Etiqueta: noticias arte Colombia

  • El guion de la resistencia: Cuando el sector audiovisual dejó de rodar para hacerse oír.

    El guion de la resistencia: Cuando el sector audiovisual dejó de rodar para hacerse oír.

    El pasado 14 de abril no fue un domingo cualquiera en el calendario de la burocracia estatal colombiana.

    Mientras las cámaras en los sets de rodaje descansaban, una pulsión distinta se cocinaba en las oficinas del Ministerio TIC.

    Allí, donde las frecuencias se reparten y los presupuestos se firman con la frialdad de quien nunca ha cargado un trípode bajo el sol del mediodía, se gestó un encuentro que muchos han tildado de histórico.

    No fue una reunión de cortesía, fue un careo necesario entre quienes crean la identidad visual del país y quienes administran sus recursos.

    La ministra Carina Murcia Yela y los gerentes de la televisión pública —esa red que va desde RTVC hasta los rincones de Telecafé, Canal Trece, Capital y Telecaribe— se sentaron a la mesa.

    Al otro lado, no había solo delegados; había el peso de más de 400 firmas. Cuatrocientas rúbricas que representan a directores, técnicos, guionistas y productores que, cansados de ser el eslabón más débil de la cadena, decidieron que el silencio ya no era una opción narrativa válida.

    El detonante es una verdad que se sabe a voces en los pasillos de las productoras: la crisis de financiación y la precarización laboral han dejado al sector audiovisual en un estado de anemia creativa.

    Durante años, el «talento colombiano» ha sido el eslogan favorito de los gobiernos, pero detrás del brillo de los premios y las alfombras rojas, se esconde un gremio que lucha contra contratos leoninos y presupuestos que se desvanecen antes de llegar a la etapa de postproducción.

    Sin embargo, el encuentro arrojó luces de esperanza, o al menos, una hoja de ruta que parece menos abstracta que las promesas de antaño.

    El acuerdo principal se traduce en la creación de dos Mesas Técnicas que prometen ser el campo de batalla de las ideas.

    La primera, denominada «ABRE CÁMARA», tiene una misión casi de urgencia médica: proteger, restaurar y aumentar el presupuesto.

    No se trata solo de dinero, se trata de dignidad. La premisa es clara: no puede haber cultura robusta si el trabajador que la produce vive en la incertidumbre.

    La segunda mesa apunta al corazón de la industria: RTVC y el Mercado de Coproducción. Aquí se busca reactivar un mecanismo que debería ser el motor del fomento público, pero que a menudo se atasca en el fango de la tramitología.

    Si este mercado se convierte en un flujo continuo y transparente, el cine y la televisión colombiana podrían dejar de ser un ejercicio de supervivencia para convertirse en una industria sostenible.

    Pero el diablo está en los detalles normativos. Por ello, la revisión de la Resolución 3556 de 2024 se presenta como el gran hito técnico. El gremio ha exigido que los recursos del FUTIC no se queden en el aire, sino que garanticen condiciones laborales justas.

    A esto se suma el compromiso de los canales regionales para respetar los tiempos de ley en las convocatorias.

    Parece un tecnicismo, pero para un creativo que debe presentar un proyecto sólido, el tiempo es el único capital que no se puede reponer.

    A pesar de las sonrisas para la foto oficial, el ambiente que queda es de una «vigilancia armada» de argumentos.

    El gremio sabe que los cambios de gobierno suelen ser los verdugos de los acuerdos previos. Reconocen la apertura al diálogo, pero el mensaje es contundente: no bajarán la guardia. La unidad lograda no es un evento fugaz, sino una nueva forma de articulación política.

    La crónica de este sector ya no se escribe solo en los guiones de ficción; se está escribiendo en las actas de compromiso.

    El 14 de abril fue el primer plano de una nueva escena donde los trabajadores del audiovisual colombiano han decidido que, por fin, ellos también tienen el control del montaje final.

  • La reseña de llueve sobre Babel película de gala del sol.

    La reseña de llueve sobre Babel película de gala del sol.

    La semana pasada estuvimos viendo el estreno de la peli llueve sobre Babel.  Antes de dar nuestra reseña sobre la peli queremos detallar 3 cosas importantes sobre la película.

    La primera es como sin tantos recursos técnicos (pues sin tanto cgi o algo sobre desarrollo de tecnología en la película) el desarrollo del guión y de la creatividad de la directora fueron clave.

    La construcción del relato no fue un ejercicio de caligrafía mansa, sino un forcejeo constante contra el silencio de una ciudad que se fragmenta.

    El guión se gestó en el centro de un torbellino donde la palabra no busca adornar, sino morder la realidad; se trató de capturar el eco de las voces que se pierden entre el cemento y la desidia, transformando el caos cotidiano en una estructura sólida de tensión y significado.

    Cada línea fue depurada con la obsesión de quien sabe que la verdad solo aparece cuando se despoja al lenguaje de sus máscaras habituales.

    La creatividad, por su parte, emergió como un acto de resistencia frente a los moldes predecibles del cine convencional.

    No hubo espacio para la complacencia visual, sino para una estética del desgarro que obligó a reinventar la forma de mirar el conflicto.

    Fue un proceso de alquimia urbana donde el desencanto se convirtió en potencia narrativa, logrando que el guión no solo contara una historia, sino que funcionara como un espejo incómodo, devolviendo una imagen cruda y vibrante de un mundo que se deshace bajo su propio peso.

    La creatividad de la historia misma, más el desarrollo del guión y desarrollo de personajes fue muy importante, fue una forma única de desarrollar la historia de cada uno de los personajes.

    La estética retrofutirista también logro un equilibrio junto con la historia tanto de los personajes como del guión.  El vestuario es un complemento potente sobre la estética retrofutirista también y personajes como María (la lagartija) fueron también dignos de mostrar con la estética.

    Por último los personajes y sus historias se fueron desarrollando de forma orgánica a la historia.

    Lo dejamos así para que si te gustan las historias bien contadas, con un guión atrapante (como dicen alguna de las reseñas), una estética única y desarrollo de personajes sin igual…. Vayan a verla que está en la cinemateca la tertulia, Unicentro y Chipichape.

  • El Algoritmo de la Amistad: Marya y la Rebelión del Pop Orgánico.

    El Algoritmo de la Amistad: Marya y la Rebelión del Pop Orgánico.

    En un ecosistema musical saturado de campañas de marketing diseñadas en laboratorios y estribillos fabricados para morir en una semana, lo que está sucediendo en las costas de Alicante tiene un aroma distinto.

    No huele a oficina de discográfica multinacional ni a contrato leonino firmado en un rascacielos de Madrid.

    Huele a calle, a complicidad y a esa verdad que solo se encuentra cuando se apagan los focos de la industria: la de la autenticidad.
    Marya no pidió permiso para entrar. No esperó a que un ejecutivo con traje le diera el visto bueno a su propuesta.

    Simplemente soltó un cable, conectó su guitarra y dejó que Mis Supernenas hiciera el resto. Hoy, las cifras lanzan un mensaje que retumba en los despachos de los puristas: más de 100.000 reproducciones en Spotify conseguidas a pulso, de forma orgánica, sin el dopaje financiero que suele inflar las listas de éxitos.

    La canción no es solo una pieza de pop-rock con ecos que nos recuerdan la honestidad melódica de bandas como Morat; es una declaración de principios sobre la amistad femenina.

    Marya ha tomado el icono pop de las famosas heroínas animadas para darle la vuelta y aterrizarlo en el asfalto de lo cotidiano.

    Aquí no hay rayos láser ni superpoderes cósmicos, sino algo mucho más potente: el vínculo que sirve de refugio cuando el mundo de afuera se vuelve demasiado ruidoso.

    «Mis Supernenas» es el hogar que se construye entre cañas, confesiones a medianoche y la certeza de que, pase lo que pase, hay una red de seguridad emocional que no te va a dejar caer.

    Es, en esencia, un himno para una generación que está cansada de la estética de plástico y busca canciones que se parezcan a sus domingos por la tarde.

    Lo que ha ocurrido en TikTok con este tema es el ejemplo perfecto de que el público ya no consume lo que le imponen, sino lo que siente como propio.

    La viralidad de Marya no es un accidente algorítmico, sino una respuesta alérgica a la sobreproducción.

    Mientras la industria se empeña en pulir cada nota hasta quitarle el alma, ella ha apostado por la imperfección brillante de lo humano.

    Esta artista alicantina representa la vanguardia de una nueva ola de música independiente. Una generación que ha entendido que la verdadera libertad no es sonar en todas las radios, sino que 100.000 personas decidan, por voluntad propia y sin anuncios de por medio, que tu voz es la banda sonora de sus vidas.

    Ver el crecimiento de Marya es asistir a la demolición de las viejas fórmulas industriales. Su éxito nos dice que todavía hay espacio para el pop con alma, para las guitarras que acompañan historias reales y para los artistas que priorizan su identidad por encima de las métricas vacías.

    Al final del día, «Mis Supernenas» es más que una canción; es un recordatorio de que la música independiente sigue viva, sana y, sobre todo, indomable.

    Marya ha demostrado que para romper esquemas no hace falta gritar más fuerte, sino tener algo que decir que valga la pena escuchar.

    Si buscas la próxima gran voz del pop español, deja de mirar las portadas de las revistas de moda y asómate a lo que está pasando en los auriculares de quienes valoran la verdad. La revolución, una vez más, ha empezado desde abajo.

  • El Escenario es el Mundo (y la calle también).

    El Escenario es el Mundo (y la calle también).

    El asfalto todavía guarda el calor de los aplausos y las tablas de los teatros parecen vibrar con un eco que no se apaga.

    Si usted ha caminado por estos días entre la multitud, habrá notado que algo cambió: la ciudad dejó de ser un mapa de afanes para convertirse en un organismo que respira, grita y baila.

    El Festival Internacional de Artes Vivas (FIAV) no es solo un evento; es un asalto a la cotidianidad que nos recuerda que estamos vivos, aunque a veces se nos olvide entre tanto trámite y semáforo.
    Hasta este 12 de abril, el país se ha transformado en un epicentro de lo que llaman «artes vivas». ¿Y qué es eso?

    Para los puristas, una amalgama de teatro, danza, performance y circo. Para el que pasa por la plaza y se queda con la boca abierta, es simplemente la magia de lo irrepetible.

    Porque a diferencia del cine o de la pantalla del celular que nos tiene hipnotizados, aquí el error es parte del arte y el sudor del actor se siente desde la primera fila.

    Crónica de un rito colectivo.  

    La descentralización ha sido la gran protagonista. No se trata solo de las grandes salas con terciopelo rojo; el arte se ha filtrado por las grietas de 15 territorios, desde el Teatro Santander en Bucaramanga hasta los rincones de Quibdó y las calles de Riohacha.  Hemos visto de todo:
    Espectáculos de gran formato:

    Esas estructuras gigantes que desafían la gravedad y que hacen que hasta el más escéptico mire al cielo con asombro.

    La fuerza de lo local: Agrupaciones nacionales como el *Matacandelas* o *El Colegio del Cuerpo* demostrando que aquí la creatividad sobra, aunque a veces falte el presupuesto.

    El diálogo global: Compañías de China, Nueva Zelanda y Ruanda que, sin hablar nuestro idioma, nos han contado historias que entendemos perfectamente porque el dolor, la alegría y la resistencia son lenguajes universales.

    ¿Por qué importa quedarse hasta el último aplauso?

    En un mundo que parece desmoronarse en fragmentos digitales, el FIAV propone el encuentro físico.

    Es la política del cuerpo presente. La ministra lo ha dicho y el público lo confirma: la cultura no es un lujo de pocos, es un derecho de todos.

    Estos «Circuitos Vivos» han demostrado que el arte es el mejor antídoto contra la indiferencia.
    Si usted no ha ido, le quedan las últimas funciones para ser testigo de cómo una calle se convierte en un ring de boxeo poético o cómo un teatro patrimonial recupera su alma con una obra contemporánea.

    No busque el festival en los libros de texto; búsquelo en el brillo de los ojos de la gente que sale de una función sintiéndose un poco menos sola.

    El 12 de abril se cerrará el telón, las luces se apagarán y los artistas empacarán sus bártulos. Pero el rastro de lo que vimos se queda. Porque cuando el arte es «vivo», no muere cuando se acaba la función; se queda a vivir en la memoria de los que se atrevieron a mirar de frente.

    Mirá, leé y, sobre todo, viví. Que para eso es la vida, y para eso es el festival.

  • El murmullo de la clorofila: Cuando la coca recupera su nombre.

    El murmullo de la clorofila: Cuando la coca recupera su nombre.

    En el asfalto bogotano, donde el tiempo se mide en semáforos y prisa, existe un refugio de resistencia visual en la Carrera 14 con 75. No es solo una galería; es un portal de cincuenta años llamado Sextante.

    Allí, el aire ha dejado de oler a ciudad para impregnarse del aroma denso y sagrado de la selva. La culpa, o más bien la gracia, la tiene Fernando Urbina Rangel.

    Urbina no es un turista de la imagen. Es un rastreador que ha pasado seis décadas escuchando lo que el hombre blanco suele ignorar. Su exposición no es una muestra de arte al uso; es una ceremonia de restitución.

    En un país que ha estigmatizado la hoja hasta convertirla en sinónimo de guerra, Urbina y el Taller Arte Dos Gráfico proponen un retorno al origen: la coca como palabra-hoja, como el pegamento que sostiene el tejido del cosmos.

    La noche que habla.  

    Al entrar, la frase de los pueblos Muinane y Uitoto te golpea con la suavidad de un remo en el agua: «En la noche todo es una inmensa conversación».

    Las fotografías analógicas, con ese grano que parece polvo de selva, nos devuelven una mirada que no invade, sino que acompaña.

    No vemos «objetos de estudio», vemos sujetos de sabiduría. Vemos al Abuelo Sabedor, cuyo rostro es un mapa de petroglifos vivientes, recordándonos que la planta es el centro del mambeadero, el lugar donde la palabra se vuelve dulce y la ley se hace vida.

    La curaduría de Jorge Giraldo Canal logra algo difícil en la era de lo digital: la inmersión táctil. Los frottages de petroglifos, esas huellas de piedra sobre papel, parecen latir bajo la luz de la galería.

    Son crónicas de piedra que Urbina ha rescatado del olvido institucional para ponerlas a dialogar con poemas que no se leen, se respiran.

    Resignificar el verde.  

    Lo que sucede en Sextante es un acto político desde la estética. Mientras el mundo exterior debate sobre hectáreas y glifosato, aquí la Erythroxylum coca recupera su estatus de memoria viva.

    Cada pieza es un recordatorio de que cuidar el mundo empieza por cuidar el lenguaje con el que lo nombramos.

    Si llamamos a la hoja «veneno», cosechamos muerte; si la llamamos «palabra sagrada», recuperamos el territorio.

    La exposición es un viaje de ida sin retorno hacia la Amazonia profunda, esa que no sale en los folletos turísticos pero que sostiene el oxígeno emocional de la nación.

    Es, en esencia, una invitación a callar el ruido moderno para escuchar el susurro de la tradición.
    No es una visita, es un encuentro. Si usted cree que lo sabe todo sobre la coca, vaya a la Galería Sextante.

    Deje que las fotos de Urbina le desarmen los prejuicios y que la sabiduría Uitoto le devuelva la capacidad de asombro.

    Al final, como dicen en la selva, todos somos parte de la misma conversación. Solo hace falta aprender a escuchar.

  • Inversión histórica en la cultura de Cali: $13.000 millones para el primer semestre de 2026.

    Inversión histórica en la cultura de Cali: $13.000 millones para el primer semestre de 2026.

    El 30 de enero de 2026 marca un punto de inflexión para el sector artístico de Santiago de Cali. La Secretaría de Cultura ha oficializado el lanzamiento del portafolio Cali Distrito Cultural 2026, el cual dispone de una cifra récord de $13.000 millones de pesos.

    Estos recursos tienen como destino directo el apoyo a la creación, formación, circulación e investigación cultural durante los primeros seis meses del año.

    Distribución y enfoque de los recursos.  

    La estrategia presupuestal busca optimizar la llegada del capital a los artistas mediante procesos administrativos eficientes.

    La inversión no se limita a un solo sector, sino que se distribuye en diversas líneas de acción:

    * Concertación y Formación: Esta es la partida más significativa, con una asignación superior a los $7.200 millones.

    El objetivo es dar sostenibilidad a organizaciones culturales, fortalecer las salas de teatro independientes y fomentar la profesionalización de los agentes del sector.

    * Estímulos y Circulación: Se destinan inicialmente más de $1.496 millones para convocatorias de Ventanilla Abierta, Banco de Jurados y apoyos para que los artistas caleños presenten sus obras en escenarios nacionales e internacionales.

    * Eventos de Ciudad: El presupuesto garantiza la realización de hitos culturales como el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, el Festival Internacional de Teatro y el Encuentro de Danzas Folclóricas Mercedes Montaño.

    * Patrimonio y Oficios: El programa Litoral activará el Banco de Artesanos para proteger los saberes tradicionales y los oficios artesanales de la región.

    Objetivos de la administración. 

    La secretaria de Cultura, Leydi Higidio, ha definido esta inversión como un mecanismo para garantizar que la cultura funcione como un motor de desarrollo económico y social.

    La meta para 2026 es que los recursos se entreguen de manera oportuna, reduciendo las barreras de acceso y ofreciendo acompañamiento técnico a los postulantes.

    A diferencia de años anteriores, se busca que el impacto de los proyectos seleccionados sea medible en términos de resultados reales para la ciudad.

    Esto incluye la mejora en la visibilidad de Cali como referente cultural y la consolidación de procesos creativos en los territorios.

    Acceso a las convocatorias. 

    Desde el 30 de enero, los interesados pueden consultar los requisitos para cada una de las líneas de apoyo. El proceso se gestiona de manera digital a través del portal oficial. http://www.culturaenlineacali.com.

    La Secretaría de Cultura también ha programado jornadas de socialización progresivas para explicar los términos de referencia y asegurar que las organizaciones de todas las comunas y corregimientos puedan participar en igualdad de condiciones.

    Esta inversión representa el desembolso más alto realizado por la administración distrital en un solo semestre para el sector cultural, estableciendo un estándar de apoyo institucional para los artistas y gestores de la capital del Valle del Cauca.

  • Colombia se prepara para el 7° Congreso Latinoamericano y Caribeño de las Culturas Vivas Comunitarias: ¡Todas las Voces!

    Desde las tierras colombianas surge un llamado fraterno para tejer humanidades y fortalecer la semilla de la Cultura Viva Comunitaria (CVC) en todo el continente.

    Bajo el lema «Todas las Voces», se ha anunciado oficialmente el 7° Congreso Latinoamericano y Caribeño de las Culturas Vivas Comunitarias, el cual se llevará a cabo del 17 al 26 de abril de 2026.

    Este evento no es solo un encuentro, sino una apuesta por la vida y la paz a través de lo que los organizadores denominan «acupunturas por la vida.

    El Congreso propone un recorrido itinerante por tres territorios clave de Colombia, reconociendo la inmensa diversidad de sus procesos comunitarios:

    1. Nariño (17 al 19 de abril): Iniciará con la «Caravana de la Morada al Sur», propiciando Círculos de la Palabra y encuentros entre delegaciones de todo el continente.

    2. Cali (20 al 21 de abril): Se centrará en el Seminario de Políticas Públicas, Gobernanza y artes para la transformación social un espacio vital para el intercambio de saberes técnicos y vivenciales.

    3. Medellín (22 al 26 de abril): Culminará con la Asamblea General del Movimiento y diálogos directos con gobiernos desde la perspectiva comunitaria.

    El proceso actual se define como un ejercicio de organizar la casa donde el grupo impulsor colombiano busca fortalecer lo local y nacional antes de la gran cita continental.

    Este esfuerzo incluye diálogos con el Ministerio de las Culturas y organismos como Ibercultura Viva para asegurar una movilidad amplia que incluya a delegados de países como Argentina, Brasil, México, España y muchos otros de la región.

    Se espera la participación de aproximadamente 500 congresales de diversas naciones.

    Un llamado a la acción colectiva. 

    El camino hacia el 2026 requiere un trabajo mancomunado. Por ello, se invita a cada país a realizar asambleas o encuentros nacionales durante enero y febrero de 2026.

    Estos espacios servirán para reflexionar sobre los ejes temáticos propuestos por Colombia: gobernanza, políticas públicas y el arte como eje de transformación social.

    Además, de estas asambleas deberán surgir las vocerías representativas que llevarán la voz de sus comunidades al congreso.

    Un aspecto fundamental de este 7° Congreso es su enfoque en el legado.  Se busca que los niños, niñas y jóvenes no sean solo espectadores, sino protagonistas activos que aprendan de los maestros y aporten sus propios enfoques para el futuro del movimiento.

    Este escenario, que contará con caravanas, talleres, ferias y muestras artísticas, invita a todos los creadores, gestores y promotores culturales a sumarse a una construcción colectiva basada en la confianza y el cuidado mutuo.

    Para más información o para sumarse a este tejido, el grupo impulsor ha habilitado el correo: grupoimpulsorcolombia@gmail.com.

  • Exposición: hay futuro, si hay verdad en la biblioteca departamental en cali.

    Exposición: hay futuro, si hay verdad en la biblioteca departamental en cali.

    El ingreso al relato físico.  

    La exposición ocupa un área definida del edificio. Al entrar, el primer contacto es visual y textual: grandes paneles explican el origen del material, el cual proviene del trabajo realizado por la Comisión de la Verdad tras la firma del Acuerdo de Paz en 2016.

    No hay adornos; la estructura se basa en estructuras metálicas y madera que sostienen datos, fotografías y testimonios.

    El recorrido está diseñado de forma cronológica y temática. La primera sección se denomina «La Colombia herida».

    Aquí, el contenido se centra en las estadísticas del conflicto armado interno. Los textos en las paredes detallan cifras de desplazamiento forzado, desaparición y homicidios.

    Hay mapas de Colombia con convenciones de colores que indican las zonas con mayor densidad de actos violentos.

    La iluminación es directa sobre los objetos, lo que permite leer con precisión las transcripciones de las víctimas que narran despojos de tierras y ataques a poblaciones rurales.

    Los soportes de la memoria. 

    A medida que se avanza, aparecen dispositivos de audio. A través de auriculares, se escuchan voces de personas reales que describen eventos específicos.

    No hay actores; son las grabaciones originales tomadas durante las audiencias de la Comisión. El sonido es seco y sin música de fondo.

    En el centro de una de las salas, se encuentran objetos físicos: prendas de vestir, herramientas de campo o cuadernos.

    Estos elementos pertenecieron a personas afectadas por la guerra. Cada objeto tiene una etiqueta técnica que explica su procedencia y el hecho violento asociado.

    No se busca una interpretación estética, sino la presentación del objeto como prueba material de una existencia interrumpida.

    La transición hacia la posibilidad. 

    La segunda parte de la exposición, «La Colombia posible», cambia el enfoque hacia las propuestas de convivencia.

    En esta sección, los paneles describen los procesos de resistencia civil y los mecanismos de justicia restaurativa.

    Se exponen documentos que explican cómo comunidades negras, indígenas y campesinas han mantenido estructuras sociales a pesar de la presión de grupos armados legales e ilegales.

    Los muros muestran fotografías de gran formato de líderes sociales y procesos de retorno de comunidades a sus territorios.

    Las imágenes son nítidas y muestran actividades cotidianas: siembra, reuniones comunitarias y actos de reconciliación entre excombatientes y víctimas.

    El cierre del recorrido.  

    El trayecto finaliza en un espacio de interacción. Hay mesas con papel y bolígrafos donde los visitantes escriben sus impresiones.

    Estos mensajes se cuelgan en una red, acumulando miles de respuestas directas de los ciudadanos de Cali.

    La salida conduce de nuevo al hall principal de la biblioteca, conectando la información procesada con la actividad urbana exterior.

    La exposición funciona como un archivo físico que traslada el informe final de la Comisión de la Verdad a un formato de tres dimensiones para facilitar su lectura pública y directa.

     

  • Territorios y Voces: Quinta Temporada y la Defensa del Patrimonio Indígena.

    Territorios y Voces: Quinta Temporada y la Defensa del Patrimonio Indígena.

    La quinta temporada de la serie Territorios y Voces se consolida como una herramienta de visibilización para los pueblos indígenas de Colombia, fortalecida tras los diálogos iniciados en la COP16.

    Esta producción consta de 7 capítulos narrados exclusivamente desde la mirada de los pueblos originarios, enfocándose en la protección del patrimonio inmaterial de la humanidad reconocido por la UNESCO.

    Fundamentos Políticos y Académicos.  

    El proyecto se basa en la política pública de los pueblos originarios y su relación con la cultura viva latinoamericana.

    Un pilar fundamental de esta temporada es el diálogo de saberes, aplicando la metodología de Investigación-Acción Participativa (IAP) propuesta por Orlando Fals Borda.

    Esta metodología permitió que los procesos de preproducción se desarrollaran como laboratorios colaborativos, donde las comunidades no son sujetos de estudio, sino autores de sus propios relatos.

    A través del artivismo (unión de arte y activismo), la serie conecta la etnoeducación con la creación audiovisual.

    Los semilleros audiovisuales, que incluyen procesos en la ciudad de Cali, funcionan como espacios de formación técnica y política para jóvenes indígenas.

    Territorio, Memoria y Lengua.  

    La serie destaca la relación intrínseca entre la lengua y el territorio. El relato oral es el eje conductor para exponer la diversidad lingüística del país, con un énfasis especial en el Pueblo de Los Pastos.

    La producción establece un paralelo internacional sobre la importancia de mantener las lenguas originarias, comparando la lucha por la supervivencia de las lenguas nativas en América con los casos del gaélico, el vasco y el occitano en Europa.

    La narrativa refuerza la educación propia y la conexión con la naturaleza, elementos esenciales para mantener la identidad frente a presiones externas.

    En este sentido, el manejo de la serie se realiza mediante alianzas estratégicas con 7 colectivos de la CONCIP (Comisión Nacional de Comunicación de los Pueblos Indígenas), garantizando que el contenido respete la autonomía territorial.

    Lanzamiento y Futuro. 

    Actualmente, los trailers de esta temporada ya circulan como preámbulo a su estreno oficial programado para el próximo año.

    El objetivo final de estas piezas audiovisuales es fomentar el respeto hacia los pueblos originarios y documentar los saberes ancestrales, el arte y la cultura que constituyen la memoria viva de la región.

    La serie concluye que la permanencia de la lengua materna es el vehículo principal para la conservación del territorio y la identidad colectiva.

  • Resultados de la tercera edición de bogoshorts.

    Resultados de la tercera edición de bogoshorts.

    Esta crónica detalla los resultados de la vigésima tercera edición del Bogotá Short Film Festival (BOGOSHORTS), cuya ceremonia de premiación, la Noche de Santa Lucía, se celebró el martes 9 de diciembre de 2025 en el Teatro Colón de Bogotá.

    Ganadores de la 23ª Edición de BOGOSHORTS:

    Resultados de la Competencia Nacional
    El cierre de la edición 2025 de BOGOSHORTS definió los trabajos que recibieron la estatuilla de Santa Lucía, el máximo reconocimiento del festival.

    El jurado evaluó producciones en cuatro categorías principales de la Competencia Nacional: ficción, documental, animación y experimental.

    Cortometraje de Ficción.  

    El premio a Mejor Cortometraje de Ficción fue otorgado a Agachar el rostro, dirigido por Camilo Medina Noy.

    El cortometraje narra la historia de un joven que debe enfrentar las consecuencias de un acto de violencia en un entorno rural.

    El jurado destacó la dirección técnica y la capacidad del relato para abordar la culpa sin recurrir a diálogos extensos.

    En esta misma línea de ficción, la actriz Marleyda Soto recibió el premio a Mejor Actriz por su papel en La Mona, mientras que Henry Garzón fue reconocido como Mejor Actor por Malas posturas.

    Cortometraje Documental.  

    En la categoría de Mejor Cortometraje Documental, el ganador fue Mi viche todo el día, del director Juan Camilo Moreno.

    La obra registra la cultura y los procesos de producción del viche en las comunidades del Pacífico colombiano.

    La pieza fue valorada por su valor antropológico y su calidad visual al retratar las tradiciones locales. Complementando esta categoría, Mauricio Maldonado obtuvo el premio a Mejor Dirección por el documental Un aparato para detectar fantasmas.

    Cortometraje de Animación.  

    El galardón a Mejor Cortometraje de Animación recayó en Una vez en un cuerpo, dirigido por María Cristina Pérez.

    Con este premio, la directora suma su tercera Santa Lucía en el festival. La obra utiliza la técnica de animación para explorar temas de identidad y transformación física. El jurado resaltó la fluidez de la animación y el estilo visual característico de la autora.

    Cortometraje Experimental.  

    Finalmente, en la categoría de Mejor Cortometraje Experimental, la estatuilla fue para Preguntas frecuentes, de Sofía Salinas Barrera.

    Esta obra se distingue por su estructura no lineal y el uso de recursos visuales abstractos para plantear interrogantes sobre la cotidianidad y la percepción digital.

    Cierre del evento. 

    La ceremonia en el Teatro Colón concluyó una semana de proyecciones que incluyó 300 cortometrajes de 40 países.

    Además de los premios nacionales, se reconoció a Agapito (Filipinas/Francia) como Mejor Ficción Internacional y a Un poeta, de Simón Mesa Soto, como el Mejor Largometraje Colombiano del año. Con estos actos, el festival finalizó su agenda presencial de 2025.