Categoría: Turismo cultural

  • Cali se está consolidando como un destino multifacético.

    Cali se está consolidando como un destino multifacético.

    Un destino de bienestar, cultural, comunitario, hasta de media arts….  E incluso cinematográfico (Y te estarás preguntando que es media arts y crearemos pronto una investigación de cali como un destino conematografico).

    Detengamonos un momento en este caso particular y centremonos en cali como una ciudad cultural y de media arts….. Para que puedan entender como están relacionadas.

    Cali no es solo el epicentro del ritmo; es la única ciudad en Suramérica que ostenta con orgullo el sello de Ciudad Creativa de las Artes Mediales por la UNESCO, una medalla ganada no por decreto, sino por el pulso de sus 876 empresas de medios digitales y software que hoy hackean la nostalgia para proyectar el futuro.

    En la «Sucursal del Cielo», el algoritmo se rinde ante el tambor: solo en la última edición del Sucursal Fest 2025, más de 12.000 asistentes fueron testigos de cómo 635 artistas locales y globales fusionaron el mapping y la IA con la identidad del barrio, demostrando que aquí la tecnología no es una herramienta de consumo, sino un arma de resistencia cultural.

    Este ecosistema no se detiene en la estética, sino que se blinda con una inversión histórica de $13.000 millones de pesos inyectados en 2026 para fortalecer la creación y circulación de estas nuevas narrativas.

    Con festivales que ya movilizan a más de 2.2 millones de personas al año, Cali ha dejado de ser solo una referencia geográfica para convertirse en un nodo de exportación creativa, donde obras de arte digital nacidas en la Sultana del Valle hoy conquistan escenarios en Karlsruhe y Braga.

    La ciudad no solo consume cultura; la procesa en código, la baila en 3D y la protege como el patrimonio vivo que es: un laboratorio indómito donde la memoria se pixeliza para no morir jamás.

    Está es la esencia de cali como un destino cultural y al tiempo de media arts: donde el arte, la tecnología y los algoritmos se han fusionado…. Y por eso hay una alianza con braga (en Portugal) para mostrarse como un destino de artes mediales que lo estaremos detallando por acá.

    Estos días llegó el director de FAZ cultura en braga, Portugal.  Es una organización que trabaja en el desarrollo de iniciativas culturales en el campo de las artes digitales y contemporáneas.

    Este director ha creado proyectos de braga media arts (en Portugal) como una oportunidad de ampliar vínculos entre ambas ciudades y explorar nuevas rutas de cooperación de muchos sectores culturales.

    Cali fortalece muchos lazos ente dos sectores importantes que le apuestan a la innovación, la creación y diálogo entre sectores culturales y ampliando las oportunidades para artistas y gestores.

    Así que cali se esta convirtiendo en un destino versátil para las diversas muestras culturales a nivel nacional e internacional.

     

  • Sinfonía Verde: El Turismo Ancestral como Acto de Resistencia.

    Sinfonía Verde: El Turismo Ancestral como Acto de Resistencia.

    El rugido del motor fuera de borda se apaga, y con él, muere el último vestigio de la civilización del ruido. Lo que queda es un silencio vibrante, una frecuencia verde que no se escucha con los oídos, sino con los poros.

    Estamos en el corazón del Amazonas colombiano, un territorio que por décadas fue un punto ciego en el mapa, devorado por la bruma del conflicto armado. Pero hoy, la selva ya no es un escondite; es un destino de paz.

    El turismo indígena no es aquí una puesta en escena para el extranjero con cámara al cuello. Es un acto de soberanía.

    Al bajar de la lancha en una comunidad a orillas del río Vaupés, la bienvenida no la da un recepcionista, sino el aroma del mambe y la mirada profunda de un abuelo que ha visto la selva sangrar y, ahora, la ve sanar.

    El Retorno a la Maloka. 

    Durante años, la «paz» fue un concepto abstracto que se firmaba en oficinas con aire acondicionado a miles de kilómetros de aquí.

    Para las comunidades locales, la paz tiene una forma física: la Maloka. Este espacio circular, representación del cosmos, estuvo cerrado o bajo la sombra del miedo. Hoy, es el centro neurálgico del turismo de paz.

    El intercambio es radicalmente distinto al turismo de masas:

    La Palabra de Vida: Los sabedores comparten historias sobre el origen del mundo, transformando el relato de la guerra en un tejido de mitología y respeto ambiental.

    La Gastronomía del Territorio: Probar la quinhapira (un caldo de pescado con ají) o el casabe no es solo nutrirse; es validar una economía lícita que reemplaza la sombra de los cultivos ilícitos.

    La Medicina Ancestral: El uso de plantas no es un espectáculo, sino una invitación a entender la salud como un equilibrio con el entorno.

    De la Trinchera al Sendero. 

    Lo que antes eran rutas de escape para combatientes o senderos para el tráfico de pasta de base de coca, hoy son rutas de avistamiento de aves y senderos de interpretación botánica.

    Es una alquimia geográfica. El guía, un joven que quizás en otra década habría tenido un fusil en las manos, ahora sostiene un binocular y señala con orgullo un tucán pechiblanco.

    Este «Turismo de Paz» funciona como un escudo protector. Cuando una comunidad recibe viajeros, el territorio se ilumina.

    La presencia del visitante internacional y nacional obliga al Estado a existir y a los actores remanentes a retroceder. El turismo se convierte en una vigilancia pasiva, pero poderosa.

    El Desafío de la Autenticidad.

    No todo es color de rosa en el dosel selvático. El riesgo de la «folklorización» acecha. ¿Cómo recibir al turista sin convertir la cultura en una mercancía de estante?

    La respuesta de los pueblos indígenas es la autonomía. Ellos deciden qué mostrar, hasta dónde pueden entrar los ojos extraños y qué secretos pertenecen solo a la selva.

    El destino de paz no es solo un lugar sin balas; es un lugar con dignidad. El dinero del turismo llega directamente a las manos de la guardia indígena, de las tejedoras de fibras naturales y de los pescadores, saltándose los intermediarios que históricamente han sangrado a la Amazonía.

    El Silencio Final.  

    Al caer la noche, bajo un cielo que parece desplomarse por el peso de tantas estrellas, uno comprende que el Amazonas no necesita ser «descubierto».

    Necesita ser escuchado. El turismo indígena de paz es, en última instancia, una lección de humildad para el mundo moderno.

    Caminamos por una tierra que aprendió a perdonar. La selva, densa y antigua, ha borrado las huellas de las botas de caucho para dejar espacio a las huellas de quienes vienen a aprender.

    Al final del viaje, el visitante no se lleva una artesanía; se lleva la certeza de que la paz, cuando brota de la raíz, es el árbol más alto de la selva.

  • Apertura de inscripciones nacionales y cupos para el 7° Congreso CVC Colombia 2026.

    Apertura de inscripciones nacionales y cupos para el 7° Congreso CVC Colombia 2026.

    Desde el Grupo Impulsor “PENSAR COLOMBIA”, espacio de articulación voluntaria que teje los sentires de la Plataforma Puente CVC Medellín-Valle de Aburrá, los Nodos Bogotá y Suroccidente (Nariño, Putumayo, Valle, Cauca), la Red Colombiana de Teatro en Comunidad y más de 300 organizaciones hermanas, les extendemos un abrazo fraterno.

    Nos preparamos para recibir TODAS LAS VOCES en el marco del 7° Congreso Latinoamericano y Caribeño de las Culturas Vivas Comunitarias, a realizarse en nuestro país del 17 al 26 de abril de 2026.

    Este Congreso no es solo un evento; es una «minga de saberes y afectos» que recorrerá Colombia de manera itinerante a través de tres sedes fundamentales:

    ● Sede Nariño: Caravana Morada al Sur.

    ● Sede Valle y Cauca: Seminario del CaminAndar.

    ● Sede Antioquia (Medellín): Círculos de la Palabra, Asamblea de Países y Encuentro de Gobiernos.

    Nuestra misión como anfitriones es asegurar un encuentro que fortalezca el tejido comunitario. Sumado a la presencia de las delegaciones internacionales (cada país tendrá un cupo entre 10 a 35 congresales), nuestro país contará con 100 cupos propios para organizaciones y colectivos nacionales.

    Esta convocatoria busca abrazar la pluralidad de nuestros territorios, integrando saberes que van desde el arte y la educación popular hasta la agroecología y la comunicación comunitaria.

    Para el proceso de selección de los 100 cupos propios invitamos a las organizaciones interesadas a la reunión de socialización el día jueves 12 de marzo de 7:00 a 8:00 p.m. a través del canal de youtube: https://www.youtube.com/@GrupoImpulsorColombiaPensarCol.

    Donde conocerán con más detalles, los criterios para la selección y postulación antes del 16 de marzo de 2026, a través del siguiente enlace: https://congresocvc2026.xyz/.

    Los invitamos Fieles al principio de que «la solidaridad es la ternura de los pueblos», hemos establecido un aporte solidario único de quinientos mil pesos ($500.000 COP).

    Este aporte es la energía necesaria para sostener el fuego de nuestra minga y asegurar condiciones dignas para todos los seres sentipensantes que nos daremos cita en este encuentro histórico y es fundamental para la autogestión del Congreso e independiente del lugar donde se inicie el recorrido.

    La contribución incluye: alimentación, alojamiento y traslados internos en Colombia (desde el punto de inicio Pasto y hasta el punto de cierre del Congreso Medellín).

    Los resultados de los 100 seleccionados por Colombia, así como los datos para realizar el aporte solidario se notificará el sábado 21 de marzo de 2026.

    Agradecemos su compromiso con esta construcción colectiva. ¡Nos vemos en el camino para seguir abonando la cultura que nace de la raíz!

    Cultura Viva Comunitaria: ¡Vivir Bien, Corazonar la Vida!

    Este canal de comunicación estará abierto para resolver dudas, compartir preguntas y seguir sumando aportes: grupoimpulsorcolombia@gmail.com.

     

     

  • El Retorno a la Tierra: Crónica de una Fuga Necesaria.

    El Retorno a la Tierra: Crónica de una Fuga Necesaria.

    El asfalto tiene una memoria estéril. Bajo las suelas de los zapatos citadinos, la tierra gime silenciada por el progreso que todo lo mide en cifras de consumo.

    Sin embargo, en las grietas de esa modernidad asfixiante, está brotando un susurro que no pide permiso: el buen vivir.

    No es una moda de catálogo, ni el último grito del marketing de hoteles con sábanas de hilo; es una rebelión silenciosa contra el reloj y la jerarquía del capital.

    La Geografía del Desaprendizaje.  

    Hoy, el viajero ya no busca conquistar la cima para plantar una bandera de ego. El nuevo turismo de bienestar —ese que realmente entiende el pulso de la vida— se ha convertido en una práctica de desaprendizaje.

    Al cruzar las fronteras hacia los santuarios del ecoturismo mundial, desde las selvas nubladas del Sur hasta los fiordos que aún resisten la huella humana, el objetivo es la horizontalidad.

    En estas comunidades, la relación no es de dueño y objeto, sino de apoyo mutuo. El visitante no llega a «consumir» un paisaje; llega a integrarse en un ecosistema que funciona sin patrones ni capataces.

    Aquí, el bienestar no se compra en una sesión de spa de mil dólares; se cultiva en la reciprocidad de la huerta, en la asamblea del bosque y en el silencio compartido que no necesita mediadores.

    Contra el Turismo de Vitrina.  

    El ecoturismo, despojado de sus adornos corporativos, es un acto de soberanía. Es entender que la naturaleza no es un recurso a explotar, sino un tejido del cual somos apenas un hilo más.

    En los rincones del mundo donde el buen vivir se practica como una ética de existencia, se rechaza la lógica de la acumulación.

    El bienestar real surge cuando se rompe la cadena de mando del estrés productivo y se abraza la libertad de ser, simplemente, un animal humano en armonía con su entorno.

    * Autogestión del tiempo: El reloj deja de ser un grillete.

     * Reciprocidad: Se toma solo lo necesario, se devuelve con cuidado.

    * Comunalidad: El espacio es de todos porque no es de nadie.

    El Horizonte es la Vida. 

    Mientras el sistema intenta empaquetar la «paz» en frascos de plástico, el verdadero movimiento hacia lo natural es una fuga hacia la autonomía.

    Viajar para sanar es, en última instancia, un acto político: es decidir que nuestra salud mental y la salud de la Pachamama son una sola e indivisible.

    El buen vivir es la brújula de quienes han decidido que no hay mayor riqueza que la libertad de respirar un aire que no pertenece a ninguna empresa. Es el turismo que no deja cicatrices, sino que cura las que la ciudad nos tatuó en el alma.

    Es algo importante para nosotros. Que el turismo tenga una base comunitaria sin tanto adorno, no desde lo visible, sino lo invisible.

  • Cali como destino cultural y cinematográfico.

    Cali como destino cultural y cinematográfico.

    Cali se define por su luz solar y su relación con la imagen en movimiento. No es una ciudad que se observe de forma estática; su estructura urbana y su actividad social funcionan como un mecanismo de proyección continua.

    Desde la llegada del cine a Colombia, este territorio ha servido como escenario y como centro de producción para directores que buscaron registrar la realidad local sin adornos.

    La historia cinematográfica de la ciudad tiene un punto de inflexión en la década de los setenta con el surgimiento de un grupo de creadores que transformaron la forma de narrar el entorno.

    Este colectivo aprovechó la arquitectura del barrio San Antonio y las zonas industriales para crear piezas que hoy son documentos históricos.

    El cine aquí no se limitó a las salas comerciales; se trasladó a las calles, a las casas antiguas de techos altos y a los archivos que hoy resguarda la Cinemateca del Museo La Tertulia.

    Este museo es un edificio de concreto que funciona como el núcleo del consumo de cine de autor y experimental en la región.

    Caminar por Cali como destino cultural implica reconocer espacios físicos que mantienen una función específica.

    El Teatro Jorge Isaacs, con su arquitectura neoclásica francesa, es un ejemplo de la infraestructura dedicada a las artes escénicas.

    Allí, la programación alterna entre la ópera, el ballet y los festivales de cine que atraen a visitantes interesados en la producción técnica y narrativa de América Latina.

    La cultura en Cali también se manifiesta en su infraestructura de bibliotecas y centros culturales. La Red de Bibliotecas Públicas y lugares como el Centro Cultural Comfandi operan como nodos donde se ejecutan talleres de guion, edición y apreciación cinematográfica.

    Estas instituciones no son solo depósitos de libros, sino centros de formación técnica donde se capacita a las nuevas generaciones en el uso de cámaras y software de montaje.

    El clima de la ciudad, con una temperatura promedio de 24°C, permite que la actividad cultural se extienda a los espacios abiertos.

    El Bulevar del Río es un corredor peatonal donde se realizan proyecciones al aire libre y muestras fotográficas. Es un lugar de tránsito lineal que conecta el centro administrativo con las zonas históricas, facilitando el acceso gratuito a manifestaciones artísticas sin necesidad de intermediarios.

    En cuanto a la producción actual, Cali es elegida como locación por su diversidad visual. Los directores encuentran en sus barrios una mezcla de modernidad y deterioro que resulta útil para construir estéticas realistas.

    La industria audiovisual local genera empleo y atrae inversión, consolidando a la ciudad como un destino donde el cine es una actividad económica y técnica relevante.

    Visitar Cali con un enfoque cultural permite entender cómo una sociedad utiliza las herramientas visuales para documentar su propia existencia.

    Es una ciudad que se recorre cronológicamente a través de sus teatros, sus museos de arte moderno y sus archivos fílmicos, confirmando su posición como un centro de producción y exhibición de importancia continental.

     

  • La Feria de Cali como Estrategia de Marketing Turístico.

    La Feria de Cali como Estrategia de Marketing Turístico.

    La Feria de Cali, celebrada anualmente del 25 al 30 de diciembre, constituye la herramienta de marketing turístico más potente del suroccidente colombiano.

    Este evento no es solo una festividad cultural; es una plataforma de marca ciudad diseñada para posicionar a Cali en el mercado global, atraer divisas y generar una infraestructura de servicios que beneficie a la economía local.

    Posicionamiento de Marca: «Capital Mundial de la Salsa»

    El principal activo de marketing de la feria es la consolidación del atributo de marca «Salsa». A través de eventos como el Salsódromo, la ciudad tangibiliza una promesa de valor única: una experiencia de baile y espectáculo que no tiene competencia directa en el mundo.

    Esta diferenciación es clave en el marketing turístico, ya que permite a Cali competir con destinos de sol y playa ofreciendo un turismo de nicho basado en la identidad cultural y la destreza técnica de sus escuelas de baile.

    El Impacto en la Cadena de Valor. 

    Desde una perspectiva técnica, la feria actúa como un motor de demanda para diversos sectores:

    * Sector Hotelero: Durante la última semana de diciembre, la ocupación alcanza picos máximos, lo que permite una gestión de ingresos (revenue management) optimizada para los establecimientos locales.

     * Gastronomía y Comercio: El flujo de visitantes nacionales e internacionales incrementa el consumo directo, permitiendo que las empresas locales utilicen la feria como vitrina para sus productos.

     * Transporte y Servicios: La conectividad aérea y terrestre se intensifica, integrando a Cali en los itinerarios de viajeros que recorren el país.

    Segmentación y Alcance Internacional. 

    La Feria de Cali permite una segmentación precisa. Atrae al turista melómano interesado en el Encuentro de Melómanos y Coleccionistas, al turista de espectáculos que asiste a los conciertos masivos, y al turista cultural que busca el desfile de Cali Viejo.

    El marketing digital y la cobertura mediática internacional durante estos seis días funcionan como una campaña publicitaria de alto impacto que reduce los costos de adquisición de turistas para el resto del año.

    Sostenibilidad y Desarrollo Económico.  

    Para que la feria sea una estrategia de marketing exitosa a largo plazo, la ciudad enfoca sus esfuerzos en la profesionalización de los servicios.

    La formación de guías bilingües, la mejora en la infraestructura vial y la seguridad son componentes de producto turístico que se fortalecen para satisfacer las expectativas del visitante.

    En conclusión, la Feria de Cali es un ejercicio de branding territorial que transforma la cultura popular en un producto comercial exportable.

    Al atraer a miles de visitantes, la ciudad no solo vende entradas a eventos, sino que vende su identidad, asegurando que el nombre de Cali permanezca en el mapa mental de los viajeros internacionales.

    Este es el último post de la semana.  Nos estaremos viendo en 15 días.  Felices fiestas para uds.

     

  • Cali como Destino de Turismo Étnico: Impacto y Resultados del Programa CaliAfro en 2025.

    Cali como Destino de Turismo Étnico: Impacto y Resultados del Programa CaliAfro en 2025.

    Cali se consolida en 2025 como un referente del turismo cultural y étnico en Colombia. La administración del alcalde Alejandro Eder ha informado que más de 10.000 personas de la población afro han sido beneficiadas por la oferta integral de la Alcaldía.

    Este fortalecimiento de la base social y cultural no solo beneficia a los residentes, sino que potencia el atractivo de la ciudad para visitantes nacionales e internacionales interesados en la herencia del Pacífico.

    CaliAfro Conecta: Fortaleciendo la Identidad en el Territorio.  

    El servicio territorial CaliAfro Conecta ha sido un motor fundamental en esta estrategia, logrando impactar a más de 5.000 personas directamente en sus comunidades.

    Desde una perspectiva turística, este programa es vital porque preserva y profesionaliza las manifestaciones que los viajeros buscan experimentar.

    Dentro de las acciones ejecutadas, destacan los talleres de sabiduría ancestral. Estos espacios permiten que los conocimientos sobre medicina tradicional, gastronomía y artes sonoras se mantengan vigentes y se conviertan en productos turísticos sostenibles.

    Al fortalecer estos procesos, Cali ofrece una experiencia auténtica y respeta los saberes de sus portadores de tradición.

    Una Oferta Integral que Atrae al Visitante.  

    La gestión de este año ha integrado a las secretarías de Salud, Cultura y Deporte para mejorar la calidad de vida de las comunidades que reciben al turista.

    Programas como AfroCuidarte y los procesos de inclusión social garantizan que los barrios con vocación turística cuenten con una población sana y organizada.

    La articulación intersectorial ha permitido resultados concretos:

    * Prevención y Bienestar: La reducción de la mortalidad infantil y el enfoque en salud aseguran comunidades más fuertes y resilientes.

    * Cultura Viva: El apoyo de la Secretaría de Cultura convierte las calles de Cali en escenarios de aprendizaje y exposición constante de la herencia afro.

    * Deporte e Integración: La actividad física se utiliza como herramienta para el uso del tiempo libre y la cohesión social en los sectores intervenidos.

    Compromiso con la Inclusión y la Transformación. 

    Bajo la directriz del alcalde Alejandro Eder, el programa CaliAfro ejecuta una intervención integral, orgánica y territorial.

    El objetivo es claro: fortalecer el diálogo y la participación ciudadana para construir una ciudad más incluyente.

    Un destino turístico es más atractivo cuando su estructura social es sólida y sus ciudadanos participan activamente en la toma de decisiones.

    Estos resultados demuestran que, a través de procesos colectivos, la administración está recuperando a Cali.

    El fortalecimiento de la población afro no es solo un indicador social; es el pilar que sostiene la oferta de turismo étnico, posicionando a la ciudad como un destino donde la cultura se vive, se respeta y se protege.

    Queremos darle a uds este post de turismo y despedirnos hasta 2026! Felices fiestas!

  • La Primera Ruta de Turismo Indígena en Cali: Un Registro de Identidad y Gestión Cultural.

    La Primera Ruta de Turismo Indígena en Cali: Un Registro de Identidad y Gestión Cultural.

    El desarrollo urbano de Cali ha integrado formalmente un componente que anteriormente carecía de canales institucionales de difusión: la presencia y los conocimientos de sus comunidades originarias.

    Con la creación de la primera Ruta de Turismo Indígena, la ciudad establece un precedente administrativo y cultural que organiza más de 20 experiencias distribuidas entre siete cabildos y un resguardo indígena.

    Este proyecto no es una representación simulada, sino un portafolio de servicios diseñado y gestionado directamente por las autoridades étnicas del Distrito.

    El origen de la iniciativa.  

    La consolidación de esta ruta es el resultado de la inclusión de un capítulo indígena en el Plan de Desarrollo Distrital. Este paso administrativo permitió que la Secretaría de Turismo de Cali, liderada por María Fernanda Campuzano, trabajara de forma articulada con los representantes de los pueblos indígenas.

    Según Javier Alonso Díaz, gestor de turismo comunitario, el proceso requirió meses de mesas de trabajo y visitas técnicas a los territorios para definir qué aspectos de su cultura podían ser compartidos con el público externo sin vulnerar su autonomía.

    Una oferta basada en la realidad comunitaria. 

    La ruta se aleja de la observación pasiva y propone una interacción directa con los pilares de la vida indígena en el contexto actual. Los visitantes tienen acceso a:

    * Sistemas de salud propios: Demostraciones y consultas basadas en la medicina ancestral y el uso de plantas medicinales.

    * Producción material: Talleres de artesanía donde se explican las técnicas de tejido y los significados de los diseños.

    * Expresiones rítmicas: Presentaciones de danza y música que forman parte de sus ritos y celebraciones.

    * Gastronomía: Preparación y consumo de alimentos tradicionales que conservan ingredientes nativos.

    Stefany Vacacela, gobernadora del Cabildo Indígena Kichwa, señala que el objetivo principal es demostrar que las comunidades poseen un modelo de turismo propio.

    Este modelo no depende de operadores externos, sino de la cosmovisión y los usos y costumbres de cada pueblo residente en Cali.

    Impacto y sostenibilidad.  

    La participación de entidades como la Cámara Verde y Biotácora Colombia subraya el valor de este proyecto dentro del marco del desarrollo sostenible.

    Al ser Cali una ciudad con alta biodiversidad, los saberes indígenas ofrecen métodos de relación con el entorno que son de interés para el turismo académico y de naturaleza.

    Esta ruta funciona como una herramienta de visibilización y fortalecimiento económico para las comunidades.

    Al profesionalizar su oferta turística bajo la marca «Date un Borondo Cali Auténtica», los pueblos originarios de Cali aseguran un espacio en la economía local, manteniendo el control sobre la narrativa de su propia historia y su legado cultural.

  • Ecoturismo, bienestar y arte en el turismo cultural?

    Ecoturismo, bienestar y arte en el turismo cultural?

    el ecoturismo y el turismo de bienestar (o holístico) son considerados por las políticas actuales en Colombia como componentes clave para la apropiación de las artes, la cultura y el patrimonio, y van más allá del simple «turismo cultural» tradicional (enfocado en monumentos o museos).

    Aquí te detallo cómo se articulan estos conceptos en el contexto colombiano, según sus lineamientos de política:

    🎨 Apropiación de las Artes y la Cultura a través del Turismo:

    El concepto de apropiación social del patrimonio y la cultura es fundamental en las políticas turísticas de Colombia (como la Política de Turismo Cultural y la Política de Turismo Sostenible).

    Implica que el turismo no solo visite la cultura, sino que la valore, la integre, la conserve y la promueva a través de las comunidades.

    El Ecoturismo como Apropiación Cultural. 

    El ecoturismo se convierte en un vehículo de apropiación de la cultura por varias razones:

    Vínculo Indisoluble Naturaleza-Cultura: En Colombia, la mayoría de la biodiversidad está intrínsecamente ligada a la cosmovisión y los saberes ancestrales de las comunidades que la habitan (indígenas, afrocolombianas y campesinas).

    Visitar un Parque Natural, por ejemplo, casi siempre implica interactuar con una cultura que tiene tradiciones, artes y conocimientos sobre la flora y fauna.

    Turismo Comunitario: Las políticas fomentan el Ecoturismo Comunitario. Este modelo empodera a las comunidades locales para que sean ellas quienes presten los servicios turísticos, lo que les permite apropiarse económicamente y socialmente de su patrimonio natural y cultural, presentándolo bajo sus propios términos y prácticas.

    Conservación de Artes y Tradiciones:

    Al generar ingresos por turismo, se incentiva a las comunidades a mantener vivas sus prácticas culturales, como artesanías, medicina tradicional, gastronomía autóctona y narrativas históricas, que se convierten en los atractivos turísticos.

    El Turismo de Bienestar como Apropiación Espiritual y de Saberes:

    El turismo de bienestar (o holístico/espiritual) se relaciona directamente con la apropiación de las artes inmateriales y espirituales de la cultura:

    Cosmovisión Ancestral: El bienestar colombiano, como se reconoce en documentos del MINCIT, tiene su esencia en la cosmovisión de los pueblos ancestrales.

    Experiencias de bienestar como el uso de plantas medicinales, rituales de sanación o retiros en territorios sagrados, son una forma de turismo que busca la apropiación respetuosa de estos saberes.

  • En La Buitrera se respira ‘azul clarito’: Fortalecimiento del Turismo Comunitario Rural en Cali.

    En La Buitrera se respira ‘azul clarito’: Fortalecimiento del Turismo Comunitario Rural en Cali.

    La Alcaldía de Cali, a través de la Secretaría de Turismo y en cumplimiento del mandato del alcalde Alejandro Eder, está impulsando el fortalecimiento de las comunidades rurales mediante iniciativas turísticas.

    El corregimiento La Buitrera fue el escenario de una activación reciente, enmarcada en el proyecto de Presupuesto Participativo. La actividad se caracterizó por la presencia de color, sonidos naturales y aire puro.

    Hubo una amplia participación de la comunidad. Los asistentes realizaron caminatas que tuvieron como destino el Bosque de Roble Negro, ubicado dentro del Parque Nacional Natural Farallones.

    Durante los recorridos, los participantes estuvieron rodeados de vegetación nativa, avistaron aves como el Barranquero y observaron una microfauna diversa.

    La experiencia comenzó en la zona urbana del corregimiento y culminó en la Vereda El Otoño. En este punto, se llevaron a cabo presentaciones y un reconocimiento formal del territorio por parte de los asistentes y organizadores.

    Turismo de Resiliencia y Orgullo Local.  

    Durante el desarrollo de la jornada, los habitantes de La Buitrera ofrecieron y vendieron refrigerios, souvenirs y otros productos que elaboran, lo cual contribuye directamente al fortalecimiento de sus emprendimientos locales.

    El grupo turístico comunitario del corregimiento también experimentó avances en su consolidación. Se les entregaron nuevos uniformes e implementos.

    Estos elementos nuevos buscan reflejar su identidad específica y su labor dentro del proyecto de turismo local.

    Según la información proporcionada, Cali se posiciona como un lugar para vivir experiencias auténticas que combinan naturaleza, cultura y el desarrollo de las comunidades locales.

    César Augusto Valencia Espinosa, quien participó en la actividad, comentó sobre la experiencia: “visitar el bosque de roble negro es algo fantástico; te recargas de vida en ese baño de bosque, respiras aire puro y ves aves hermosas como el Barranquero, además de una microfauna espectacular”.

    Por su parte, María Alejandra Quiroga destacó el efecto de estas iniciativas en la población: “agradecemos a la Secretaría de Turismo por promover procesos comunitarios que nos permiten conocer el territorio desde la vivencia”.

    Con el desarrollo de estas acciones, La Buitrera está consolidándose como un destino que integra el turismo con su riqueza natural y la participación de la comunidad.

    Se extiende una invitación a los residentes de Cali y a los visitantes para que descubran el lugar y formen parte de experiencias que buscan transformar positivamente el entorno.