Etiqueta: CINE

  • El BIFF convoca a productores de largometraje en desarrollo.

    El BIFF convoca a productores de largometraje en desarrollo.

    Hay festivales que son vitrinas de vanidades, pasarelas de alfombra roja donde el cine se consume como si fuera comida rápida.

    Y luego están las trincheras. Esas esquinas del mapa donde hacer una película no es una cuestión de ego, sino un acto de pura supervivencia cultural.

    En este 2026 de pantallas saturadas y algoritmos dictando qué debemos ver, el Bogotá International Film Festival (BIFF) acaba de activar sus motores para su duodécima edición.

    Pero no lo hace con fuegos artificiales vacíos. Lo hace con una declaración de intenciones que huele a asfalto, a oficina, a café trasnochado y a la búsqueda obsesiva de la próxima gran historia iberoamericana.

    La metamorfosis ha comenzado: el viejo *BIFF LAB* ha muerto. En su lugar, emerge el BIFF Producers Club.

    El cambio de nombre no es un mero capricho de marketing; es un giro estratégico hacia el corazón del problema. En el cine, el guion es el mapa, pero el productor es el que consigue la gasolina.

    La letra chica del talento: Un filtro para sobrevivientes.  

    Bogotá no está buscando soñadores ingenuos; está buscando cirujanos del celuloide. La convocatoria, abierta desde el 25 de mayo hasta el 20 de junio, no es apta para aficionados.

    Las reglas del juego son claras, estrictas y transparentes, como debe ser cualquier convocatoria pública que se respete:

    – Trayectoria real: Empresas productoras con mínimo tres años de constitución legal.

    – Espalda financiera: Demostrar un portafolio de al menos tres largometrajes ya estrenados.

    – Proyectos sólidos: Ficciones de mínimo 70 minutos, con un guion maduro (mínimo en tercera versión) y el 10% de la financiación ya amarrada.

    – El criterio del jurado: Aquí no se premian las buenas intenciones. Un comité riguroso evaluará la originalidad del tratamiento visual, la coherencia del desarrollo y una viabilidad financiera que garantice que la película sea una realidad en un plazo máximo de tres años. Cine posible, no promesas rotas.

    Este blindaje institucional no es un esfuerzo aislado. Detrás del blindaje del *Producers Club* se teje una red donde se encuentran la Secretaría de Cultura, el Macrosector de Industrias Creativas de la Cámara de Comercio y la Comisión Fílmica de Bogotá (Idartes). Cooperación pública y privada real, lejos de la burocracia paralizante.

    Tres días de octubre en el epicentro del caos creativo.  

    Quienes logren pasar el filtro no irán a Bogotá a pasear. En octubre, bajo el ala del Bogotá Creative Connect, los seleccionados se encerrarán durante tres días en una maratón de supervivencia profesional.

    No habrá conferencias aburridas de manual. La agenda está diseñada como un campo de entrenamiento de alto nivel: Think Tanks para repensar el negocio, paneles de discusión sectorial, Fam Trips para entender la ciudad como un set vivo, y las siempre cruciales reuniones One-to-one.

    Citas a ciegas pero con inversores, distribuidores y expertos del audiovisual mundial programadas al milímetro.

    El objetivo colateral es claro: consolidar a Bogotá no solo como una locación bonita, sino como el verdadero cerebro creativo de la región.

    El reloj ya corre. Hay tres semanas para postular, para demostrar que el cine iberoamericano tiene los dientes afilados y que las historias de este lado del mundo no necesitan pedir permiso para ser universales. Las bases están en la web del festival; la suerte, para los que se atrevan, ya está echada.

  • Casa arc: laboratorio del cine comunitario nacional.

    Casa arc: laboratorio del cine comunitario nacional.

    En el vertiginoso mercado de la atención, donde la comunicación suele reducirse a un ruido blanco de algoritmos y métricas vacías, existe un refugio en Bogotá que opera bajo una lógica distinta.

    No es una oficina, aunque allí se trabaje con la precisión de un relojero; no es una fábrica de contenido, aunque sus productos circulen por las venas de la cultura continental.

    Se trata de Casa ARC, un colectivo donde se han unido saberes que, tras dos décadas de existencia y consolidada este año, ha logrado lo que parece imposible en la era de la obsolescencia programada: construir un legado basado en el rigor y la honestidad.

    Fundada en 2005, pero consolidada este año, Casa ARC no nació para seguir tendencias, sino para fundar desde una ética del acompañamiento.

    Mientras el mundo se obsesionaba con lo efímero, el equipo liderado por Nicolás Acosta Alarcón, Litza Alarcón Romero y Samuel Acosta Alarcón decidió que la comunicación estratégica debía ser.

    ante todo, un acto de fe compartido además de un saber compartido entre comunicación, publicidad y producción audiovisual dónde todas las formas de saberes son bienvenidas.

    Su premisa es tan simple como radical: *»El legado no se hereda, se construye»*. (En este caso es generacional: las historias que están construyendo Lizbeth con sus hijos) lo han hecho ladrillo a ladrillo, habitando ese espacio gris —y a menudo ignorado— entre la intención de una marca y la sensibilidad de su audiencia.

    Entrar en la narrativa de Casa ARC es recorrer una arquitectura de «Portones». No son secciones departamentales en el sentido burocrático, sino habitaciones especializadas donde los proyectos respiran. El Portón de Cine quizás su faceta más romántica y a la vez técnica, ha sido el útero de más de cien películas.

    En un país como Colombia, donde hacer cine es un acto de heroísmo cotidiano, Casa ARC se ha erigido como el aliado silencioso que sabe transformar un guion en un fenómeno cultural.

    No se limitan a «vender» una película; la habitan, comprenden su pulso y la traducen para un público que busca algo más que entretenimiento.

    Pero el santuario no se queda en la oscuridad de la sala de proyección. Se expande hacia el Turismo y la Cultura, entendiendo que viajar y crear son formas gemelas de la curiosidad humana.

    Aquí, la comunicación abandona el tono transaccional para convertirse en un relato de identidad. Y en su Sala de Prensa el ejercicio periodístico recupera su sello editorial, ese criterio que se ha perdido en la carrera por el clic fácil.

    Hay una elegancia casi anacrónica en su forma de gestionar la información: prefieren la claridad al estruendo, la esencia al artificio.

    Lo que hace a Casa ARC un fenómeno digno de análisis no es solo su longevidad, sino su capacidad para mantenerse como un «Santuario» en medio del caos corporativo. Es una anomalía saludable en el ecosistema bogotano.

    En sus oficinas, el concepto de «cocreación» no es una palabra de moda en un PowerPoint, sino una metodología donde el cliente deja de ser un emisor para convertirse en parte de un ecosistema vivo.

    Al final, la trayectoria de estos veinte años nos deja una lección sobre la sostenibilidad del pensamiento crítico aplicado a la empresa.

    Casa ARC demuestra que la comunicación, cuando se ejerce con criterio y alma, es capaz de sobrevivir a las crisis de modelo y a las mutaciones digitales. No solo han gestionado marcas; han custodiado historias.

    Y en un mundo que parece haber olvidado cómo escucharse, tener un lugar donde el ruido se transforma en claridad es, posiblemente, el mayor acto de vanguardia que podemos presenciar.

    ¿Es posible comunicar sin traicionar la esencia? En Bogotá, detrás de unos portones que miran al futuro con la calma de quien sabe lo que ha construido, la respuesta es un rotundo y creativo sí.

  • Convocatoria era futuro: el fondo audiovisual para la equidad racial ya se encuentra aquí.

    Convocatoria era futuro: el fondo audiovisual para la equidad racial ya se encuentra aquí.

    En un país donde la pantalla grande ha sido, por décadas, un club privado de estéticas importadas y relatos de «clase media alta en crisis existencial», surge una pregunta que pica como el sol del Chocó a mediodía:

    ¿Si tuviéramos otras imágenes, qué pensaríamos de nosotros? No es una duda retórica; es un desafío estructural.

    Durante años, la representación de las comunidades étnicas en Colombia ha oscilado entre el folclorismo condescendiente o el retrato crudo de la carencia.

    Pero el guion está cambiando, y esta vez, quienes sostienen la cámara no piden permiso para entrar en el encuadre.

    La llegada de la segunda convocatoria de ERA FUTURO, el Fondo Audiovisual para la Equidad Racial de Manos Visibles, no es solo una noticia administrativa; es un acto de soberanía narrativa.

    Estamos hablando de un fondo que entiende que la equidad no es un adorno en los créditos finales, sino una base sólida desde la producción.

    La regla es clara y contundente: empresas cinematográficas con al menos un 40% de participación de personas indígenas o afrodescendientes. Aquí no se trata de «incluir», se trata de pertenecer.

    La Anatomía de la Nueva Imagen. 

    La convocatoria busca largometrajes, ya sean de ficción o documental, que tengan la potencia estética de una marea alta. No buscan contenidos ligeros; buscan cinematografías que miren de frente los problemas urgentes de nuestro tiempo. Es una apuesta por el cine que no solo se ve, sino que se siente en los huesos.

    ¿Qué se necesita?

    Identidad en el ADN: La cuota del 40% asegura que la mirada étnica sea parte de la toma de decisiones, no solo un decorado frente a la lente.

    Madurez Creativa: Proyectos en etapa avanzada de desarrollo, producción, posproducción o incluso listos para el gran estreno.

    Visión Artística: Menos clichés, más riesgo. Se premia la estética que rompe el molde tradicional del «cine colombiano de exportación».

    El Reloj Corre: La Ruta Hacia el Pitch.  

    El calendario cinematográfico de este 2026 ya tiene marcadas sus fechas de oro. Quienes tengan historias que queman en el pecho tienen hasta el 21 de mayo para cerrar sus carpetas y enviar ese formulario que podría cambiar el rumbo de su productora.

    Después, vendrá el suspenso: el 12 de junio se conocerán los aceptados, y entre el 2 y 3 de julio, los seleccionados tendrán que defender su visión en un pitch que promete ser más intenso que un clímax de suspenso.

    Finalmente, el 9 de julio, el país conocerá a los nuevos guardianes de nuestras imágenes.
    «No estamos pidiendo un espacio en su historia; estamos construyendo la nuestra.»

    La verdadera transformación no ocurre en la alfombra roja, ocurre en el presupuesto, en la financiación y en la libertad de contar quiénes somos sin filtros coloniales.

    Manos Visibles, a través de ERA FUTURO, está poniendo los recursos donde antes solo había promesas.

    Si tienes el guion, si tienes la empresa con el alma diversa y si tienes la rabia o la ternura necesaria para capturar nuestra realidad, el correo audiovisual@manosvisibles.org es tu puerta de entrada.

    Porque si cambiamos las imágenes, cambiamos el pensamiento. Y si cambiamos lo que pensamos de nosotros, el futuro deja de ser una incertidumbre para convertirse en una película que, por fin, nos representa con dignidad y belleza.
    Corten. Cámara. ¡Acción por la equidad!

  • El Diluvio que nos Debían: Gala del Sol y el Bautizo de Fuego en Babel.

    El Diluvio que nos Debían: Gala del Sol y el Bautizo de Fuego en Babel.

    No busquen refugio. El estreno internacional de ”Llueve sobre Babel” no es un paraguas para protegernos de la realidad, es la inundación necesaria que venía avisando el cine latinoamericano.

    Con solo 28 años, la caleña Gala del Sol ha dejado de ser una «promesa» para convertirse en el huracán que ha despeinado a la crítica global.

    No lo decimos nosotros por patriotismo barato; lo dice The Hollywood Reporter, situándola en el Olimpo de lo mejor del 2025 mientras el resto del mundo apenas intenta procesar qué acaba de ver.

    El Purgatorio tiene Barra Libre. 

    Gala no juega a la segura. Su ópera prima es una bofetada de “realismo áspero” mezclado con una “psicodelia tropical” que marea y enamora.

    La premisa es tan demente como brillante: una reinterpretación coral del Inferno de Dante, pero donde los círculos del infierno se reducen a uno solo: Babel, un bar clandestino que exhala vapor y pecado.

    En este epicentro del delirio steampunk tropical, las almas perdidas no rezan; apuestan. Se juegan los años que les quedan de vida en una partida de cartas contra “La Flaca”, una personificación de la Muerte que camina entre mesas de madera vieja y luces de neón.

    Y si creen que el surrealismo termina ahí, esperen a que la salamandra parlante les dé lecciones de ética mientras el sudor de la pista de baile les empapa la camisa. Es la estética punk de los 90 dándose un beso de lengua con el realismo mágico más visceral.

    Una Torre de Sonido y Disidencia. 

    Lo que verdaderamente nos voló la cabeza en Sundance fue la transgresión sensorial. La banda sonora es un choque de trenes delicioso: salsa caleña, trap, flamenco y ritmos balcánicos.

    ¿Suena imposible? Quizás para oídos conservadores, pero bajo la mezcla técnica de los estudios de Sony Pictures, este ecosistema sonoro se siente como el latido de una ciudad que no sabe dormir.

    Pero bajo el maquillaje camp y la narrativa mística, late un corazón político. La película es un testimonio de resiliencia nacido en las entrañas de la pandemia.

    Es una exploración cruda de la identidad LGTBIQ+ y un grito de redención en una América Latina que suele castigar la diferencia.

    Gala del Sol nos ha entregado una carta de amor a Cali, escrita con sangre, sudor y purpurina. Es un triunfo maximalista que abraza nuestras contradicciones y nos escupe una verdad incómoda: en el caos de Babel, la única forma de salvarse es aceptando que ya estamos condenados, pero que al menos la música es excelente.

  • Encendiendo las pantallas: Un grito colectivo por la Exhibición Comunitaria 2026.

    Encendiendo las pantallas: Un grito colectivo por la Exhibición Comunitaria 2026.

    El cine no es solo una imagen proyectada en la oscuridad; es un acto de resistencia, un encuentro de voluntades y, sobre todo, una ventana abierta al mundo.

    El Manifiesto de la Exhibición Comunitaria 2026 surge como un recordatorio poderoso de que somos «exhibicionistas», pero no en el sentido tradicional, sino como accionadores y soñadores de costas, valles y montañas que trabajan incansablemente para que el cine llegue a donde todos puedan mirar.

    Este movimiento, integrado por cineclubes de barrio y plazas públicas, se define como una fuerza común que trabaja para abrir ventanas a través de la luz de las pantallas.

    La visión de este proyecto trasciende la mera proyección de películas. Se trata de una apuesta por abrir diálogos inesperados, movilizar sensibilidades y resignificar territorios.

    En un mundo donde el acceso a la cultura suele estar centralizado, la exhibición comunitaria propone que el cine es, en su esencia, un acto político.

    Creemos firmemente en el poder de la colectividad y reivindicamos el goce y el disfrute como herramientas políticas fundamentales para transformar nuestra realidad.

    A diferencia de la industria cinematográfica convencional, este manifiesto declara con orgullo que no necesitamos alfombras rojas donde no cabemos todos.

    Lo que realmente necesitamos son pantallas vivas en nuestras calles y comunidades, espacios donde el cine se cohabite, se cuide y se convierta en una experiencia compartida.

    Estas «salas abiertas» no están completas sin la alegría del encuentro, por lo que las fiestas con música para animarnos son una parte esencial de la experiencia cinematográfica comunitaria.

    La esencia de este movimiento se resume en una metáfora profundamente conmovedora: Un pueblo sin cine es una casa sin ventanas.

    El cine comunitario es ese aire fresco que entra a las comunidades, permitiendo que los habitantes se reconozcan en la pantalla y miren más allá de sus fronteras cotidianas.

    Este manifiesto no es un documento estático ni cerrado; es una construcción colectiva nacida de la colaboración entre participantes de México y Colombia integrantes del programa formativo de Ambulante y el encuentro de exhibición de NODO SUR.

    Hoy, la invitación queda abierta para todos aquellos que creen en el cine como una herramienta de transformación social.

    Este es un llamado a los trabajadores del cine, a los proyeccionistas de barrio y a cualquier persona que desee encender una pantalla en su comunidad.

    Como bien dicta el cierre de este documento: Este manifiesto lo terminas tú Es hora de seguir habitando las plazas y de asegurar que ningún pueblo se quede sin sus ventanas al mundo.

  • Resultados de la tercera edición de bogoshorts.

    Resultados de la tercera edición de bogoshorts.

    Esta crónica detalla los resultados de la vigésima tercera edición del Bogotá Short Film Festival (BOGOSHORTS), cuya ceremonia de premiación, la Noche de Santa Lucía, se celebró el martes 9 de diciembre de 2025 en el Teatro Colón de Bogotá.

    Ganadores de la 23ª Edición de BOGOSHORTS:

    Resultados de la Competencia Nacional
    El cierre de la edición 2025 de BOGOSHORTS definió los trabajos que recibieron la estatuilla de Santa Lucía, el máximo reconocimiento del festival.

    El jurado evaluó producciones en cuatro categorías principales de la Competencia Nacional: ficción, documental, animación y experimental.

    Cortometraje de Ficción.  

    El premio a Mejor Cortometraje de Ficción fue otorgado a Agachar el rostro, dirigido por Camilo Medina Noy.

    El cortometraje narra la historia de un joven que debe enfrentar las consecuencias de un acto de violencia en un entorno rural.

    El jurado destacó la dirección técnica y la capacidad del relato para abordar la culpa sin recurrir a diálogos extensos.

    En esta misma línea de ficción, la actriz Marleyda Soto recibió el premio a Mejor Actriz por su papel en La Mona, mientras que Henry Garzón fue reconocido como Mejor Actor por Malas posturas.

    Cortometraje Documental.  

    En la categoría de Mejor Cortometraje Documental, el ganador fue Mi viche todo el día, del director Juan Camilo Moreno.

    La obra registra la cultura y los procesos de producción del viche en las comunidades del Pacífico colombiano.

    La pieza fue valorada por su valor antropológico y su calidad visual al retratar las tradiciones locales. Complementando esta categoría, Mauricio Maldonado obtuvo el premio a Mejor Dirección por el documental Un aparato para detectar fantasmas.

    Cortometraje de Animación.  

    El galardón a Mejor Cortometraje de Animación recayó en Una vez en un cuerpo, dirigido por María Cristina Pérez.

    Con este premio, la directora suma su tercera Santa Lucía en el festival. La obra utiliza la técnica de animación para explorar temas de identidad y transformación física. El jurado resaltó la fluidez de la animación y el estilo visual característico de la autora.

    Cortometraje Experimental.  

    Finalmente, en la categoría de Mejor Cortometraje Experimental, la estatuilla fue para Preguntas frecuentes, de Sofía Salinas Barrera.

    Esta obra se distingue por su estructura no lineal y el uso de recursos visuales abstractos para plantear interrogantes sobre la cotidianidad y la percepción digital.

    Cierre del evento. 

    La ceremonia en el Teatro Colón concluyó una semana de proyecciones que incluyó 300 cortometrajes de 40 países.

    Además de los premios nacionales, se reconoció a Agapito (Filipinas/Francia) como Mejor Ficción Internacional y a Un poeta, de Simón Mesa Soto, como el Mejor Largometraje Colombiano del año. Con estos actos, el festival finalizó su agenda presencial de 2025.

  • Reseña: «Un pájaro voló» de Leinad Pájaro de la Hoz.

    Reseña: «Un pájaro voló» de Leinad Pájaro de la Hoz.

    Un duelo silencioso en el coliseo vacío
    «Un pájaro voló» (2024), un cortometraje de ficción de 20 minutos dirigido por el colombiano Leinad Pájaro de la Hoz, es una obra concisa y cargada de simbolismo que aborda el tema del duelo y la memoria desde una perspectiva sensorial.

    A pesar de su corta duración, el film se destacó en la escena internacional, siendo una coproducción entre Colombia y Cuba y obteniendo el Premio Especial del Jurado Internacional a Mejor Cortometraje en la sección Generation 14 Plus de la Berlinale 2024.

    La película se centra en Boloy, el jugador principal de la selección cubana de voleibol. Su rutina de entrenamiento se ve invadida por la persistente y dolorosa memoria de un amigo fallecido.

    El director, cuyo propio padre fue un jugador de voleibol que murió cuando él era niño, utiliza esta experiencia personal como génesis de la historia, impregnando el metraje de una atmósfera íntima y reflexiva.

    El título mismo hace referencia a un titular periodístico de 1993 sobre la muerte de su padre, lo que subraya la conexión profunda entre la obra y la experiencia del cineasta.

    Pájaro de la Hoz logra un ejercicio estético particular al situar gran parte de la acción en un gran coliseo vacío.

    Este espacio, usualmente lleno de vida y ruido, se convierte en un escenario de resonancias y ecos, donde el tiempo y la muerte parecen entrelazarse.

    La sinopsis oficial menciona cómo «los pájaros revolotean» mientras «el tiempo y la muerte se juntan una noche», sugiriendo un enfoque expresionista más allá de la narración lineal.

    El enfoque del director se inclina hacia lo sensorial. Se prioriza el sonido —el golpe de los balones, el aleteo de las palomas— y la atmósfera, capturando la quietud y la monumentalidad del coliseo.

    El dolor de Boloy no se expresa mediante diálogos extensos, sino a través de la corporalidad, el esfuerzo físico en el entrenamiento y la soledad en el vasto espacio.

    El uso de jugadores reales del equipo cubano de voleibol, interpretándose a sí mismos, añade una capa de autenticidad a la representación del esfuerzo y la disciplina, amplificando el contraste con el vacío emocional interno del protagonista.

    Aunque el programa «El Espejo» de RTVC lo presentó como un film que dialoga con otras obras sobre la memoria, la migración y el cine latinoamericano, «Un pájaro voló» se sostiene por sí mismo como una meditación poética sobre cómo se enfrenta la ausencia en medio de la vida cotidiana y la exigencia profesional.

    Es una obra que invita a la interpretación, donde el recuerdo de lo que se ha ido se convierte en una fuerza que, paradójicamente, puede impulsar o paralizar a quien se queda.

    Es un cortometraje que utiliza un lenguaje cinematográfico sobrio y a la vez lírico para explorar el duelo.

    Es una pieza valiosa dentro del cine colombiano y cubano reciente, que demuestra cómo una historia concisa puede tener una resonancia emocional considerable.

  • Semana de la biodiversidad: Fotografía audubon: arte y conservación en cali.

    Semana de la biodiversidad: Fotografía audubon: arte y conservación en cali.

    La ciudad de Santiago de Cali se ha convertido en el prestigioso escenario internacional para el encuentro de arte y conservación que representan los Premios de fotografía Audubon 2025.  Esta majestuosa exposición de aves se inauguró en la Sala Subterránea del Museo La Tertulia como parte de la ‘Semana de la Biodiversidad’.

    La muestra, titulada «Premios Audubon 2025 en Cali: Arte y Conservación», invita a los visitantes a presenciar una experiencia visual inolvidable.

    La Tertulia abre sus puertas de manera gratuita para exhibir las fotografías ganadoras de este renombrado certamen internacional.

    La exposición, que celebra la majestuosa conexión entre naturaleza y conservación, deslumbra con imágenes de conservación a nivel global.

    Los interesados tienen la oportunidad de visitar la muestra hasta el próximo 5 de octubre. Las obras exhibidas han logrado conquistar la mirada de amantes de la fotografía y de críticos alrededor de todo el planeta.

    Un aspecto fundamental de esta edición en Cali es el notable reconocimiento al talento nacional, pues cinco destacados fotógrafos colombianos fueron galardonados por sus impresionantes imágenes.

    Estos artistas, cuyas obras ahora forman parte de la historia de los ‘Premios Audubon 2025’, son Jacobo Giraldo Trejos, Cristian Valencia, Luis Alberto Peña, Shamir Shah, y el joven talento oriundo de Cali, Camilo Sanabria Grajales.

    El impacto de este reconocimiento fue palpable en las declaraciones de los propios artistas. Camilo Sanabria Grajales, quien fue el ganador de la categoría juvenil, compartió su profundo honor por este logro internacional.

    Para Camilo, su fotografía es importante porque no solo inspira, sino que también cuenta una historia vital de conservación.

    Él explicó que la imagen capturada corresponde a una especie migratoria que requiere protección, ya que es «sumamente importante para nuestro planeta».

    Por su parte, el fotógrafo Shamir Shah expresó un fuerte vínculo emocional con Cali, la ciudad anfitriona, confesando que le llena de orgullo poder aportar a la ciudad que lo ha recibido «con inmenso cariño».

    Shamir describió su proceso creativo de una manera singular, señalando que su fotografía «no la estaba buscando, fue ella la que me encontró a mí».

    Además, destacó la riqueza intrínseca de la capital vallecaucana, señalando que Cali «está llena de sabrosura, de biodiversidad y de buen vivir, motivo por el cual le encanta residir allí.

    La inauguración de los ‘Premios Audubon 2025’ en el Museo La Tertulia representó mucho más que una simple celebración artística; se estableció como un poderoso mensaje que impulsa a Cali a consolidarse como un epicentro cultural y ambiental a nivel mundial.

    A través de este evento internacional, la capital vallecaucana logra ratificar que tanto la recuperación como el progreso de la ciudad se fundamentan en la conexión esencial entre el arte, la cultura y la conservación.

    El evento sirve como un mecanismo para integrar las industrias creativas y culturales con la agenda ambiental.

    Al destacar la riqueza natural del país y el ingenio de los fotógrafos colombianos, se fortalece la identidad de la Capital Pacífica de Colombia, proyectándola una vez más ante los ojos del mundo, lo que el texto concluye como una forma de recuperar Cali.

  • Festival fincali 2025. Evento financiación para proyectos audiovisuales. Parte 2.

    Festival fincali 2025. Evento financiación para proyectos audiovisuales. Parte 2.

     

     

    Cómo veíamos la semana pasada en el evento de financiamiento estuvimos hablando del cnacc y como es algo para lograr el financiamiento del cine comunitario y otra case de cine en colombia.

    Junto con el cnacc se habla de dos ley de cine:  la ley 814 y 1556.  Se la estaremos explicando por acá para que sepan lo necesario de estás leyes.

    Contextualización de la Ley 814 de 2003.  

    La Ley 814 de 2003, promulgada el 2 de julio de 2003, fue creada con el objetivo fundamental de fomentar la actividad cinematográfica en Colombia.

    Esta ley busca afianzar el desarrollo progresivo, armónico y equitativo de la cinematografía nacional y, en general, promover toda la actividad cinematográfica en el país.

    Se enmarca en armonía con los principios y propósitos ya establecidos en la Ley 397 de 1997.

    La actividad cinematográfica es considerada de interés social debido a su vínculo directo con el patrimonio cultural de la Nación y la formación de identidad colectiva.

    Por ello, es objeto de especial protección y debe contribuir a su propio desarrollo industrial y artístico, así como a la protección cultural del país.

    Para lograr estos fines, la ley adopta medidas de fomento que buscan generar un retorno productivo entre los sectores de la industria de las imágenes en movimiento, estimular la inversión en la producción de bienes y servicios de esta industria cultural, facilitar la gestión cinematográfica y convocar condiciones de participación, competitividad y protección para la cinematografía nacional.

    Normativa Jurídica de la Ley 814 de 2003.  

    La Ley 814 de 2003 establece un marco jurídico integral para la promoción y regulación del sector cinematográfico en Colombia, incluyendo:

    1. Definiciones Clave:
    Industria Cinematográfica: Designa los momentos y actividades de producción de bienes y servicios audiovisuales, especialmente producción, distribución o comercialización y exhibición.

    Cinematografía Nacional: Comprende el conjunto de acciones públicas y privadas para el desarrollo artístico e industrial de la creación y producción audiovisual y cinematográfica nacionales, buscando arraigar y apoyar su realización, conservación, preservación y divulgación.

    Actividad Cinematográfica en Colombia: Engloba los dos conceptos anteriores.

    * Otros términos definidos incluyen: Sala de cine o exhibición, Exhibidor, Distribuidor, y Agentes o sectores de la industria cinematográfica (productores, distribuidores, exhibidores, etc.)

    * Las obras realizadas bajo regímenes de producción o coproducción dispuestos en la ley, normas vigentes y tratados internacionales se consideran obras cinematográficas colombianas.  Los cortometrajes se definen como obras de duración mínima de siete (7) minutos.

    2. Competencias del Estado y el Ministerio de Cultura:  

    El Estado, a través de las instancias designadas en la Ley 397 de 1997, promoverá todas las medidas para el logro de los propósitos nacionales en torno a la actividad cinematográfica.

    Compete al Ministerio de Cultura, a través de la Dirección de Cinematografía, trazar políticas, adoptar decisiones para el desarrollo cultural, artístico, industrial y comercial de la cinematografía nacional, y velar por su conservación, preservación y divulgación.

    También le corresponde promover la competitividad de la obra cinematográfica colombiana, otorgar estímulos e incentivos, vigilar el Fondo para el Desarrollo Cinematográfico, proteger los espacios de exhibición, clasificar las salas y velar por el cumplimiento de la normativa.

    El Ministerio debe mantener un Sistema de Información y Registro Cinematográfico (SIREC) para el seguimiento y control de la Cuota y el Fondo, exigiendo a los agentes suministrar información.

    Ninguna sala de exhibición pública puede funcionar sin previo registro ante el Ministerio de Cultura.

    El Ministerio puede imponer sanciones y multas a los agentes de la actividad cinematográfica por incumplimiento de obligaciones.

    3. Contribución Parafiscal y el Fondo para el Desarrollo Cinematográfico:

    Se crea la Cuota para el Desarrollo Cinematográfico, una contribución parafiscal que apoya los objetivos de la ley.

    Sujetos de la Cuota:

    Exhibidores: 8.5% sobre el monto neto de sus ingresos por venta de derechos de ingreso a salas.
    Distribuidores de películas no colombianas: 8.5% sobre el monto neto de sus ingresos por comercialización de derechos de exhibición.

    Productores de largometrajes colombianos: 5% sobre los ingresos netos por exhibición en salas en territorio nacional.
    Excepciones: La exhibición de obras colombianas de largometraje en salas no causa la Cuota para el exhibidor ni para el distribuidor.

    Administración.  Los ingresos de la Cuota no forman parte del presupuesto general de la Nación.

    La retención la efectúan los exhibidores o quienes deban realizar pagos a distribuidores o productores.   El período de declaración y pago es mensual.   La DIAN tiene competencia para la fiscalización, determinación y aplicación de sanciones, así como para el cobro coactivo de la Cuota.

    Fondo para el Desarrollo Cinematográfico (FDC): Se crea como una cuenta especial sin personería jurídica, administrada por el Fondo Mixto de Promoción Cinematográfica o una entidad designada.
    Recursos del FDC: Incluyen el producto de la Cuota, rendimientos financieros, venta de inversiones, donaciones, cooperación internacional, sanciones e intereses, y asignaciones del presupuesto nacional.

    Los recursos del Fondo se ejecutan bajo normas de derecho privado y contratación entre particulares, y son objeto de control fiscal por la Contraloría General de la República.

    La Dirección del Fondo está a cargo del Consejo Nacional de las Artes y de la Cultura en Cinematografía, cuya composición reglamenta el Gobierno.

    4. Régimen Sancionatorio.  

    El Ministerio de Cultura puede imponer sanciones a productores, distribuidores y exhibidores por incumplimiento de obligaciones, tales como:

    * Multas de hasta 40 salarios mínimos legales mensuales por incumplimiento de porcentajes mínimos de exhibición de títulos nacionales, y cierre de la sala por reincidencia.

    * Multas de hasta 20 salarios mínimos mensuales por no suministrar a tiempo la información al SIREC.

    * Cierre de la sala hasta que se efectúe el registro previo de funcionamiento o de las salas existentes.

    * El procedimiento sancionatorio incluye una averiguación administrativa, notificación, práctica de pruebas y una resolución motivada.

    Contra estas resoluciones proceden los recursos de la vía gubernativa. El Ministerio puede ejercer jurisdicción coactiva para el cobro de multas.

    * Quienes incumplan con el suministro de información o estén en proceso de cobro de multas, no tendrán acceso a los estímulos, incentivos o créditos del FDC [30].

    Beneficios de la Ley 814 de 2003.  

    La Ley 814 de 2003 establece múltiples beneficios y estímulos diseñados para fortalecer la industria cinematográfica colombiana:

    1. Fomento General de la Actividad Cinematográfica.  

    * Propicia un desarrollo progresivo, armónico y equitativo de la cinematografía nacional.
    *Promueve la inversión en la producción de bienes y servicios de la industria cultural.

    * Facilita la gestión cinematográfica en su conjunto.
    * Convoca condiciones de participación, competitividad y protección para la cinematografía nacional.
    * Otorga a la actividad cinematográfica el carácter de interés social y objeto de especial protección, por su vínculo con el patrimonio cultural y la identidad colectiva.

    2. Beneficios del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico (FDC):
    Los recursos del FDC se destinan a Estímulos e incentivos: Concesión de estímulos e incentivos (similares a los de la Ley 397 de 1997), incluyendo subsidios de recuperación a la producción y coproducción colombianas.

    Subsidios de recuperación: Para la exhibición de obras cinematográficas colombianas en salas de cine
    Créditos Preferenciales:
    * Para la realización cinematográfica.
    * Para el establecimiento o mejoramiento de infraestructura de exhibición.
    * Para el establecimiento de laboratorios de procesamiento cinematográfico.
    * Garantías: Para la producción cinematográfica.
    *Investigación y Formación: Conformación del SIREC, investigación en cinematografía, estudios de factibilidad, asistencia técnica y estímulos a la formación en diversas áreas.
    * Protección de Derechos de Autor: Acciones contra la violación de derechos de autor en la comercialización, distribución y exhibición.

    Estímulos a Distribuidores:  Se pueden otorgar estímulos a distribuidores de películas no colombianas.
    * Inversión en Producción Nacional: Al menos el 70% de los recursos del Fondo se arbitrarán hacia la creación, producción, coproducción y realización de largometrajes y cortometrajes colombianos.

    3. Beneficios Tributarios y Estímulos Directos:
    * Deducción de la Cuota: La Cuota para el Desarrollo Cinematográfico es tratada como costo deducible en la determinación de la renta del contribuyente.
    * Estímulos a la Exhibición de Cortometrajes Colombianos: Los exhibidores pueden descontar directamente 6.25 puntos porcentuales de la contribución a su cargo cuando exhiban cortometrajes colombianos certificados.

    * Estímulos a la Distribución de Largometrajes Colombianos: Durante un período de diez años, los distribuidores pueden reducir hasta en 3 puntos porcentuales la Cuota a su cargo si han comercializado o distribuido un número específico de largometrajes colombianos en el año anterior.

    * Beneficios Tributarios a la Donación o Inversión: Los contribuyentes del impuesto a la renta que realicen inversiones o donaciones a proyectos cinematográficos de producción o coproducción colombianas (largometraje o cortometraje) aprobados por el Ministerio de Cultura, tienen derecho a deducir de su renta el 125% del valor real invertido o donado.

    Para esto, se expiden Certificados de Inversión o Donación Cinematográfica, que son títulos a la orden negociables en el mercado.

    Este beneficio es exclusivo para quienes no sean productores o coproductores de dichos proyectos, y no aplica para cine publicitario o telenovelas.

    * Estímulos Económicos por Exhibición Nacional: Con cargo a los recursos del FDC, se pueden otorgar estímulos económicos o subsidios de recuperación para las salas que cumplan o superen los porcentajes mínimos de exhibición de largometrajes colombianos que fije el Gobierno Nacional.
    * Impulso a la Producción Nacional en Publicidad: El Gobierno Nacional podrá establecer la obligación de que los comerciales o mensajes publicitarios en salas de cine sean exclusiva o porcentualmente de producción nacional.

    Estos mecanismos buscan fortalecer toda la cadena de valor de la industria cinematográfica en Colombia, desde la creación y producción hasta la distribución y exhibición, garantizando su desarrollo sostenido y su contribución a la cultura y la identidad del país.

    Y la ley 1556 que habla sobre la financiación del cine en el país.

    La Ley 1556 de 2012 tiene como objeto principal fomentar la actividad cinematográfica en Colombia,  promoviendo el territorio nacional como un escenario atractivo para el rodaje de obras audiovisuales.

    Esto busca, a su vez, impulsar la actividad turística y la promoción de la imagen del país, además de desarrollar la industria cinematográfica nacional.

    Todo ello se enmarca en una política pública diseñada para el desarrollo del sector y alineada con los fines esenciales del Estado, complementando las Leyes 397 de 1997 y 814 de 2003.

    A continuación, se desarrolla la normatividad legal y los beneficios a largo plazo que la ley establece:

    Normatividad Legal (Marco Legal) de la Ley 1556 de 2012

    1. Objeto y Alcance: La ley busca incentivar la filmación de obras audiovisuales en Colombia, definiendo «obra cinematográfica nacional» según Decretos 358 de 2000 y 763 de 2009, y «obra cinematográfica extranjera» como aquella que no cumple dichos requisitos.

    También se incluyen las películas producidas para televisión u otros medios, bajo parámetros del Comité Promoción Fílmica Colombia (CPFC).

    2. Servicios Cinematográficos y Sociedades de Servicios Cinematográficos: Define «servicios cinematográficos» como actividades especializadas de preproducción, producción y posproducción, incluyendo servicios artísticos y técnicos, prestados por colombianos residentes o domiciliados.

    Las «sociedades de servicios cinematográficos» son empresas colombianas registradas ante el Ministerio de Cultura para prestar estos servicios.

    3. Fondo Fílmico Colombia (FFC):

    * Creación y Naturaleza: Se crea como una cuenta especial del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

    * Recursos: Se constituye con asignaciones anuales del presupuesto nacional (que no afectan topes fiscales), rendimientos financieros y operativos, producto de venta de inversiones, donaciones, transferencias, aportes en dinero y cooperación internacional.

    * Administración: El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo administra y ejecuta los recursos, pudiendo elegir entre una entidad fiduciaria o el Fondo Mixto de Promoción Cinematográfica – Proimágenes Colombia.

    Destino de los recursos: Se destinan al pago de las contraprestaciones a productores cinematográficos (artículo 8°), costos administrativos y actividades de promoción de Colombia como lugar de filmación.

    * Control Fiscal: La Contraloría General de la República ejerce control fiscal sobre los recursos del FFC.

    4. Comité Promoción Fílmica Colombia (CPFC):

    * Creación y Función: Es el órgano directivo del Fondo Fílmico Colombia (FFC).

    *Atribuciones: Tiene a su cargo aprobar el manual de asignación de recursos, el manual de contratación, el presupuesto de gastos administrativos, los proyectos de filmación en Colombia y los contratos correspondientes, así como los proyectos de promoción del territorio nacional y su ejecución.

    * Integración: Está conformado por el Ministro de Comercio, Industria y Turismo (quien lo preside), el Ministro de Cultura, el Presidente de Proexport, dos representantes del sector cinematográfico designados por el Presidente de la República, el representante de los productores en el CNACC y el Director de Cinematografía del Ministerio de Cultura.

    Los Ministros pueden delegar su participación.  Los miembros del Comité no pueden acceder a los recursos del FFC.

    5. Contratos Filmación Colombia y Contraprestación:

    * Contratos: La entidad administradora del FFC celebra estos contratos con personas jurídicas que realicen el rodaje total o parcial de obras cinematográficas en Colombia, previa aprobación del proyecto por el CPFC y cumplimiento de requisitos.

    *Requisito de Inversión: Para que un proyecto sea aprobado, el productor debe invertir mínimo mil ochocientos salarios mínimos legales mensuales vigentes (1.800 smlmv) en Colombia, manejados a través de una fiducia vigilada por la Superintendencia Financiera.

    * Contraprestación: Las productoras de obras cinematográficas rodadas en Colombia que celebren estos contratos recibirán una contraprestación equivalente al 40% del valor de los gastos en servicios cinematográficos contratados con sociedades colombianas y al 20% del valor de los gastos en hotelería, alimentación y transporte, siempre que se cumplan las condiciones del manual de asignación de recursos.

    Las obras cinematográficas nacionales pueden o no contratar a través de sociedades colombianas de servicios cinematográficos.

    * Garantías Laborales: El productor debe garantizar integralmente los derechos y prestaciones sociales según la legislación colombiana al personal contratado o vinculado en el país.

    * Reconocimiento y Pago: La contraprestación se reconoce y paga cuando finalizan los compromisos de producción o posproducción en Colombia, previa solicitud al CPFC a través del FFC administrador y concepto favorable de una auditoría externa contratada por el productor.

    * Responsabilidades: En caso de improcedencia del pago, son **solidariamente responsables la empresa productora, las sociedades de servicios cinematográficos y la firma de auditoría externa.

    6. Disposiciones Adicionales:

    * Proyectos Nacionales: Pueden elegir entre los mecanismos de esta ley o los de la Ley 814 de 2003, pero no ambos simultáneamente.

    *Participación Extranjera: Los ingresos de artistas, técnicos y personal de producción no residentes en Colombia, que participen en películas extranjeras certificadas, se consideran rentas de fuente extranjera si no hay contrato ni pagos generados en el país.

    * Registro Cinematográfico: La Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura debe adecuar su sistema de registros para incorporar lo dispuesto en esta ley.

    * Visas Especiales: El Ministerio de Relaciones Exteriores debe establecer un régimen especial para el ingreso de personal artístico, técnico y de producción extranjero sin necesidad de visas de trabajo, exigiendo acreditación de asistencia médica.

    * Facilitación de Trámites: La filmación en espacios públicos no se considera un espectáculo público, por lo que no se aplican los requisitos de estos.

    Las entidades territoriales deben contar con un permiso unificado que integre las autorizaciones necesarias para la filmación audiovisual en espacios públicos bajo su jurisdicción, buscando la supresión de trámites.

    7. Vigencia: La ley rige a partir de su publicación (9 de julio de 2012) y hasta por un término de diez (10) años.

    Beneficios a Largo Plazo de la Ley 1556 de 2012

    Los beneficios a largo plazo están intrínsecamente ligados al objeto y los mecanismos de la ley:

    1. Fomento y Desarrollo de la Industria Cinematográfica Nacional:

    Al promover el territorio como lugar de filmación y ofrecer incentivos económicos, la ley busca fortalecer y expandir la industria del cine en Colombia.

    Esto implica la creación de empleo, la capacitación de personal técnico y artístico, y el aumento de la capacidad de producción local.

    2. Atracción de Inversión Extranjera: Los incentivos del 40% y 20% sobre gastos específicos hacen a Colombia más competitiva como destino de rodajes internacionales.

    Esto atrae capital extranjero que se inyecta directamente en la economía nacional a través de la contratación de servicios y personal colombiano.

    3. Promoción del Territorio y Patrimonio Cultural: Al usar el país como escenario para audiovisuales, se exponen sus paisajes, cultura y diversidad al mundo, lo que genera un reconocimiento internacional del patrimonio cultural colombiano.

    4. Impulso al Turismo: La visibilidad que obtienen las locaciones colombianas a través de las obras cinematográficas atrae a turistas interesados en visitar los lugares donde se realizaron las filmaciones, generando un incremento en la actividad turística.

    5. Mejora de la Imagen País: La promoción de Colombia como un destino fílmico eficiente y atractivo contribuye a construir una imagen positiva y moderna del país a nivel global.

    6. Generación de Empleo y Servicios Asociados: Los rodajes requieren una gran cantidad de mano de obra (artística, técnica, logística) y la contratación de diversos servicios (hotelería, alimentación, transporte, proveedores especializados).

    Esto se traduce en generación de empleo directo e indirecto y desarrollo de empresas de servicios cinematográficos colombianas.

    7. Simplificación y Agilización de Procesos: La creación de visas especiales para talento extranjero y un permiso unificado para filmaciones en espacios públicos facilita los trámites y reduce las barreras burocráticas, lo que hace a Colombia más atractiva y eficiente para producciones futuras.

    8. Profesionalización y Estandarización del Sector: La necesidad de cumplir con requisitos contractuales, auditorías externas y garantizar los derechos laborales impulsa una mayor profesionalización y el cumplimiento de estándares en la industria.

    En resumen, la Ley 1556 de 2012 establece un marco legal robusto y un sistema de incentivos financieros y administrativos con el objetivo claro de posicionar a Colombia como un centro de producción cinematográfica global, con beneficios que se extienden al desarrollo económico, cultural y turístico del país a largo plazo.

    La importancia de estás leyes ayuda a la distribución para la financiación de las películas a nivel nacional y se puede crear de esta forma para crear un cupo para que la empresa tenga descuento y también crear una fiducia para el desarrollo de las películas y cortos.

    Es por eso que las agencias de marketing tendrían oportunidad de crear un marketing para la ley de cine.  Esto lo estaremos hablando en la siguiente entrega.

    Estás tarjetas las dejamos para que puedas entender la ley 1559.

    https://notebooklm.google.com/notebook/3b02114c-9cc3-4a0d-91aa-dfb4735d2d73?artifactId=49e41de9-2061-4800-9ebe-2cb33b8ccdde

  • Festival fincali 2025.  Evento financiación para proyectos audiovisuales. Parte 1.

    Festival fincali 2025. Evento financiación para proyectos audiovisuales. Parte 1.

    El tema de la producción en el país es conocido por fondo cinematográfico es más o menos el 30% y la ley 814 es la que regula el cine en el país.

    Que es la ley 814 de cine?

    La Ley 814 de 2003 en Colombia es una legislación fundamental conocida como la Ley de Cine que establece un marco para el fomento y desarrollo de la industria cinematográfica nacional.

    Su principal objetivo es impulsar la producción distribución y exhibición de películas colombianas para que el cine se convierta en una industria cultural y económicamente sostenible.

    La ley crea dos mecanismos principales de financiación y apoyo el Fondo para el Desarrollo Cinematográfico FDC y los incentivos tributarios.

    El FDC se nutre de una contribución parafiscal recaudada de un porcentaje de los ingresos de las salas de cine por la exhibición de películas no colombianas y de los distribuidores de estas obras así como de un porcentaje de los ingresos de los productores de largometrajes nacionales.

    Estos recursos se destinan a financiar proyectos en distintas etapas como la producción circulación promoción formación y la preservación del patrimonio fílmico.

    Los incentivos tributarios por su parte ofrecen beneficios fiscales a inversionistas y donantes que apoyen proyectos cinematográficos colombianos.

    lo que busca atraer capital privado para el sector Gracias a esta ley la producción de cine en Colombia ha crecido exponencialmente pasando de un puñado de películas al año a varias decenas lo que ha fortalecido la infraestructura profesional y ha generado miles de empleos en la industria audiovisual nacional.

    El fondo cinematográfico ha desembolsado 467.075 millones para proyectos audiovisuales y los empresarios buscan este desarrollo cinematográfico para incentivos tributarios conocido como cnacc.

    Y que es el cnacc?  

    El CNACC, conocido como el Consejo Nacional de las Artes y la Cultura en Cinematografía, es un organismo vital para el desarrollo y el fomento del cine en Colombia.

    Este consejo es el encargado de administrar el Fondo para el Desarrollo Cinematográfico (FDC), una de las principales fuentes de financiación para proyectos audiovisuales en el país.

    El CNACC está compuesto por diversos actores del sector, incluyendo representantes del gobierno, directores, productores y otros profesionales de la industria.

    Su labor no se limita solo a la gestión de fondos. A través de la evaluación y selección de propuestas, el consejo desempeña un papel crucial en la dirección de la política cinematográfica nacional.

    Funciones y Responsabilidades. 

    Una de las principales responsabilidades del CNACC es analizar y decidir qué proyectos cinematográficos recibirán apoyo económico.

    Esto se hace a través de convocatorias públicas donde los cineastas presentan sus guiones y planes de producción.

    El consejo revisa cada propuesta para determinar su viabilidad, calidad artística y potencial para contribuir al crecimiento de la cultura cinematográfica colombiana.

    Además de la financiación directa, el CNACC también participa en la creación de estrategias a largo plazo para fortalecer la industria. Esto puede incluir iniciativas para la formación de nuevos talentos, la promoción del cine colombiano a nivel internacional y la creación de un marco normativo que favorezca la producción audiovisual.

    En resumen, el CNACC es el motor detrás de la financiación y la política del cine en Colombia. Gracias a su trabajo, se asegura que los recursos públicos sean distribuidos de manera equitativa y eficiente, permitiendo que se produzcan películas que no solo entretienen, sino que también reflejan la diversidad cultural y social del país.

    Y parte del desarrollo para el fdc es la creación de un portafolio del fdc.

    Y que es el portafolio del fdc.

    El portafolio del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico, conocido como FDC, se refiere al conjunto de proyectos cinematográficos que han recibido apoyo y financiación a través de las convocatorias de este fondo en Colombia.
    No es un documento físico o un solo archivo, sino la colección de todas las obras que han sido beneficiadas con los recursos del FDC a lo largo de los años. Esto incluye una amplia variedad de formatos y géneros, como:
    * Largometrajes y cortometrajes de ficción.
    * Películas documentales.
    * Proyectos de animación.
    * Obras en etapa de desarrollo, producción o posproducción.
    El portafolio representa el resultado del trabajo del CNACC, el Consejo Nacional de las Artes y la Cultura en Cinematografía, que es el ente que selecciona los proyectos ganadores de los estímulos del FDC.

    Es, en esencia, la manifestación tangible del impacto del fondo en la industria cinematográfica colombiana, mostrando la diversidad de historias y talentos que han sido apoyados para que el cine nacional pueda crecer y fortalecerse.

    Y lo más importante, el tema del marketing para las marcas se está a punto de convertir en lo más importante para el desarrollo de la ley de cine y estaremos hablando en la segunda parte.