Etiqueta: Medios alternativos

  • Rutas del mío que están habilitadas después del desastre.

    La Calle 5 con Carrera 66 no es un cruce, es un pulso. Antes, los carros danzaban al compás de semáforos cansados; hoy, el plan de desvíos los orquesta como un director furioso.

    Aquí, el mapa no miente: la ciudad se rompe en venas de concreto, y cada flecha es una cicatriz.

    Carrera 65, Calle 3D, la 66B… nombres que suenan a claves secretas, a rutas de fugitivos. Los conductores muerden el volante, giran en U como si el tiempo se les escapara.

    La 68, la 70, la 67: un abecedario de asfalto que escribe el caos. Y en medio, la 66A, esa hermana menor que se desliza hacia la Autopista Sur, como un susurro que promete salida.

    Pero el sol de Cali no perdona. Quema los retrovisores, derrite la paciencia. Los pitidos son gritos de una ciudad que no sabe esperar.

    La gente camina entre conos naranjas, esquivando promesas de tránsito lento. La Alcaldía, allá al fondo, mira impasible desde su torre de cristal, como un dios que cambió las reglas sin avisar.

    Y entonces, el desvío se vuelve poesía. Porque en cada calle cerrada, en cada giro prohibido, hay un eco de la Cali que fue: la de los buses destartalados, los vendedores de chontaduro, los niños que corretean entre carros.

    Hoy, el plan es un recordatorio: la ciudad respira, duele, se reacomoda. Y en esa esquina, entre la 66 y la 70, el asfalto no es más que un lienzo donde el tráfico pinta su propia furia.

     

  • Festival internacional de cali: como en cali se ve cine.

     

    El Festival Internacional de Cine de Cali no es solo un evento. Es un territorio. Un punto de fuga donde las historias dejan de ser relatos para convertirse en experiencias colectivas. Y el día de ayer la convocatoria se abre como un portal.

    La cita es virtual, sí. Pero no por eso menos real. A las 9:00 a.m., la pantalla se convirtoo en un espacio de encuentro donde creadores, soñadores y cinéfilos podrán resolver dudas, entender las líneas de participación y descubrir cómo ser parte de esa maquinaria de emociones que es FICCALI 2026.

    «Un cine para encontrarnos». La frase no es casual. Es una declaración de principios. Porque en un mundo que a veces nos fragmenta, el cine sigue siendo ese lenguaje universal que nos recuerda que compartimos un mismo pulso.

    Y Cali, con su calor humano, su ritmo y su forma única de narrar el mundo, se convierte en el escenario perfecto para ese reencuentro.

    Así que ya sabes: ajusta tu calendario, prepara tus preguntas y conéctate. No es solo una reunión informativa.

    Es una invitación a formar parte de algo más grande. Es la oportunidad de convertir tu mirada en una historia que otros querrán ver.

    Porque el cine no se hace solo en los sets de grabación. Se hace en las salas, en las conversaciones, en las dudas resueltas y en las conexiones que se tejen en un enlace virtual.

    Cali te espera. La pantalla también. El encuentro, también.

    No te lo pierdas.
    El cine nos llama.

  • Documental 1985 héroes entre ruinas.

    Cuando las piedras callan, las manos hablan.

    ¿Qué queda de una ciudad cuando sus edificios se derrumban? ¿Qué emerge del polvo y el silencio cuando el miedo se quiebra y la gente se convierte en lo único que tiene valor?

    Jeanette Russ no construye un documental sobre el terremoto de 1985 en Ciudad de México. Lo desarma. Y entre los escombros, encuentra lo que los noticieros nunca mostraron: la humanidad desbordada.

    La vecina que lleva agua. El desconocido que excava con las manos. La brigada que no espera ordenes porque sabe que el tiempo es una pregunta sin respuesta.

    Porque el 19 de septiembre no fue solo un sismo. Fue una fractura en la forma en que entendíamos la ciudad, el Estado, el nosotros.

    Y en esa grieta, algo germinó. Organización. Resistencia. Una memoria que no se construye con mármol sino con el recuerdo de quienes cavaron entre ruinas para encontrar vida.

    Russ filma lo que no se ve: los lazos que se tejen mientras las instituciones colapsan. La solidaridad como primera respuesta. La comunidad como último refugio. Porque un desastre no se mide por la magnitud del temblor, sino por lo que una sociedad es capaz de construir después. Y lo que se construyó entonces fue una red de cuidados que aún hoy sostiene la memoria de esta ciudad herida y viva.

    Lo extraordinario no fue el derrumbe. Fue lo que vino después.

    1985: Héroes entre ruinas no es una película sobreuna tragedia. Es una película sobre lo que hacemos cuando todo lo demás se rompe.

  • La importancia de unirnos: los sonidos de las emisoras apagados.

     

    Es preocupante darse cuenta que con el nuevo gobierno las emisoras se cerraron y no se permite tener las noticias.

    Las noticias es importante para las zonas más apartadas y no tienen conexión a internet.  La pregunta es por qué decidieron cerrar estás emisoras?

    Y lo más importante: cuál es el miedo?  El miedo a comunicar y ser transparentes?

    O que es exactamente.

    Es por eso que todos los medios nos tenemos que unificar y crear un bloque de comunicación alternativo en redes.

    Es clave que empezemos a trabajar juntos para el mejoramiento de las comunicaciones a nivel nacional.  Ya que las emisoras se han cerrado hay que crear una forma creativa de hacer comunicación para las regiones.  Ahora más que nunca la comunicación entre nosotros es clave.

    Y más si trabajamos en arte y cultura como en este caso de este periódico y aceptar el reto de crear espacios seguros.

    Por eso, volvamos a lo esencial y a lo que es nuevas redes de comunicación alternativa.

  • Que es la editorial coneja de libros ilustrados?

     

    No es una editorial al uso. Es un manifiesto en forma de libro.

    Coneja, Libros Ilustrados nace con una convicción clara: los libros ilustrados pueden ser piezas que se guardan y se vuelven a visitar. No objetos desechables, sino compañeros de ruta. Objetos hechos para durar.

    Detrás de este proyecto está Violeta Olarte Rebellón —escritora, ilustradora y editora—, quien funda este sello con una obsesión compartible: que cada libro sea una experiencia táctil, visual y literaria. La calidad no es un adorno, es el centro.

    El cielo de los peces: el libro que lo empezó todo

    Once relatos cotidianos y oníricos. En ellos, humanos y animales comparten la fragilidad, el descubrimiento de la muerte, la ingenuidad y la emoción de estar vivos. No es literatura infantil al uso: es una invitación a mirar de frente lo que duele y lo que maravilla.

    El libro se concibió desde el principio como un objeto que acompañara: formato grande, carátula dura, papel de 150 gramos que hiciera justicia a cada ilustración. Porque las imágenes también cuentan, y merecen ser tratadas con el mismo respeto que las palabras.

    Coneja, Libros Ilustrados no publica por publicar. Edita con criterio, con oficio, con amor por lo bello. Su apuesta es clara: libros que inviten a mirar, a leer y a detenerse un momento. En un mundo que corre, ellos proponen pausa.

    🐇 Síguelos en Instagram: @marvioleta_
    🌐 Visita su web: conejalibrosilustrados.com

    Porque los buenos libros no se leen, se habitan.

  • Escritura femenina. Cómo aprender a desarrollarte a ti misma.

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    Escribir desde el asombro, desafiar el lenguaje, habitar la libertad creativa. Así suena este taller. Un espacio para quienes quieren registrar su mirada sobre el mundo, explorar la intimidad y transformar lo cotidiano en literatura desde lo femenino.

     

    ¿Qué es un diario íntimo? Un registro honesto, un mapa del alma. Pero también un laboratorio donde nacen otros géneros: poesía, ensayo, narrativa.

    En este ciclo, Violeta Olarte Rebellón —escritora, ilustradora y fundadora de Coneja, libros ilustrados— nos guía por las fronteras del diario, ese territorio híbrido donde lo personal se vuelve universal.

    Los nombres que nos guían: Maupassant, Mary Oliver, Dickinson. Luego, los secretos de Anaïs Nin. Más tarde, la poesía de Sylvia Plath y Warsan Shire. Y cerramos con Annie Ernaux, la maestra de lo autobiográfico.

    Las sesiones son cuatro, los miércoles de septiembre. Virtual, en vivo, con espacio para la escucha y el intercambio. Solo 10 participantes —porque la intimidad no se multiplica, se cuida.

    Los datos prácticos:

     

    📅 Fechas: Miércoles 2, 9, 16 y 23 de septiembre

    🕡 Hora: 6:30 pm a 8:30 pm (Hora Colombia)

    💻 Modalidad: Virtual en vivo

    💰 Inversión: 190.000 COP / 62 USD (Material de estudio incluido)

    Medios de pago: Nequi, Bancolombia, Llave, Nu (Colombia) | Link con tarjeta (Exterior)

    ✍️ Reserva tu cupo: Escribe al 3160926424 o sigue a Violeta en @marvioleta_.

    Escribe en libertad. Disfruta el proceso. Haz del diario tu terriorio.

     

     

  • La salud mental nunca ha sido tan importante después del terremoto.

     

    Hay carteles que gritan. Este susurra. Fondo blanco, tipografía limpia, una promesa que pesa más que el papel virtual: «Un espacio para detenernos, escucharnos y aprender a cuidar la vida en comunidad».

    En una Bogotá que no para y una Cali que baila hasta el agotamiento, la Comunidad Budista Camino del Dharma planta bandera. Seis sesiones virtuales. Un encuentro presencial. Becas completas. Traducción: no hay excusa para no respirar. Y a pesar de un terremoto ahí están.

    Septiembre-octubre 2026. El calendario ya tiene fecha marcada para el acto más subversivo del año: hacer silencio juntos y ayudar a personas mentalmente después del terremoto.

    Porque eso es lo que venden estos círculos de presencia consciente. No meditación de manual, no mindfulness de aplicación.

    Es política pura en tiempos de vértigo. El gesto de soltar el celular, mirar a los ojos del otro, escuchar sin preparar la respuesta. Práctica de guerrilla emocional.

    «Presencial» es la palabra clave. En una era de pantallas, el cuerpo vuelve a mandar. La beca completa es el golpe de gracia al mercado espiritual: nadie paga por aprender a estar. Solo se requiere tiempo. El bien más escaso.

    Hay algo de oxímoron en todo esto. Seis sesiones por Zoom para encontrarse en la carne. Lo virtual como antesala de lo real. Como los ensayos antes del concierto. Como la calentura antes del beso.

    Los Círculos no prometen iluminación. Ofrecen pausa. En un mundo que exige velocidad, eso es casi una provocación. Una invitación a la desobediencia civil del alma y es la forma de ayudar: estar ahí presente con tu cuerpo y ayudar mientras estés de viaje en cali.

    El cartel no necesita más. Está todo dicho. Solo queda preinscribirse y esperar. Que septiembre llegue. Que la comunidad abra brazos. Que el Dharma, ese camino de práctica cotidiana, se haga carne en el parque, en la sala, en la respiración compartida.

    Porque al final, cuidar la vida en comunidad no es un eslogan. Es un verbo en tiempo presente. Y estos círculos son la conjugación que necesitábamos y que el turismo de bienestar está ayudando a que nos integramos.

  • a pesar de todo, las librerías están ayudando.

     

    Hace 9 días un terremoto afectó a la ciudad.  Muchos se quedaron sin casa, otros sin su rinconcito de trabajo y otros como en estos tres casos están ayudando a las comunidades.

    Aquelarre es un centro cultural donde se trabaja el tema de la poesía y en medio de esto decidió crear una plataforma colaborativa para los que perdieron su lugar, los que se quedaron sin trabajo y hasta centro de acopio.

    Otro fue café oromo.  En medio de todo están relativamente bien y organizaron un lugar donde se hizo una olla comunitaria.  Y está a punto de organizar el domingo algo con niños y bibliotecas.

    Y por último librería apapachos.  También se dedicó a ayudar a la gente en medio de la tragedia y además también ha sido de mucha ayuda.

    Las bibliotecas publicas también han hecho hasta lo imposible para ser de ayuda en medio del desastre.

    Así que hay que apoyar a estas bibliotecas que han hecho todo lo posible por ser de influencia a su comunidad.

  • El cine en cali se está moviendo.

     

    Más allá de lo que pensamos.  Después del terremoto del día lunes 10 de agosto, muchos cineastas y sonidistas apoyaron en medio de la tragedia.

    Muchos son voluntarios para identificar si hay personas vivas con micrófonos profesionales.

    Un respeto absoluto en medio de una situación difícil y a pesar de todo siguen ayudando a la comunidad caleña.

    Muchos también se han movido a diversas zonas donde tuvieron la catástrofe.  Así que si, el cine sirve para salvar vidas y ayudar a las personas que más lo necesitan.

    Son nuestros héroes silenciosos que están ayudando a encontrar personas y dan esperanza a la ciudad y a la humanidad!

    Decididos a cambiar la humanidad.

  • Cali reescribe su historia con solidaridad.

     

    El terremoto el día lunes se sintió fuerte…. Bastante fuerte. Pero hubo colectivos, hubo lugares que se quedaron sin su rinconcito.

    Haremos una lista de los espacios culturales que se quedaron sin espacio.

    🎭 Espacios Emergentes e Independientes Perdidos en Cali

    · Casa de la Cultura de Ciudad Córdoba: Este punto de encuentro para talleres de danza y música en la comuna 13, un semillero para jóvenes del suroriente, sufrió el colapso de su estructura principal y quedó inservible.

    · El Garaje de la 44: Una galería emergente en el barrio San Fernando, conocida por sus exposiciones de arte urbano y noches de poesía. El temblor derrumbó la fachada y el techo, acabando con años de historia contracultural.

    · La Cancha Cultural del Limonar: Este espacio comunitario al aire libre, que funcionaba como cine-foro y escenario para bandas locales en el sur de Cali, quedó completamente destruido.

    · El Solar de la 15: Un centro cultural autogestionado en el barrio El Nacional, donde se daban talleres de circo y artes plásticas. El sismo abrió grietas enormes en sus paredes y la estructura fue declarada en ruinas.

    · Café Teatro El Atico: Pequeño café-teatro en el centro, punto de encuentro para comediantes y músicos independientes. Su segundo piso se vino abajo, y el local fue desalojado por riesgo de derrumbe.

    · Biblioteca Popular de Terrón Colorado: Un proyecto de lectura y apoyo escolar en la ladera de Cali, manejado por voluntarios. El edificio no resistió el movimiento y perdió gran parte de su colección de libros.

    · Taller 7 Esquinas: Estudio de artistas plásticos en el barrio Obrero, famoso por sus puertas abiertas y murales. El taller sufrió daños estructurales graves y sus obras quedaron atrapadas entre los escombros.

    Así que si tienes posibilidad de ayudarles, no lo dudes porque perdieron muchísimo.  Y hay lugares donde se apoya como lengua de mariposa.

    Así que pueden aprovechar y apoyarlos!