El nuevo periodismo no es solo papel ya. Con la inmediatez del streaming y los vídeos ha redefinido a las comunidades. La pregunta no es si estar en tiktok sino mantener su esencia.
El salto a redes sociales y los lives no es solo un suicidio social sino parte importante de la forma de la supervivencia generacional. Los más jóvenes que son la tendencia del algoritmo, ya no busca la critica en el quiosco: todo lo ven en las redes.
No es solo las redes la nueva visualización y la forma de verlo. Los lives acercan a la comunidad: responden preguntas, se debate claramente, esto no es banalizar el periodismo sino transformarlo al presente.
El peligro no está en la herramienta, sino en el uso: pero si tiktok como altavoz para empezar a cuestionar, emocionando y desarrollando talento entonces se convierte en una aliada.
Los lives y videos no reemplazan la profundidad pero si son necesarios, el periodismo también es importante pero los complementos son importantes. Y por último hicimos esto or que oficialmente después de años podemos hacer lives.












