es la manifestación de la autonomía y el autogobierno de las comunidades indígenas, un derecho que les permite aplicar sus propias normas y procedimientos para resolver conflictos dentro de sus territorios.

    ¿Qué es la Jurisdicción Especial Indígena?

    La JEI se sustenta en el principio de que los pueblos indígenas tienen derecho a mantener y fortalecer sus propias instituciones políticas, jurídicas, económicas y culturales.

    La Constitución Política de 1991, en su artículo 246, reconoce esta jurisdicción y establece que las autoridades indígenas pueden ejercer funciones jurisdiccionales dentro de su ámbito territorial, de acuerdo con sus propias normas y procedimientos, siempre y cuando no sean contrarios a la Constitución y la ley.

    Esto significa que, para un delito cometido por un miembro de la comunidad dentro de su resguardo, las autoridades indígenas son las primeras en tener la competencia para investigar, juzgar y sancionar.

    Sus decisiones, que a menudo buscan la reparación y la armonización social en lugar de un castigo puramente punitivo, son tan válidas como las de la justicia ordinaria.

    Principios y Prácticas.  

    La JEI se rige por una serie de principios que la distinguen de la justicia ordinaria. La mediación, la reparación del daño y la restauración del equilibrio social son centrales.

    Cuando ocurre una falta, el objetivo no es solo castigar al infractor, sino sanar a la comunidad y restaurar la armonía.

    Por ejemplo, en lugar de una pena de prisión, un sancionado puede ser obligado a realizar trabajo comunitario, a pedir perdón públicamente o a reparar económicamente a la víctima y su familia.

    Las decisiones son tomadas por las autoridades tradicionales (caciques, mamos, taitas, etc.), quienes, con la sabiduría ancestral, interpretan los principios y valores de su comunidad.

    El proceso es público, participativo y se desarrolla en el idioma de la etnia. Los castigos son variados y van desde la imposición de multas o trabajos comunitarios, hasta el exilio temporal o la «purificación» con hierbas medicinales.

    El Límite entre Jurisdicciones.  

    Aunque la JEI es autónoma, no es absoluta. Existe una delgada línea entre su jurisdicción y la ordinaria, lo que genera constantes debates.

    La Corte Constitucional ha establecido que la justicia ordinaria puede intervenir en dos casos principales: cuando se vulneran derechos fundamentales (como la vida o la libertad), o cuando el delito tiene un impacto significativo fuera del territorio indígena.

    Sin embargo, la premisa general es el respeto al fuero indígena, es decir, el derecho de la comunidad a juzgar a sus miembros.

    En la práctica, esto ha llevado a un diálogo constante y a la creación de mecanismos de concertación entre ambos sistemas de justicia.

    El objetivo es garantizar que la pluralidad jurídica sea una realidad respetuosa, donde cada sistema fortalezca el tejido social de su respectiva comunidad.

    La Jurisdicción Especial Indígena no es una concesión, sino un derecho fundamental que reconoce la historia, la cultura y la cosmovisión de los pueblos indígenas.

    Es un ejemplo viviente de cómo la diversidad jurídica puede ser una herramienta poderosa para construir una sociedad más justa, equitativa y respetuosa de todas sus formas de vida.

  • Segundo Conversatorio de Periodismo Descolonial en defensa de Pachamamay abordará los desafíos de la cobertura sobre defensoras de la naturaleza.

    Comunicado de Prensa

    El próximo viernes 25 de julio a las 19 horas (Argentina) y 16 horas (Centroamérica) se llevará a cabo de manera gratuita y virtual el segundo conversatorio del ciclo “Defensoras de la naturaleza y cobertura periodística”, que contará con la participación de la periodista y escritora argentina Stella Calloni, el abogado hondureño Víctor Fernández,

    Director del Bufete de Abogados Dignidad, y la periodista chilena Lucía Sepúlveda Ruiz, miembro de la organización “Espacio Día a Día por Julia Chuñil”, además miembra del Movimiento por el Agua y Territorios MAT. La actividad es organizada por el espacio Abya Yala Soberana, en colaboración con Mink’a Comunicación y Amapola Periodismo.

    Los conversatorios pueden seguirse de manera online los cuartos viernes de cada mes por el canal de Abya Yala Soberana, Mink´a Comunicación y Prensa Sin Censura de Puerto Rico. También para poder participar del Conversatorio es muy importante que te puedas inscribir:

    https://forms.gle/PiJUn8vkoSqVXTyT8: Segundo Conversatorio de Periodismo Descolonial en defensa de Pachamamay abordará los desafíos de la cobertura sobre defensoras de la naturaleza

    La destacada periodista e investigadora internacional Stella Calloni compartirá su mirada crítica sobre el rol de los medios en el contexto de criminalización y persecución de quienes defienden los territorios y la naturaleza. Con una vasta trayectoria en el periodismo de investigación en América Latina y el mundo, Calloni profundizará en cómo la guerra mediática actual se vincula con los mecanismos represivos históricos, trazando un racconto entre la Operación Cóndor y las nuevas formas de violencia comunicacional.

    En su intervención durante el Taller de Periodismo Descolonial 2024, Calloni había advertido:

    “Estamos viviendo un momento muy especial, muy complejo, muy difícil, muy peligroso, donde lo único que no se puede hacer es hacer silencio, porque seríamos cómplices de las cosas más terribles que está viviendo el mundo en estos momentos”.

    Además, enfatizó el control mediático y la manipulación de la información global:

    “Los problemas más grandes que tenemos es el tema de la comunicación, de la apropiación que se han hecho de los medios de comunicación masivos, porque la información hoy es un arma de guerra, es el primer disparo del misil.

    Casi el 98% de la información que transcurre por el mundo es una información falsa, manipulada y cuando hacen silencio también”.

    https://youtu.be/L6B476vOUyM?si=CugZuD8UAzcAAWoN

    Junto a ella participará Víctor Fernández, abogado defensor de derechos humanos en Honduras, reconocido por su trabajo en defensa del pueblo lenca y de la líder ambientalista Berta Cáceres, de cuya familia es abogado.

    Fernández aportará su experiencia sobre los procesos de criminalización de luchas territoriales en Centroamérica y los desafíos de comunicar desde la defensa legal de los pueblos.

    Por su parte, la periodista chilena Lucía Sepúlveda Ruiz, referente de los procesos territoriales en Chile y defensora activa de la soberanía alimentaria y los derechos campesinos, expondrá sobre las resistencias desde el periodismo independiente frente al modelo extractivo, así como las amenazas a la libertad de expresión y la vida de quienes informan desde los territorios nos contara como son los procesos en Honduras donde no existe una democracia real que deje a todos los actores participar en las elecciones, ya que en las últimas semana su candidatura independiente y de otras 25 personas no fueron aceptadas por el CNE.

    Este segundo conversatorio forma parte del Ciclo de Conversatorios desde el Periodismo Descolonial en Defensa de Pachamama, un espacio que busca profundizar en el análisis de las narrativas dominantes y cómo la colonialidad del poder sigue operando en la producción de sentido desde los medios.

    La iniciativa busca articular voces de periodistas, defensores territoriales, abogados y comunicadores que trabajan desde y para los territorios del Sur Global, visibilizando resistencias frente al extractivismo, el racismo estructural y la concentración mediática.

    Los conversatorios están dirigidos principalmente a periodistas o comunicadores, voceros de organizaciones sociales, activistas y miembros de la sociedad civil interesados en la deconstrucción de las narrativas impuestas por el periodismo hegemónico del norte global. En este link te dejamos el primer conversatorio del 2025.

    https://www.youtube.com/live/iuhyvDLQPbY?si=uGkv8tn7nz_vrGWp

    Esta propuesta da continuidad al proceso formativo denominado “Taller de Periodismo Descolonial”, llevado a cabo entre septiembre y diciembre de 2024 a través del canal YouTube de Abya Yala Soberana, y que inició este nuevo ciclo el pasado 27 de junio.

    En aquella primera jornada se reflexionó sobre “¿Qué significa pensar un periodismo decolonial y comunitario desde los territorios en la actualidad?”,

    con la participación de comunicadores integrantes de la red Abya Yala Soberana: María Uceda de Radio Dignidad del Movimiento Amplio de Honduras; Ángel Flores del Movimiento Indígena para la Integración de las Luchas de los Pueblos Ancestrales de El Salvador; Ronaldo Ortiz, Subcoordinador Nacional de FRENADESO, Panamá; y Sebastián López Rojas de la Universidad Autónoma Indígena Intercultural UAIIN–Consejo Regional Indígena del Cauca, Colombia.

    Inscripción al conversatorio:

    https://forms.gle/PiJUn8vkoSqVXTyT8

  • Pensamiento Activo, Porvenir Colectivo: 53 Años de Legado y Proyección del CINEP/PPP en la Lucha por los Derechos Humanos

    Hoy conmemoramos 53 años de incansable labor del Centro de Investigación y Educación Popular / Programa por la Paz (CINEP/PPP), una institución que se ha erigido como faro de pensamiento crítico y acción transformadora en Colombia.

    Más de cinco décadas de compromiso con los derechos humanos, la justicia social y la construcción de paz lo convierten en un referente ineludible en el panorama nacional.

    Fundado en un contexto de profundas desigualdades y conflictos, el CINEP/PPP nació con la misión de investigar las realidades sociales, educar a las comunidades populares y acompañar los procesos de base en su lucha por una sociedad más equitativa y justa.

    Desde sus inicios, se ha caracterizado por su enfoque riguroso y su cercanía con las voces de quienes históricamente han sido marginados y silenciados.

    Su trabajo no se ha limitado a la academia; por el contrario, ha sabido articular el conocimiento con la acción, convirtiéndose en un motor de cambio social.
    A lo largo de estos 53 años, el CINEP/PPP ha sido pionero en la documentación y denuncia de violaciones a los derechos humanos, en la promoción de la participación ciudadana y en el diseño de propuestas innovadoras para la resolución pacífica de conflictos.

    Sus publicaciones, investigaciones y proyectos de acompañamiento han sido fundamentales para comprender la complejidad de la realidad colombiana y para incidir en la construcción de políticas públicas orientadas a la garantía de los derechos fundamentales.

    Uno de los pilares del CINEP/PPP ha sido su compromiso con la memoria histórica. A través de sus archivos y proyectos de investigación, ha contribuido a preservar el recuerdo de las víctimas del conflicto armado y a visibilizar las verdades silenciadas.

    Esta labor es crucial no solo para la reparación simbólica, sino también para sentar las bases de una paz duradera que reconozca el pasado y evite la repetición de la violencia.

    Pero el legado del CINEP/PPP no solo reside en su pasado; su proyección hacia el futuro es igualmente inspiradora.

    En un contexto de desafíos persistentes y nuevas complejidades sociales, la institución sigue adaptándose y reinventándose para responder a las necesidades de las comunidades.

    Su agenda actual sigue enfocada en la promoción de la justicia ambiental, la defensa del territorio, el fortalter el tejido social y la construcción de una democracia más participativa e incluyente.

    El CINEP/PPP ha demostrado que el pensamiento activo es la fuerza motriz para el porvenir colectivo.

    Que la investigación no es un fin en sí misma, sino una herramienta poderosa para la transformación social.

    Que la educación popular es el camino para empoderar a las comunidades y que la lucha por los derechos humanos es un compromiso irrenunciable con la dignidad de cada persona.

    Al celebrar estos 53 años, no solo rendimos homenaje a una trayectoria admirable, sino que también reafirmamos nuestro compromiso con los ideales que el CINEP/PPP ha defendido incansablemente.

    Su ejemplo nos invita a seguir trabajando por un país donde la justicia, la equidad y la paz no sean solo aspiraciones, sino realidades tangibles para todos.

    Así que feliz aniversario CINEP/ppp!

  • ¿El arte es político o artivista?

    El arte siempre ha sido un reflejo de su tiempo, una expresión que trasciende lo estético para dialogar con la sociedad.

    Pero en un mundo cada vez más polarizado, surge la pregunta: ¿todo arte es político? ¿O estamos ante una nueva era de artivismo, donde la creación se convierte en acción directa?

    Desde las pinturas rupestres hasta el Guernica de Picasso, el arte ha servido como testimonio de conflictos, injusticias y revoluciones. Sin embargo, no toda obra busca cambiar el sistema; algunas simplemente exploran la belleza o la subjetividad.

    La diferencia radica en la intención: el arte político cuestiona el poder, mientras que el artivismo da un paso más, usando el arte como herramienta de protesta y transformación social.

    El artivismo surge de la urgencia. Colectivos como Las Tesis —con su performance Un violador en tu camino— o artistas como Banksy demuestran que el arte puede ser un acto de resistencia.

    No se limitan a representar la realidad; la intervienen. Aquí, el espectador ya no es un mero observador, sino un posible cómplice o partícipe. El mensaje es claro: el arte no solo debe incomodar, sino movilizar.

    Pero ¿qué pasa con el arte que evita lo político? ¿Pierde valor? No necesariamente. La neutralidad también es una postura, aunque hoy resulte difícil sostenerla.

    Vivimos en una época donde el silencio se interpreta como complicidad, y muchos artistas sienten la presión de tomar partido. Sin embargo, el riesgo es reducir el arte a un panfleto, sacrificando su complejidad en favor de un mensaje explícito.

    El verdadero desafío está en equilibrar forma y contenido. Un buen arte político —o artivista— no solo grita consignas, sino que las vuelve poéticas.

    Pienso en la obra de Doris Salcedo, cuyas esculturas hablan de violencia sin necesidad de palabras, o en las canciones de Víctor Jara, donde la música y la denuncia se funden.

    Cuando el arte logra esto, trasciende lo efímero de la protesta y se convierte en memoria colectiva.

    En definitiva, el arte no tiene por qué ser político, pero inevitablemente lo será cuando nazca de un contexto que exige respuestas. El artivismo, en cambio, es arte en estado puro de rebelión.

    Ambos son necesarios: uno para recordarnos quiénes somos, y otro para impulsarnos a cambiar.

    ¿Usted qué opina? ¿El arte debe tomar partido o preservar su autonomía? El debate sigue abierto.

  • La Cultura Viva en Latinoamérica y el Desarrollo de Congresos de Cultura Viva

     

     

    Latinoamérica late al ritmo de sus raíces, un continente donde la cultura no es solo patrimonio, sino un acto de resistencia, creación y comunidad.

    La Cultura Viva surge como un movimiento que reconoce las expresiones artísticas y sociales como fuerzas transformadoras, tejidas desde los barrios, los pueblos y las ciudades.

    No se trata de espectáculos aislados, sino de prácticas que alimentan identidades, memorias y luchas colectivas.

    Esta visión de la cultura no se limita a lo folclórico o lo tradicional; abarca también las manifestaciones urbanas, las nuevas tecnologías y las formas contemporáneas de creación.

    Lo fundamental es que nace desde las personas, autogestionada y en constante diálogo con su entorno.

    La Cultura Viva no espera permisos ni grandes presupuestos: se hace con lo que hay, con las manos, las voces y la convicción de que el arte es un derecho y una herramienta de cambio.

    En este contexto, los congresos de Cultura Viva se han convertido en espacios imprescindibles para el encuentro y la reflexión, por eso se estará haciendo el próximo año en el país el congreso de cultura viva.

    Estos eventos reúnen a gestores, artistas, activistas y comunidades que comparten experiencias, desafíos y sueños.

    No son conferencias académicas alejadas de la realidad, sino territorios de debate donde lo importante es escuchar las voces que suelen quedar fuera de los grandes circuitos culturales.

    Los congresos han permitido tejer redes entre países, descubrir que las luchas son similares y que las soluciones pueden encontrarse en colectivo.

    Desde Bolivia hasta México, pasando por Colombia, Argentina y Perú, estos encuentros han demostrado que la cultura comunitaria no tiene fronteras.

    En ellos se discute cómo lograr que los Estados reconozcan y apoyen estas iniciativas, no como proyectos marginales, sino como pilares del desarrollo social. (Esto está pasando en Brasil que es una política clara de cultura viva).

    Uno de los mayores logros de estos espacios ha sido visibilizar que la cultura no es un lujo, sino una necesidad.

    Donde hay violencia, el arte sana; donde hay olvido, la memoria se hace canción; donde hay desigualdad, el teatro y la danza reclaman justicia.

    Los congresos han servido para recordar que las políticas culturales deben ser construidas desde abajo, con participación real de quienes hacen cultura todos los días, muchas veces sin recursos pero con una creatividad infinita.

    Sin embargo, el camino no es fácil. Falta financiamiento, hay burocracias que dificultan el acceso a recursos y, en ocasiones, las mismas comunidades no logran articularse.

    Pero la fuerza de la Cultura Viva está en su persistencia. Cada taller, cada mural, cada festival callejero es una semilla que crece, y los congresos son el abono que ayuda a que ese crecimiento sea más fuerte y organizado.

    El futuro de este movimiento depende de seguir fortaleciendo estos lazos, de incluir a más jóvenes, de usar las tecnologías para amplificar las voces y, sobre todo, de no perder de vista que la cultura es un acto de libertad.

    Los congresos seguirán siendo necesarios mientras haya historias que contar, injusticias que denunciar y sueños por construir.

    La Cultura Viva no es un discurso, es una práctica. No se encierra en museos, sino que camina en las calles, se canta en las plazas y se debate en las asambleas. Latinoamérica lo sabe bien: aquí, la cultura no se contempla, se vive.